Durante la época lluviosa no solo se mantienen las causas de los accidentes, como no guardar la distancia y conducir demasiado rápido, sino que aparecen otras, como la poca visibilidad.
Conviene hacer una revisión del vehículo y dar mantenimiento al sistema de frenos, además de comprobar que las llantas estén en buen estado.
Prestar atención al sistema de luces, escobillas, parabrisas y espejos retrovisores.
Con las primeras lluvias hay que tener cuidado con la capa de aceite y los residuos depositados sobre la capa asfáltica, ya que se transforman en una película resbalosa que dificulta el frenado.
No es recomendable circular a altas velocidades, el agua produce aislamiento entre las llantas y la superficie de la carretera.
Cuando se conduce bajo la lluvia se debe poner especial atención al control de la velocidad y respetar las señales de tránsito.
Se recomienda estacionar los vehículos en lugares que no impliquen peligro para otros conductores o peatones y usar las señales reglamentarias.
A los peatones
Deben transitar por el lado izquierdo de la vía, en aquellos lugares donde no existen aceras; hacer el máximo uso de los semáforos y pasos peatonales y, sobre todo, tener presente que durante la época lluviosa los conductores tienen menos visibilidad y las posibilidades de frenado del vehículo se reducen.
Se recomienda que los niños, en especial los escolares, vistan con capas de colores vistosos, de preferencia amarillo, blanco o rojo reflectivo, y en caso de que usen bicicleta, esta deberá contar con los dispositivos de seguridad.