![]() |
Página QuinceJaime Gutiérrez |
Médico
No es cierto que los problemas del subdesarrollo sostenido de Costa Rica se deben a la carencia de líderes políticos. Se debe a que el tico ha mostrado un bajo grado de sofisticación cívica. Por fascinarse con el juego político, no ven ni la realidad ni saben promover su propios intereses. Por lo tanto, no hay héroes en el firmamento político de Costa Rica. A Santamaría lo empujaron.
No han mostrado la sofisticación de comprender que el mal se gestó en 1949, año en el que surgió la nueva Constitución Política que creo el Estado Grande. El socialismo estaba de moda en el mundo después de la Segunda Guerra Mundial. Promovía la idea de que los pueblos recibirían del Estado hasta lo esencial, financiado por impuestos crecientes a la producción, a cambio nada más que del voto.
Grandeza. Don Pepe tuvo la grandeza de consolidar para siempre la democracia en Costa Rica. Dejó claro que quien robaba votos se podía morir. Y aunque apoyó la Constitución del 49, lo que sucedió con el IMAS, finalmente lo convenció de que su sueño utópico sobre la solidaridad humana se había estrellado contra la realidad del inconmovible egoísmo del ser humano. Y cuando expuso la idea del “Distrito Financiero” para ganarle la carrera hacia el desarrollo a Panamá, la gente y los medios aseguraban que lo hacía para hacer más rico a Vesco. Hoy la Ciudad de Panamá es ver a Miami en el trópico y San José es desagradable y amenazante. E insalubre.
Subió al poder por las armas. Logró la irrepetible hazaña de poner a los ticos –“que no son pacíficos sino que les da pereza pelear”– a matarse entre ellos por un ideal. Se dio cuenta del peligro que representan hombres armados con ambiciones políticas y, por lo tanto, le dio de mazazos al Cuartel Bellavista. Proscribió el Ejército como institución permanente porque estaba consciente de los peligros de sediciones internas.
Calderón Guardia heredó las grandes tensiones políticas que surgieron al terminar la Primera Guerra Mundial. El mundo estaba amenazado por una revolución marxista-leninista. Una clase media en vías de proletarización, se sentía humillada porque, sabiendo que existían, no contaba con los medios para proteger a su familia contra la enfermedad y carecía de derechos laborales. Fortaleció la clase media, fuente de la tranquilidad y progreso, con la creación de la Caja, las llamadas leyes sociales y la Universidad. Es justo que se le reconozca como un reformador. Pero, además, evitó la lucha de clases y una interminable cultura de violencia como en Colombia.
Crecimiento político. Con el Nobel de la Paz, a Óscar Arias se le premió por el crítico papel que desempeñó en traer la paz a Centroamérica. Pero lo que más beneficio le trajo a Costa Rica es su extraordinario crecimiento político. Se vio de tú a tú con los grandes del mundo y con los problemas del mundo. Los conoce bien. Sin embargo, casi dos terceras partes de su administración las pasó luchando contra la demagogia para lograr la aprobación de un TLC, indispensable para nuestra economía. Venció en esa batalla épica a los agentes del mal. Nos salvó.
Cambió la historia de su país con la apertura a China. Nos convirtió en aliados de una potencia militar con crecientes intereses económicos en el sistema globalizado de la economía de mercado, con beneficios incalculables que dependen de la capacidad de nuestros hombres de negocios. Terminará su administración con el más grande servicio que se le puede dar a este país amenazado por el SICA: el Acuerdo de Asociación con Panamá. Si algo tenemos que enseñarle al resto de Centroamérica, más tenemos que aprender de Panamá. No solo cómo hacernos ricos, sino como mejorar la salud y la educación.
La canciller alemana Ángela Merkel calificó a Panamá como una emergente potencia económica. Hay que hacer lo que hacen los países que quieren ser ricos.
Hemos tenido grandes líderes políticos. Lo que falta en la ecuación es el tico. Pero creo que su cultura política se mejorará cuando comience a viajar a Panamá, donde podrá ver el futuro con sus propios ojos.
![]() |
EN VELA | ![]() |
EN GUARDIA | |
| JULIO RODRÍGUEZ | JORGE GUARDIA | |||
![]() |
LETRAS DE CAMBIO | ![]() |
OJO CRÍTICO | |
| LUIS MESALLES | RODOLFO CERDAS | |||
![]() |
ENFOQUE | ![]() |
POLÍGONO | |
| JORGEVARGAS | FERNANDO DURÁN | |||
![]() |
TAL CUAL | ![]() |
ENTRE LÍNEAS | |
| ALEJANDRO URBINA | ARMANDO GONZÁLEZ |
| SERVICIOS |
|
En tu Celular |
|
En tu PDA |
|
Noticias por email |
|
RSS |
|
Fax |
|
Horóscopo |
|
Cartelera de cine |
| QUIENES SOMOS | | GRUPO DE DIARIOS DE AMÉRICA | | ESTADOS FINANCIEROS | | ANÚNCIESE | | TARIFARIO | | TRABAJE EN LA NACIÓN |
|
© 2009. GRUPO NACIÓN GN, S. A. Derechos Reservados. Cualquier modalidad de utilización de los contenidos de nacion.com como reproducción, difusión, enlaces informáticos en Internet, total o parcialmente, solo podrá hacerse con la autorización previa y por escrito del GRUPO NACIÓN GN, S. A. Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com Apartado postal: 10138-1000 San José, Costa Rica. Central telefónica: (506) 2247-4747. Servicio al cliente: (506) 2247-4343 Suscripciones: suscripciones@nacion.com Fax: (506) 2247-5022. CONTÁCTENOS |
|||||