LN OPINIÓN

Costa Rica, Martes 21 de abril de 2009

/OPINIÓN

Nacion.com

Jorge Guardia | jguardia@nacion.com

En Guardia

abogado-economista

Fascinante resultó la conferencia de prensa concedida por Barack Obama al concluir la V Cumbre de las Américas en Trinidad y Tobago. Los reporteros se lucieron con sus preguntas, y yo, a la distancia, sentí orgullo de ser aficionado a la comunicación. Soy periodista cimarrón, decía Guido Fernández.

Le preguntaron cuál sería la doctrina Obama frente a Latino- américa. El interpelado, bien informado, empezó apartándose de las distintas y más controvertibles posiciones del pasado, como la doctrina Monroe, el Big stick de Roosevelt, o el embargo a Cuba por Kennedy en 1960, para pedir no ser juzgado por los errores del pasado, cuando ni siquiera había nacido. Esa visión fue muy bien recibida por (casi) todos.

El “Obamanismo” –dijo– tiene dos principios fundamentales: 1) Los EE. UU. ha sido el país con el ejército y economía más fuertes del mundo y sigue siéndolo a pesar de la crisis. Pero es uno solo. Y hay muchos problemas que trascienden sus fronteras. Las drogas, lavado de dinero, mafia y la crisis financiera que han demostrado que, a pesar de su poderío, no pueden ser resueltos por uno solo. Por el contrario, está dispuesto a oír y pedir ideas para buscar alianzas. Calderón, de México, estaba feliz.

El segundo principio de la doctrina Obama es que, si bien EE. UU. representa un conjunto de valores, principios y tradiciones bien definidos –como el fervor por la economía de mercado, propiedad privada, papel limitado del Estado y gobiernos electos por el pueblo– debe reconocer que otros países tienen ideologías y sistemas distintos que se deben respetar. No tratará a los demás países latinoamericanos como hijos de un dios menor, sino como naciones con iguales derechos y obligaciones. Tampoco habrá socios comerciales mayores ni menores, sino iguales. Chávez no cabía en su regocijo.

Pero Obama, modosito y jovial, no es tan suave. Advirtió claramente a los demás presidentes que debían dejar de inculpar a los gringos por todos sus males y pasar de la retórica a la acción. En comercio, no habrá muchas concesiones. Aún mira con desdén el TLC con Colombia por el trato diferenciado a los trabajadores. ¿Será esa la razón? Pienso que no. Responde más bien a su promesa de campaña de no propiciar acuerdos para no afectar a los trabajadores americanos. ¿Proteccionismo? Sí. El respeto a los sistemas políticos distintos del suyo le impide intervenir militarmente en otros países con quienes mantiene diferencias ideológicas, pero no está dispuesto a abolir el embargo a Cuba, a menos que dé pasos firmes hacia la democracia. A pesar de su cálida retórica y el abracito juguetón a Chávez, Obama no se bajará los pantalones.

ADEMÁS EN OPINIÓN
ARCHIVO COLUMNISTAS
EN VELA   EN GUARDIA
JULIO RODRÍGUEZ JORGE GUARDIA
LETRAS DE CAMBIO    OJO CRÍTICO
LUIS MESALLES RODOLFO CERDAS
ENFOQUE    POLÍGONO
JORGE
VARGAS
FERNANDO DURÁN
TAL CUAL    ENTRE LÍNEAS
ALEJANDRO URBINA ARMANDO GONZÁLEZ
SERVICIOS En tu Celular En tu PDA Noticias por email RSS Fax Horóscopo Cartelera de cine
QUIENES SOMOS | GRUPO DE DIARIOS DE AMÉRICA | ESTADOS FINANCIEROS | ANÚNCIESE | TARIFARIO | TRABAJE EN LA NACIÓN
© 2009. GRUPO NACIÓN GN, S. A. Derechos Reservados. Cualquier modalidad de utilización de los contenidos de nacion.com como reproducción, difusión, enlaces informáticos en Internet, total o parcialmente, solo podrá hacerse con la autorización previa y por escrito del GRUPO NACIÓN GN, S. A.
Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com
Apartado postal: 10138-1000 San José, Costa Rica. Central telefónica: (506) 2247-4747. Servicio al cliente: (506) 2247-4343 Suscripciones: suscripciones@nacion.com Fax: (506) 2247-5022. CONTÁCTENOS