Caracas. Reuters. Washington acusó ayer a altos funcionarios venezolanos de suministrar armas a los rebeldes colombianos, en medio de una creciente crisis entre los Gobiernos socialistas de la región y Estados Unidos.
El presidente Hugo Chávez ordenó el jueves la salida del embajador estadounidense en Caracas y amenazó con detener el suministro de crudo a su principal cliente petrolero, como muestra de apoyo a su aliado boliviano Evo Morales, quien también expulsó al enviado diplomático de Washington.
Por su parte, el Departamento del Tesoro estadounidense sancionó a jefes de la inteligencia venezolana y al exministro del Interior Ramón Rodríguez Chacín, quien había dimitido esta misma semana, acusándolos de colaborar con la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en tráfico de drogas y proveyéndoles armamento.
Para la Casa Blanca, la crisis es producto de “la debilidad y desesperación” de los dos líderes izquierdistas (Hugo Chávez y Evo Morales) y respondió anunciando la expulsión del representante diplomático venezolano.
Estrategia. Algunos observadores creen que Chávez se adelantó a estas revelaciones y decidió tomar la iniciativa atacando a su enemigo ideológico excusándose en la tensa situación de Bolivia, que acusa a Estados Unidos de estar detrás de las violentas protestas que sacuden al empobrecido país andino.
Aunque expertos han minimizado la posibilidad de que el mandatario realmente vaya a detener las exportaciones de crudo a la mayor economía mundial y vinculan la amenaza a una estrategia electoral, el impasse golpeó la deuda soberana de Venezuela y disparó el riesgo país.
Chávez, que afirma conducir una revolución socialista y antiimperialista, advirtió en la víspera que si detiene los envíos petroleros a EE. UU. el barril de crudo podría superar inmediatamente los 200 dólares. Adelantó que solo admitirá a un nuevo embajador estadounidense cuando Bush termine su mandato.
Chávez es el más radical de una creciente generación de líderes izquierdistas latinoamericanos críticos con Washington y sus duras palabras contra la superpotencia están respaldadas por una de las mayores reservas de hidrocarburos del mundo.
Sin embargo, nunca había llegado a forzar tanto la relación con su mayor socio comercial, ni siquiera cuando fue brevemente derrocado en el 2002 por un Gobierno de facto que la administración Bush reconoció inmediatamente.
Acusaciones. Mientras tanto, autoridades estadounidenses acusaron a Rodríguez Chacín de suministrar armamento a las FARC y de haber intentado “facilitar un préstamo de $250 millones del Gobierno venezolano a los rebeldes colombianos a finales del 2007”.
Además, lo acusó a el y a dos jefes de la inteligencia venezolana de “dar asistencia material (a las FARC) para actividades de tráfico de drogas”.
Estados Unidos, que suele criticar al Gobierno de Chávez por no hacer los suficiente en la lucha contra el narcotráfico, basa sus cargos en unas computadoras incautadas a la guerrilla.
La habitual tensión entre ambos gobiernos venía escalando desde hace días en numerosos frentes, por lo que analistas dudan sobre el próximo movimiento por venir.
Chávez acusó esta semana a la Casa Blanca de estar detrás de una supuesta conspiración militar para asesinarlo y redujo vuelos comerciales estadounidenses desde y hacia Venezuela luego de que Washington puso en duda la seguridad aeroportuaria de Caracas.
Pero además, Chávez está estrechando sus lazos militares y políticos con Moscú, cuyas relaciones con la Casa Blanca no pasan por su mejor momento, anunciando maniobras militares conjuntas en el Caribe.
FOTOS

Fachada de la Embajada de Venezuela en Washington. El Gobierno de EE. UU. expulsó al embajador. AFP

El embajador Bernardo Álvarez entrega donaciones de la compañía CITGO, subsidiaria de Petróleos de Venezuela (PDVSA), en Nueva York. EFE
Tensión creciente
Rusia en el ‘patio trasero’
La tensión con Estados Unidos se avivó la semana pasada luego de que Hugo Chávez anunció la llegada a Venezuela de dos bombarderos estratégicos supersónicos rusos TU-160, capaces de portar armas nucleares, para realizar “vuelos de entrenamiento”.
El anuncio venezolano fue realizado en momentos en que Moscú y Washington se enfrentan en el terreno diplomático tras la intervención rusa en Georgia, en apoyo a las provincias separatistas de Abjasia y Osetia del Sur.
Las denuncias de un supuesto plan de golpe de Estado y de magnicidio salieron a la luz el jueves en un programa de la televisión estatal, que presentó unas grabaciones en las cuales militares retirados y en activo preparaban una conspiración.
A partir de ese momento, Chávez, respaldado unánimemente por su gobierno y su partido, el PSUV (socialista), acusó directamente a Estados Unidos y a su presidente, George W. Bush, de estar detrás del complot.
| SERVICIOS |
|
En tu Celular |
|
Weekly review |
|
En tu PDA |
|
Fax |
|
Horóscopo |
|
Cartelera de cine |
| QUIENES SOMOS | | GRUPO DE DIARIOS DE AMÉRICA | | ESTADOS FINANCIEROS | | ANÚNCIESE | | TARIFARIO | | TRABAJE EN LA NACIÓN |
|
© 2008. GRUPO NACIÓN GN, S. A. Derechos Reservados. Cualquier modalidad de utilización de los contenidos de nacion.com como reproducción, difusión, enlaces informáticos en Internet, total o parcialmente, solo podrá hacerse con la autorización previa y por escrito del GRUPO NACIÓN GN, S. A. Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com Apartado postal: 10138-1000 San José, Costa Rica. Central telefónica: (506) 2247-4747. Servicio al cliente: (506) 2247-4343 Suscripciones: suscripciones@nacion.com Fax: (506) 2247-5022. CONTÁCTENOS |
|||||