LN OPINIÓN

Costa Rica, Domingo 8 de noviembre de 2009

/OPINIÓN

Nacion.com

Columnista

Rodolfo Cerdas

Columnista

Politólogo

http://www.nacion.com
TAMAÑO

¡Ahora resulta que el atraso de la Asamblea para hacer el nombramiento de magistrados y Defensor de los Habitantes, no se debe a su incapacidad de construir acuerdos viables, sino, al menos por ahora, a la propia Sala IV! Otra vez, se manifiesta la dañina tendencia oficialista –en este caso con contagio a la oposición– de echarles la culpa a otros (como con el puente en Turrubares), para lavarse las manos y que nadie responda.

La culpa aquí no es sinónimo de pecado ni de delito. Tiene que ver con la responsabilidad social y política de la acción o la omisión en que incurren los gobernantes y cómo la van a asumir. En el caso del puente, los responsables políticos son la exministra, sus subalternos encargados del área y hasta el señor Presidente, por no haber actuado como debía.

Aquí nadie asume su responsabilidad, salvo de labios para fuera. Los romanos distinguían, para sentar responsabilidades, la culpa in eligendo y la culpa in vigilando . En ambas, el Ejecutivo ha fallado y, como tal, es corresponsable de la tragedia ocurrida. Si las excusas presidenciales a su exministra fueron muy caballerosas, son totalmente inválidas para justificar sus fallos y errores.

Ahora, cuando son bastante evidentes los afanes gubernamentales para integrar a su gusto y sabor la Sala IV y hasta la Defensoría de los Habitantes; cuando no se ha sesionado porque no hay forma de que la fracción oficial, obligada más que ninguna a integrar el quórum requerido, se haga presente en la Asamblea y permanezca allí como debe y para lo que se le paga; y cuando la Sala IV, en un esfuerzo hábil y loable, reinterpreta la situación para salvar la legalidad, evitar el desorden institucional y cubrir las falencias ocasionadas por el retraso, lo que recibe como respuesta es el intento de convertirla en chivo expiatorio de quienes han faltado a su juramento constitucional, por no hacer nombramientos oportunamente, por usar indebidamente avionetas y bienes públicos para fines personales, amén de onerosas comilonas.

En Costa Rica prevalece en el poder una doble faz que se mueve entre sermones didácticos, llenos de superficial sabiduría y de citas que no vienen al caso, hasta declaraciones que bordean el cinismo, como esa en la que se admite, como hecho cotidiano y tolerable, el irrespeto de las leyes de tránsito según el apuro de cada quien.

Ya es hora de que todos asuman sus deberes, respondan por sus faltas y sus obligaciones, dejen de trasladar a otros las “culpas” que les son propias, y cesen de buscar chivos expiatorios para rehuir su responsabilidad. Lo que está en juego no son los intereses de un partido ni de un individuo, sino los superiores de la nación y su régimen institucional.

ADEMÁS EN OPINIÓN
ARCHIVO COLUMNISTAS
EN VELA   EN GUARDIA
JULIO RODRÍGUEZ JORGE GUARDIA
LETRAS DE CAMBIO    OJO CRÍTICO
LUIS MESALLES RODOLFO CERDAS
ENFOQUE    POLÍGONO
JORGE
VARGAS
FERNANDO DURÁN
TAL CUAL    ENTRE LÍNEAS
ALEJANDRO URBINA ARMANDO GONZÁLEZ
SERVICIOS En tu Celular En tu PDA Noticias por email RSS Fax Horóscopo Cartelera de cine
QUIENES SOMOS | GRUPO DE DIARIOS DE AMÉRICA | ESTADOS FINANCIEROS | ANÚNCIESE | TARIFARIO | TRABAJE EN LA NACIÓN
© 2009. GRUPO NACIÓN GN, S. A. Derechos Reservados. Cualquier modalidad de utilización de los contenidos de nacion.com como reproducción, difusión, enlaces informáticos en Internet, total o parcialmente, solo podrá hacerse con la autorización previa y por escrito del GRUPO NACIÓN GN, S. A.
Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com
Apartado postal: 10138-1000 San José, Costa Rica. Central telefónica: (506) 2247-4747. Servicio al cliente: (506) 2247-4343 Suscripciones: suscripciones@nacion.com Fax: (506) 2247-5022. CONTÁCTENOS