El Consejo de la Tierra pidió terrenos al Estado costarricense para construir una sede, que debía ser inaugurada en el año 2001, pero finalmente vendió la propiedad en $1,5 millones.
Maurice Strong es la persona que, desde su fundación, estuvo a cargo del Consejo de la Tierra (FCT) y quien por tres administraciones logró dineros del Estado para su organización.
Entre 1993 y el 2002 recibió un total de $2,8 millones provenientes del Estado: $1,3 millones del Presupuesto Nacional más $1,5 millones que obtuvo al vender la   finca que le donaron.
Fadrique Brenes, tesorero de la sociedad Gaia Tierra de Paz en Santa Ana, cuyas acciones eran propiedad de la Fundación Consejo de la Tierra (FCT),  prefirió no hablar “para no perjudicarse”.

A continuación el caso en detalle.