LN OPINIÓN

Costa Rica, Martes 11 de noviembre de 2008

/OPINIÓN

Clive Montalbert-Smith

Reflexiones sobre la CCSS

 Con una institución eficaz no habría que recurrir a “favores” para tener acceso a la salud

Médico

Clive Montalbert-Smithes jefe de Clínica, servicio de Cirugía General, Hospital R. A. Calderón Guardia

¿Cómo se llama el hecho de que un paciente, o familiar de paciente, llame o contacte a un médico de la CCSS para que, medianteun pago de dinero, le adelante una cita, lo ayude a obviar una lista de espera, le busque una cama en el hospital o le brinde una atención individualizada?

¿Cómo se llama cuando es un alto funcionario de la institución el que contacta al médico para que haga lo mismo que en el caso anterior, para un pariente o amigo?

¿Cómo lo llamaríamos cuando es un funcionario de alguno de los tres poderes de la República, el cual, mediante el puesto que ostenta, obtiene ese trato especial y se brinca la lista de espera, aligera un examen o adelanta una cirugía?

¿Y cuando es un medio informativo el que utiliza su posición de poder para buscar un beneficio para sí, para un colega o pariente enfermo?

Prefiero no referirme a la forma legal, pero mediante un recurso de amparo de la Sala IV, también se logra obviar esas largas listas de espera. Lógicamente el que carece de alguno de estos recursos es el que termina tolerando su largo viacrucis: todos los anteriores tienen un mismo fin y un mismo origen, lo que varía son los medios.

El fin es obtener un trato preferencial de atención médica, pronta e individualizada para sí mismo o para algún familiar o conocido con algún problema de salud. El origen es un sistema de salud ineficiente, con tiempos excesivamente prolongados para obtener citas, practicar exámenes o procedimientos, escasez de camas de hospitalización, faltante de equipo técnico y humano etc.

Los medios utilizados difieren: unos usan tráfico de influencias; otros, posiciones de poder; los que no están en los grupos anteriores utilizan el poder seductor del dinero. Claro, pobres de aquellos que carecen de todo: a esperar el ultrasonido para el próximo año.

¿Y la solución a toda esta problemática? ¿Será buscar jefaturas médicas con cualidades detectivescas que anden detrás de cada subalterno para descubrir a quienes se prestan para actos corruptos? Así fue sugerido por un periodista hace poco, aunque tendríamos que definir previamente si los “favores” camuflados deberían ser también denunciados.

¿O será otra la solución? ¿Si la institución se tornara eficiente? ¿Si las citas se dieran por teléfono o por fax a más tardar de dos a cuatro semanas? ¿Si el paciente no tuviera que esperar meses o años para un examen, procedimiento o intervención quirúrgica? ¿Si tuviera la oportunidad de libre elección médica? ¿No sería esta la solución?

Con una institución eficiente, capaz de brindar atención pronta, eficaz e individualizada, ¿qué necesidad habría de acudir a vías alternas de “favores” o pagos para obtener lo que por derecho a la salud merece todo asegurado?

ADEMÁS EN OPINIÓN
ARCHIVO COLUMNISTAS
EN VELA   EN GUARDIA
JULIO RODRÍGUEZ JORGE GUARDIA
LETRAS DE CAMBIO    OJO CRÍTICO
LUIS MESALLES RODOLFO CERDAS
ENFOQUE    POLÍGONO
JORGE
VARGAS
FERNANDO DURÁN
TAL CUAL
ALEJANDRO URBINA
SERVICIOS En tu Celular En tu PDA Noticias por email Fax Horóscopo Cartelera de cine
QUIENES SOMOS | GRUPO DE DIARIOS DE AMÉRICA | ESTADOS FINANCIEROS | ANÚNCIESE | TARIFARIO | TRABAJE EN LA NACIÓN
© 2008. GRUPO NACIÓN GN, S. A. Derechos Reservados. Cualquier modalidad de utilización de los contenidos de nacion.com como reproducción, difusión, enlaces informáticos en Internet, total o parcialmente, solo podrá hacerse con la autorización previa y por escrito del GRUPO NACIÓN GN, S. A.
Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com
Apartado postal: 10138-1000 San José, Costa Rica. Central telefónica: (506) 2247-4747. Servicio al cliente: (506) 2247-4343 Suscripciones: suscripciones@nacion.com Fax: (506) 2247-5022. CONTÁCTENOS