Inicio ¿Qué hay para mi bebé? Potencial puro Antes de nacer Fuera tensiones Bebes en acción Niños deseados

Alimentación

Bocados transformadores

Ivannia Varela

Si bien es falso eso que dicen muchos de que durante el embarazo "hay que comer por dos", sí es una verdad contundente que cada bocado que ingiere la madre o cualquier sustancia que ella consuma, repercute directamente sobre el desarrollo físico y neurológico del feto.

Por eso, además de los chequeos médicos mensuales, los especialistas no se cansan de recomendar a las embarazadas que mantengan una dieta balanceada, rica en vitaminas y minerales.

A continuación un recordatorio sobre los principales alimentos que deben consumirse durante la gestación y sus consecuencias directas sobre el desarrollo del bebé.

Ácido fólico: Los científicos han demostrado que 400 microgramos de ácido fólico (una vitamina del grupo B) en la alimentación diaria de una mujer pueden reducir a la mitad los casos de bebés con defectos del conducto raquídeo como lo son la espina bífida y la anencefalia (un serio subdesarollo del cráneo y del cerebro en el recién nacido).

Esta vitamina puede obtenerse a través de alimentos como frutas cítricas, leguminosas (frijoles, lentejas), alimentos de grano entero, cereales fortificados y vegetales verdes (espinaca y brócoli). También está presente en los suplementos alimentarios prescritos por los médicos.

Omega 3: Diversos estudios dan cuenta de que si el feto no recibe una adecuada cantidad de omega 3, puede tener un menor desarrollo cerebral y una pobre respuesta visual a la luz. Las mejores fuentes de este nutriente se encuentran en el pescado, particularmente en el salmón, la trucha, el atún y las sardinas. También se le halla en granos como la linaza.

Recuerde:

El alcohol, el tabaco y las drogas producen efectos negativos en los niños antes de nacer. Pueden causar bajo peso, pero también problemas más serios como deficiencia mental, retardo del crecimiento y deformaciones.

Proteínas: Compuestas por unas sustancias químicas denominadas aminoácidos, las proteínas actúan en la formación de los músculos, la piel y los demás órganos vitales del bebé. Estas se encuentran, sobre todo, en la leche y otros derivados lácteos, las leguminosas, el pescado, la carne de res y de pollo.

Hierro: Juega un papel fundamental en el mantenimiento de la placenta y el cordón umbilical. Es, de igual forma, un elemento indispensable para la formación de las células de la sangre (glóbulos rojos), no solo de la madre sino del feto.

Cuando el consumo es insuficiente, la madre puede sufrir anemia y el feto puede enfrentar falta de oxigenación. La deficiencia de hierro se asocia con niños de menor peso al nacer y con cabezas de perímetros más reducidos.

El hierro se encuentra en el hígado y otras vísceras; en la carne, los huevos, ciertas leguminosas y frutas secas. También en los moluscos como las ostras y almejas.

Los médicos también suelen recetar a las embarazadas hierro en pastillas o jarabe.

Vitaminas: La deficiencia de alguna de ellas podría dar lugar a problemas en el desarrollo del feto o en las funciones del cuerpo de la mujer embarazada, como el mantenimiento de la piel, la vista, la dentadura, el cabello, etcétero. Las principales vitaminas que deben consumirse son:

Vitamina A: Se obtiene en los vegetales de hoja verde, papaya, zahanoria, productos lácteos, huevos, camote y aceite de hígado de bacalao.

Vitamina B6: Presente en vegetales de hoja verde, carnes rojas y granos enteros.

Vitamina C: El melón, el chile dulce, la brócoli, los tomates, las frutas cítricas, el alfalfa y los derivados lácteos son ricos en esta vitamina.

Vitamina D: Presente en el salmón, aceite de hígado de bacalao, productos lácteos y yema de huevo.

Vitamina E: Se consigue en aceites vegetales, granos y cereales enteros, afrecho y vegetales de hojas verdes.

Vitamina K: Se halla en vegetales de hoja verde, coliflor y yema de huevo.

Calcio: Es indispensable para el desarrollo de los huesos. Se le encuentra en los productos lácteos, vegetales verdes, semillas de ajonjolí, salmón y alimentos fortificados con calcio.

Fuente: Nutricionistas, Internet y bibliografía variada.

 



© 2002. LA NACION S.A. El contenido de Nacion.com no puede ser reproducido, transmitido ni distribuido total o parcialmente sin la autorización previa y por escrito de La Nación S.A. Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com