REVIEW
Ojo crÍtico: Pasado pluscuan…pop perfecto. Rock perfecto
Sin la pasión de alguien que ya le entregó el corazón a La Doncella se hace un repaso, pieza por pieza, del concierto de Iron Maiden. “De verdad un concierto perfecto de pop metal”.
Por Darren Mora Mora
6:30 p. m.
En la entrada de prensa, un poco impacientes y malhumorados, los sospechosos usuales esperaban su acogida Ana y su comitiva llegan un poco tarde (como su estatura y género lo merecen). Después de un rato, esperar turno y verificar nombres contra lista (de paso, identificaciones incluidas) nos adentramos al recinto.
Algo desorientado por la falta de función personal en el embrollo trato de encontrar mi enfoque del evento. Las fechas de este tamaño devengan un cobro emocional indefinido, pero bien alto…. algo inexplicable debido a la expectativa generada por una espera de años para algunos, y de la singularidad de la noche para una mayoría que posiblemente nunca mas volverá a ver a la banda.
Ya dentro del Ricardo Saprissa me di unas vueltas buscando localizarme a gusto antes de poder encontrar mi lugar junto a amigos de años.
Iron Maiden en Costa Rica tiene un sentimiento más bien de tango; sí, melancólico para los veteranos que poblábamos la gramilla, unos más animados que otros, pero todos en busca de la nostalgia entre los cachorros. Un 80 % del público parecían menores de 20 años, y tenían más bien cara de domingo de música clásica en el Morazán; todo el mundo conoce el repertorio y todo es de antes de que nacieran. El publico de por acá es bastante benigno y la gramilla es una fiesta bastante más tranquila que una reunión en mi casa (más de lo doméstico después).
8 p. m. Laureen Harris
Bueno, el nepotismo no es necesariamente un mal tan radical… la hija de Steve nos ofreció unos 30 minutos de Hard Rock 70 a la Runaways o Girlschool, sin mucha pretensión y disfrutando de la exposición de Iron Maiden. Bien recibida por los estimables Laureen tiene, digamos que, una lengua más bien callejera y su banda tiene buenísimos músicos y un R&R de manual instruccional seguido al pie de la letra, muy predecible y con buena energía. Olvidando su afinidad de sangre a Laureen se le juzgaría menos.
De la misma escuela que The Donnas, pero del lado mas sexy del barrio, Laureen pasó sin ofender ni prometer, ni arremeter ….nada …. Aplauso y… música de cabina; quizás lo mismo que le hubiese pasado a un nacional, por cierto.
“Un acto muy flojo para abrir a Maiden. Está ahí por ser hija del bajista y, bueno calza porque tiene buenos músicos y show, pero siento que no borra el sentimiento de que debieron darle el lugar a unos músicos nacionales”, me dijo Luis S. vecino de gramilla durante Laureen Harris
“Buenos músicos, pero muy liviano como para abrir a Maiden”, me expresó Fernando Alvarado, baterista de Acero.
Antes de seguir: un agradecimiento especial al Dj iluminado que puso las piezas de Testament.
8:50 p. m. Welcome to the Machine, de Pink Floyd.
De verdad era sensible la tensión entre la asistencia. El sabor de la espera pocas veces me ha sido mostrado tan claro en la cara de la gente. Me encuentro con mis compañeros de gramilla (un VIP bastante rebuscado, por cierto). Junto a M y C decidimos hacer valer la experiencia y empezamos a derivar hacia el escenario; la chiquillada se abría a nuestro paso ¿será por respeto o por miedo? “Han de ser narcos, esos viejos”, seguro pensaban a nuestro paso.
9 p. m. Doctor Doctor, de UFO (Definitivamente el mejor tema de la noche)
9:05 p. m. Iron Maiden. Preshow con el video Transilvania.
Iron Maiden es enérgico y preciso. Una máquina de reproducción gigante que no toma ningún riesgo en lo musical. No hay ningún escape ni hay critica posible a su acto. Tocan su música tal y como es y será, y no hay nada dejado al azar o la inspiración. Así que, la única calificación que permiten es PERFECTO; un concierto pop perfecto.
Desde nuestra posición, unos cuatro cuerpos de la barrera frontal y justo junto a la barrera central derecha, el sonido fue muy estable durante todo el concierto; muy claro pero para el gusto de su servidor bastante modesto en poder (a propósito de lo domestico: domésticamente le ponemos bastante mas “caña” a Maiden en casa, con o sin audífonos).
9:07 p. m.
Churchill speech
Aces High
Saludo
2 Minutes to Midnight
Los dos primeros temas nos acomodaron la conciencia. El colectivo dictó que la cita iba a ser exitosa para todos, así como a lo izquierdista, un pequeño acomodo con el sonido.
Bruce saluda; sí Bruce, el buenazo de Bruce y nos recuerda que no hay nada como el espectáculo en vivo. Bueno, nada como Maiden en vivo y da la señal para Revelations, uno de mis temas favoritos. Un conocido fan, Igor, derrama unas cuantas lágrimas mientras abraza a este servidor y se sirve de mi para surfear hasta tercera fila centro .
9:35 p. m.
The Trooper
Number of the Beast
Can I Play With Madness
Todo así sin parar ni respirar ni nada. Dichosamente para un fan más bien tangencial como yo no es tan duro, pero algunos cristianos (¡bueno, algunos parroquianos) alrededor (conocidos y desconocidos) estaban siendo bombardeados, sin misericordia alguna, por sus fantasías de melómano.
De paso vale aquí la pena mencionar que nuestro único contacto verbal con Iron Maiden es Dikinson, y él maneja un porcentaje altísimo de la química con el publico. Los demás son opacados un poco por el fuerte liderazgo de Harris que, junto con el baterista, conforman el núcleo de la música, dejando a los guitarristas muy bien parados, pero sin mayor protagonismo
Dickinson nos da una intro para calentar ánimos al tema Rhyme of…. con una pequeño esbozo de conciencia social al mencionar el calentamiento global
Rhyme of the Ancient Mariner: ejemplar máximo del espectáculo. El metal del hombre pensante se cuajó con Rhyme of…. unos 15 minutos de autogratificación pomposa, pero increíblemente honesta de Maiden. Rhyme of… tiene casi todo lo que le da mal nombre al prog rock, pero bueno si el artista está a nivel con su publico, y la comunicación es respetuosa todo se torna válido. La pretenciosa ambición HONORABLE y hasta recomendable.
Maiden mantiene una postura de artista sin ideología aun en vivo… al rato más bien esa es la ideología.
10 p. m.
Powerslave
El tema egipcio levanta por primera vez a mi predio, pienso que quizás estaban guardando energía.
Hay máscara y todo. Vale mencionar que el concierto constantemente cambia de fondos ( backdrops) a esta altura con el sexto tal vez. Muy efectivos y con una iluminación más bien clásica. Iron Maiden es un espectáculo muy visual, pero no necesariamente al filo tecnológico. Hay una excelente ronda de luces en el techo del escenario, decorados no móviles más bien en la tradición operativa y, junto con los cambios de ropa de Bruce, Iron Maiden es visual, pero personal. Gran parte del espectáculo visual lo conforma los mismos músicos muy en la tradición clase trabajadora del heavy metal. Los Maiden se la sudan , ellos son el show.
Heaven Can Wait
Con el publico caliente e invitados al escenario los Maiden nos llevaron a Run to the Hills y luego a Fear of the Dark.
10:30 p. m.
Iron Maiden
Eddie, estrella total del concierto, apareció para Iron Maiden el tema homónimo y antes disfrutamos de la locura del zenith del evento: unos jugosos 30 minutos cuando empezaron con Powerslave y terminaron el set oficial Run to the Hills y Fear of the Dark fueron los temas que más carne movieron en mi posición cerca de la tarima. Sospecho que otra perspectiva me daría apreciaciones diferentes.
Cyber Eddie ( Somewhere In Time) realmente alegró el ambiente a lo giganta de fiesta patronal.
Reposo. Nos percatamos que el sonidista NO IBA A SUBIRLE EL VOLÚMEN al master ( Si Maarten hubiese estado a cargo…) y que estamos algo viejos para bandas tan suavecitas como esta o mas bien algo sordos para otro “por fa, pínchale un poco más alto”.
10:40 p. m.
Moonchild
The Clairvoyant
Se me están poniendo “progros” los Maiden. Para el final ambos temas intricadas mezclas de prog rock con metal, metal del liviano, algo más bien de bauxita que de pirita. Todo perfecto. Sin novedades llegamos.
“Maiden fue lo que esperaba. Una banda cómoda como pez en el agua en el escenario. El dominio de Bruce Dickinson es total. Un maestro. Para los fans de la banda es un concierto muy predecibe. El sonido no estuvo a la altura”, me dijo Mauricio Ledezma músico de Blues Devils, fan de muchísimos años, tercer concierto de Maiden al que asiste.
De hecho predecible es mi mayor impresión. Una banda que no arriesga y cumple muy bien. Ninguna improvisación en escena me deja algo triste, pero gratifica a los fans. Bueno, me lo pasé muy bien con el surfeo de la gramilla y con eso de compartir con la turba
Hallowed by Thy Name. Un tema favorito que dejó a los comensales satisfechos sin mayor pompa. Iron Maiden se va como si fuera todo los días ( bueno para ellos sí es). Pensé que iban con otra, pero “¡y, diay!”, así a lo tico, ya están muy fogueados y dejaron el zarpe para el otro año.
Para los que se leyeron el artículo anterior (Iron Maiden. Una crónica de amor-odio publicada en este site): el Enano disfrutó como un….¡enano! Y el Hermanito Mayor (el que no es fan ni le llega la banda, pero compró sus boletos desde diciembre) ese se dejó decir algo. “El grupo: muy muy bien; el sonido en el recinto (sacrosanto recinto para él saquen ustedes cuentas de por qué) nunca va a estar bien por corrientes y por la cantidad de público. La secuencia del set es excelente, hecha para dejar satisfecho al público. ¡ESOS VIEJILLOS TODAVIA TOCAN!”, Denis Mora (¿no fan?) y Director de Proyectos de CNFL
Fin
Anotaciones de madrugada, acaba el 26 y ya es 27 de febrero.
4: 30 a. m.
Iron Maiden no es para todos. Es inclusivo, un club abierto; pretencioso y pomposo para unos. A veces oscuro que enajena a algunos, y bueno, en “Costa Risa” aparentemente cautiva a todos. Puede que por el ser “costacircense” algo de pompa bien intencionada vaya muy bien. De verdad un concierto perfecto de pop metal .
Iron Maiden es un verdadero espectáculo, ningún criterio de concierto clasifica esto. Es un acontecimiento con verdaderas pasiones, expectativas de toda una vida y más. Se cambiaron vidas, se defraudo a algunos y se ungió a otros.
Bueno voy para la casa. No puedo esperar a prender el estéreo (si es que yo todavía tengo estéreo) revolcar discos y escuchar Doctor Doctor, de UFO.
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