Deslizamientos

Estos fenómenos de la naturaleza son consecuencias de los movimientos pendiente abajo, lentos o súbitos, de materiales naturales -roca, suelo, vegetación- o bien de rellenos artificiales. En Costa Rica se presentan sobre todo en la época lluviosa o durante períodos de actividad sísmica. Se tienen registros de ellos desde el siglo pasado; así por ejemplo, en 1888 un deslizamiento originó lo que es hoy la Laguna de Fraijanes, Alajuela. Las características físicas y mecánicas de los suelos de nuestro país, así como las condiciones climáticas y geológicas, lo hacen vulnerable en este campo, pero también contribuyen la falta de planificación urbana y el uso inadecuado del suelo.

¿Cómo se forman?

El clima es uno de los factores que favorece su aparición, al provocar inestabilidad en el subsuelo, por una excesiva cantidad de agua de lluvias o corrientes que erosionan la tierra. También influye la topografía, si los terrenos tienen pendientes pronunciadas y se encuentran desprovistos de vegetación. Los tipos de rocas y la calidad de los suelos, la estructura de la zona, la sismicidad y el vulcanismo son aspectos de la geología que determinan la inestabilidad de los suelos de las laderas.

¿Cuáles son los efectos?

Un deslizamiento rápido alcanza velocidades hasta de metros por segundo en pendientes muy fuertes, o bien puede ser lento, con una velocidad medible en centímetros por año, como ocurre por ejemplo en Puriscal. Los efectos más importantes de los deslizamientos son: ruptura o agrietamiento del suelo, erosión intensa, sepultamiento de infraestructura, derrumbes y eventuales avalanchas de lodo y rocas.


© 2000. LA NACION S.A. El contenido de La Nación Digital no puede ser reproducido, transmitido ni distribuido total oparcialmente sin la autorización previa y por escrito de La Nación S.A. Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.co.cr