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Otros riesgos
Una amenaza de tipo tecnológico tiene su origen en la interacción inadecuada del ser humano con la tecnología, debido principalmente a la carencia de medidas de seguridad en la manipulación y transporte de materiales peligrosos.
¿Dónde se generan?
Las emergencias de tipo tecnológico normalmente ocurren por accidentes del trabajo o como consecuencia de un evento natural (terremoto, inundación, huracán, etc.). Siempre estarán vinculadas con derrames de sustancias tóxicas o peligrosas en plantas industriales, establecimientos comerciales, centros hospitalarios, laboratorios de análisis, talleres mecánicos, o bien, por accidentes durante el transporte de mercancías peligrosas. En este campo la Comisión Nacional de Emergencia coordina el Sector de Emergencias Tecnológicas, integrado por diversas instituciones que brindan su asesoramiento.
Estos accidentes se producen con frecuencia en los complejos industriales, almacenes de depósito y bodegas de plaguicidas, laboratorios, universidades, transporte de mercancías peligrosas por carretera o tuberías y en depósitos de materiales peligrosos a granel.
¿Cuáles son los efectos?
Factores como el desarrollo urbano espontáneo y sin control, la carencia de una política de prevención de riesgos industriales mayores, la falta de información sobre las amenazas y agentes involucrados y la escasez de recursos para reaccionar ante emergencias aumentan sustancialmente el grado de vulnerabilidad. La ubicación de núcleos habitacionales, edificaciones públicas y sitios de afluencia masiva en la periferia de los puntos de amenaza, implica un riesgo importante para los usuarios de estas instalaciones.
Algunos accidentes tecnológicos que han alcanzado altos niveles en nuestro país son: incendio en la Fábrica Nacional de Licores (1991); derrame de 3.000 galones de bunker en una planta industrial carretera a Heredia (1993), seis accidentes con emanación de gases tóxicos durante el período 1995-1996, en La Lima de Cartago, así como una serie de escapes de cloro y amoníaco ocurridos entre 1997 y 1998.
Mundialmente también se identifican varios accidentes que constituyen verdaderos desastres tecnológicos, entre ellos: la explosión del reactor nuclear en Chernobil (URSS, 1986), la contaminación del río Rin (Suiza, 1986) y la explosión por gas l.p. en San Juanico (México 1984).
¿Qué se puede hacer?
No construya o habite dentro de los núcleos industriales, cerca de tuberías para trasiego de sustancias químicas (oleoductos, amonioductos u otros).
Determine la distancia entre su residencia o propiedad y la instalación peligrosa, así como la dirección del viento. Con los datos anteriores y con la ayuda de un profesional, usted puede analizar el nivel de riesgo en caso de un accidente en esa planta industrial y de esa forma podrá prepararse para actuar y disminuir las consecuencias.
Evite construir en zonas más bajas que la instalación peligrosa.
No invada la servidumbre de oleoductos o cableado de alta tensión.
Respete las zonas de amortiguamiento en la periferia de las instalaciones peligrosas.
Manténgase informado acerca del nivel de riesgo de la planta industrial y de si usted puede verse afectado en caso de accidente.
Tome las medidas del caso para evitar lesiones y daños.
En caso de accidente:
Mantenga la calma y active su Plan de Emergencia.
Ubíquese a favor del viento.
Identifique el material sin acercarse al punto de contaminación.
Llame al número de emergencias 9-1-1 o al 118 y describa lo que ocurre.
Manténgase en línea y espere indicaciones para su seguridad.
No se exponga o contamine innecesariamente.
Permanezca fuera de los límites de seguridad que se fijen.
Si siente molestias de salud, acuda al médico.