CONSTITUCION POLITICA DE LA REPUBLICA DE COSTA RICA. 1999

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Texto completo Constitución

Prólogo, Luis Paulino Mora

Presentación

Un texto vivo

Al cumplir 50 años nuestra actual Constitución política, la celebración más crucial a la que podemos dedicarnos es la lectura atenta y la consulta habitual de su contenido. Y el mejor aporte que puede realizar un periódico es divulgar el texto entre todos los costarricenses.

Por esto, como hace diez años, cuando cumplió 40, presentamos hoy a nuestros lectores una edición conmemorativa de nuestra Ley Fundamental.

La convivencia civilizada de cualquier sociedad descansa sobre un amplio y complejo conjunto de prácticas, instituciones y valores. Difícilmente se puede atribuir a uno solo el carácter central de una comunidad. Y aunque no podemos afirmar que nuestra democracia actual se debe a la Constitución, sí podemos decir que aquella no sería viable sin esta.

Su riqueza y valor están en una mezcla de estabilidad y cambio. Estabilidad y rigidez en los principios, los derechos, la protección de lo más caro a los seres humanos, por el simple hecho de serlo. Pero cambio en procedimientos, formas de organización, tipos de instituciones y ampliación de garantías.

Nuestra Constitución es un texto sereno, pero vivo, como lo demuestran las múltiples reformas que ha experimentado a lo largo de su existencia. Y si algo ha contribuido, durante la última década, a que su vida sea también reflejo de respetuosa vitalidad, es la creación de una Sala Constitucional, encargada de interpretar su contenido y tutelar su correcta aplicación.

Al ofrecer su texto completo al público, La Nación, fiel a su misión cívica, pretende estimular el vigor de un documento que es también un torrente de ciudadanía.

Nos complace que el Lic. Luis Paulino Mora, presidente de la Corte Suprema de Justicia y expresidente de la Sala Constitucional, sea el autor del ensayo introductorio. Sus esclarecidos conceptos ayudarán a la interpretación y aplicación del texto.

Esta edición ha sido posible, además de a su ayuda, gracias al trabajo de Alejandro Urbina, Alejandra Zúñiga y Salustio Pauta, de La Nación, y a la desinteresada colaboración de José Francisco Salas, del Sistema Nacional de Legislación Vigente, Procuradoría General de la República.

Espero que hoy, al igual que en el futuro, la Constitución sea una lectura tan viva y actual como cada edición de nuestro diario.

Eduardo Ulibarri,

director