LN OPINIÓN

Costa Rica, Jueves 28 de mayo de 2009

/OPINIÓN

Nacion.com

Jorge Vargas Cullell | jovargas@nacion.co.cr.

Enfoque

Politólogo

http://www.nacion.com
TAMAÑO

La semana pasada dije que Centroamérica se nos descochera y utilicé los grabados del gran Goya (los Caprichos ) para aludir a la peligrosa situación por la que atraviesa. No retraté a Costa Rica. Varios lectores me dijeron: “¡Diay, Varguitas!: ¿y esa omisión?”. Para algunos, ese silencio refleja que me he tragado el cuento ese de que nuestro país es y siempre será la Suiza centroamericana. Otros, punzantes, me confrontaron: “¿Tenés miedo de hablar? Comprá perro”. Golpeado mi amor propio, bajo las cartas (como dicen los jugadores de poker ).

Mal que pese a muchos, Costa Rica es parte de Centroamérica. Compartimos una historia común e influimos (y somos muy influidos) por lo que allí acontece; pero, al mismo tiempo, somos la “otra” Centroamérica pues nuestra evolución económica, social y política fue distinta de la tendencia dominante. Así, somos la democracia más longeva de América Latina. Tenemos serios problemas, inocultables, pero su gravedad es muy distinta de los problemas políticos e institucionales de Guatemala o de la extendida pobreza en Honduras.

¿Cómo sintetizo a Costa Rica? Más que como un grabado de Goya, se me viene a la mente la novela corta titulada El retrato de Dorian Grey , del irlandés Oscar Wilde. Dorian Grey, el protagonista de la obra, es un tipo extraño: su rostro, bello y lozano, nunca envejece. Costa Rica posee ese rasgo: tiene la capacidad de proyectar, al resto del mundo, la imagen atemporal de jardín de paz, país ecológico y sociedad excepcional. Lo hace de modo persuasivo.

Dorian Grey, sin embargo, tenía un secreto, un retrato suyo que ocultaba a todo el mundo. En este, su rostro estaba cruzado de llagas y verrugas. La pintura tenía una rara cualidad: la cara cambiaba y envejecía feamente. Como al retrato oculto de Grey, Costa Rica tiene un lado supurante que nos cuesta reconocer, que procuramos ocultar al resto del mundo y que desafortunadamente es un rostro cada vez más llagado.

Estamos llagados por una peligrosa convergencia de problemas que no hemos logrado resolver. Cito la penetración de actores ilegales, el dinero sucio que fluye hacia la economía y la política y que está probablemente detrás de mucho del consumo conspicuo. Pienso en los efectos corrosivos de la cultura de “nuevo rico” que se ha instalado, con la ostentación como valor central, en la persistente exclusión social y en la creciente violencia social que vivimos en barrios y calles. No somos jardín de paz, aunque quizá tampoco seamos el país para suicidas que dice Chabela Vargas. Sin embargo, estamos en aprietos: en vez de resolver los problemas, parece que nos importa más maquillarlos para que el mundo siga alabando esta arcadia tropical.

ADEMÁS EN OPINIÓN
ARCHIVO COLUMNISTAS
EN VELA   EN GUARDIA
JULIO RODRÍGUEZ JORGE GUARDIA
LETRAS DE CAMBIO    OJO CRÍTICO
LUIS MESALLES RODOLFO CERDAS
ENFOQUE    POLÍGONO
JORGE
VARGAS
FERNANDO DURÁN
TAL CUAL    ENTRE LÍNEAS
ALEJANDRO URBINA ARMANDO GONZÁLEZ
SERVICIOS En tu Celular En tu PDA Noticias por email RSS Fax Horóscopo Cartelera de cine
QUIENES SOMOS | GRUPO DE DIARIOS DE AMÉRICA | ESTADOS FINANCIEROS | ANÚNCIESE | TARIFARIO | TRABAJE EN LA NACIÓN
© 2009. GRUPO NACIÓN GN, S. A. Derechos Reservados. Cualquier modalidad de utilización de los contenidos de nacion.com como reproducción, difusión, enlaces informáticos en Internet, total o parcialmente, solo podrá hacerse con la autorización previa y por escrito del GRUPO NACIÓN GN, S. A.
Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com
Apartado postal: 10138-1000 San José, Costa Rica. Central telefónica: (506) 2247-4747. Servicio al cliente: (506) 2247-4343 Suscripciones: suscripciones@nacion.com Fax: (506) 2247-5022. CONTÁCTENOS