![]() |
Página QuinceManrique Jiménez | majime@racsa.co.cr |
Abogado
1989: ¿Recuerdan? De un lado, grandes acontecimientos para la libertad y la democracia con la celebración de los doscientos años de la proclama de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789, producto de la fina elaboración conceptual de los revolucionarios casados con la diosa de la razón. Se bebió entonces de la fuente clásica del estoicismo que dio base para la liberación de los esclavos con la determinante presencia del cristianismo.
De otro lado, cayó el muro de Berlín, símbolo de la muerte del imperio exsoviético, de corte estalinista, con más crímenes que las atrocidades nazis, dándose así inicio al nuevo paradigma histórico de la “postmodernidad”. A partir de este momento, Estados Unidos pasó a ser la indiscutible superpotencia militar, junto a la global esperanza del triunfo de la inteligencia, del desarrollo integral sostenible, de los pactos y tratados interestatales con paz y civilización, con respeto a la libre determinación de los pueblos, a la coexistencia pacífica, a los derechos humanos y a la democracia participativa, con el ciudadano como eje y motor de las organizaciones y decisiones políticas fundamentales.
Primer revés. Sin embargo, en la dialéctica social y política, sobrevino un primer revés: la criminal actuación del Partido Comunista chino contra los estudiantes en la plaza de Tiananmen. La dictadura sacó de nuevo sus garfios como lo hizo en la Revolución Cultural y lo sigue haciendo con genocidio contra el pueblo y la cultura del Tíbet.
El mundo daba paso entonces a un futuro alumbramiento de nueva violencia y regresión con la llegada al poder de los “halcones” a la Casa Blanca, para distinguirse, con G. W. Bush a la cabeza, por tres claros lineamientos: actuaciones unilaterales, subversión extrema y contraria al derecho internacional, y uso sistemático de la fuerza militar en los diferendos y en las llamadas soluciones preventivas.
De tal suerte que, con la destrucción y la invasión de territorios ajenos, la Pax Americana , heredera de la Pax Británica , so pretexto íntimo de un nuevo orden mundial, impuso el “imperialismo de los derechos humanos” (Hobsbawm) en perjuicio de los valores de la Declaración de Derechos de Virginia de 1776; de la Constitución de 1787, de sus ricas Enmiendas y del sueño americano.
Ciertamente, crasos errores cometió G. W. Bush en el ejercicio del poder: desde las mentiras oficiales para la invasión de Iraq sin el previo consentimiento de la ONU, con marchas multitudinarias opuestas (e ignoradas) por doquier, hasta la implantación de un nuevo campo de concentración en Guantánamo, con torturas, encarcelamientos indefinidos, sin derechos ni garantías; con habilitación para el secuestro de sospechosos para ser depositados en ese dantesco subsuelo a la orden de la nueva Gestapo. Mérito, entonces, para Obama, que anunció su inmediato cierre.
Hay más todavía: la invasión de Iraq permanece como causa de desestabilización, muerte, destrucción, carga presupuestaria, imán para el radicalismo etnorreligioso, suelo fértil para grupos extremistas y jihadistas . No es el ejemplo de democracia y libertad que se propuso para “civilizar” al “Gran Oriente Medio”, donde Iraq y Siria permanecen firmes y salen fortalecidos. Y países moderados prooccidentales, como Egipto, Jordania y Arabia Saudí, guardan distancia con Estados Unidos.
La alteración del tablero mundial ha puesto en evidencia el desorden y rearme en Afganistán; no se ha evitado el avance de Irán y Corea del Norte por el potencial nuclear que puede ir más allá de la política persuasiva hacia otra agresiva; tampoco las guerras entre Israel y Hezbolá en Líbano; entre Israel y Hamás en Gaza, así como entre Hamás y Al Fatah en Palestina. Obama hereda un mundo frágil y en llamas.
También la economía estadounidense se enfermó y dejó en evidencia el Estado corporativo, con un gobierno de clientes y amigos beneficiados en minoría, que puso en crisis la economía mundial sin que domésticamente se favoreciera a las clases media y menores, sin disfrute complementario de un sistema de seguridad social universal, lo que el nuevo Gobierno pretende superar.
Bastión de cambios. Con la subida de Obama y su equipo, Estados Unidos confirmó lo que muchos autores han recalcado: ese país seguirá siendo un bastión de cambios para el mundo, por la libertad y pluralidad de su fundamento político. La simple llegada de un afroamericano al poder es ya un acto de revolución cultural que deja atrás los prejuicios raciales que dieron base a la implantación de teorías eugenésicas a principios del siglo XX, con bríos renovados por la igualdad de los derechos civiles y políticos.
El mundo votó por Obama con la renovada esperanza de un orbe inteligente, justo y solidario, sin estúpidos mesianismos ni cultos ideológicos ni personales. El nuevo Gobierno está en la obligación legal y moral de enseñar el rostro bondadoso del pueblo norteamericano, de sus instituciones, de su progreso con humanismo y de su amor por la libertad y la democracia.
Que la nueva historia sea como el ave fénix de Hegel, que desde lo más bajo tomó impulso hacia las alturas de la razón universal. Solo así la postmodernidad seguirá su camino próspero y edificante por la paz y solidaridad.
FOTOS

![]() |
EN VELA | ![]() |
EN GUARDIA | |
| JULIO RODRÍGUEZ | JORGE GUARDIA | |||
![]() |
LETRAS DE CAMBIO | ![]() |
OJO CRÍTICO | |
| LUIS MESALLES | RODOLFO CERDAS | |||
![]() |
ENFOQUE | ![]() |
POLÍGONO | |
| JORGEVARGAS | FERNANDO DURÁN | |||
![]() |
TAL CUAL | |||
| ALEJANDRO URBINA | ||||
| SERVICIOS |
|
En tu Celular |
|
En tu PDA |
|
Noticias por email |
|
RSS |
|
Fax |
|
Horóscopo |
|
Cartelera de cine |
| QUIENES SOMOS | | GRUPO DE DIARIOS DE AMÉRICA | | ESTADOS FINANCIEROS | | ANÚNCIESE | | TARIFARIO | | TRABAJE EN LA NACIÓN |
|
© 2009. GRUPO NACIÓN GN, S. A. Derechos Reservados. Cualquier modalidad de utilización de los contenidos de nacion.com como reproducción, difusión, enlaces informáticos en Internet, total o parcialmente, solo podrá hacerse con la autorización previa y por escrito del GRUPO NACIÓN GN, S. A. Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com Apartado postal: 10138-1000 San José, Costa Rica. Central telefónica: (506) 2247-4747. Servicio al cliente: (506) 2247-4343 Suscripciones: suscripciones@nacion.com Fax: (506) 2247-5022. CONTÁCTENOS |
|||||