Costa Rica, Miércoles 7 de mayo de 2008

/OPINIÓN

Estadísticas Resultados Posiciones Calendario Jugadores
Nacion.com

Página Quince

Telmo Vargas

Maltusianos vs cornucopianos

 No se necesitan guerras ni detener el crecimiento económico para asegurar la ración diaria

economista

Hace casi dos siglos un clérigo anglicano –conocedor, como era usual en la época, del griego y el latín, pero también poseedor de una maestría en matemáticas– publicó un pequeño escrito que tocó a muchos: Un ensayo sobre el principio de la població n. En él sostenía que la humanidad tendía a crecer exponencialmente (2, 4, 8, 16...), mientras que la producción de alimentos lo hacía a una tasa aritmética (2, 3, 4, 5...) y que, por tanto, cada vez sería mayor la escasez de comida. Reconocía que los incrementos en la población eventualmente se traducían en aumentos en la produc- ción, pero que estos no eran lo suficientemente grandes como para hacer crecer la riqueza per cápita.

Mr Pop. El clérigo a que me refiero se llamó Thomas Robert Malthus, vivió en Inglaterra y era conocido entre sus estudiantes como Mr. Pop (“population”). Los seguidores de sus ideas, un tanto apocalípticas, se denominan maltusianos. Por dolorosa que suene, la forma que la Naturaleza utilizaba para mantener inalterada las raciones era mediante periódicas plagas, accidentes, hambrunas y hasta guerras. Malthus aprobaba (entre otras medidas) la extensión de la edad para contraer matrimonio, la abstinencia, el homosexualismo y el control de la natalidad.

Algunos maltusianos modernos, reconociendo que los excesivos requerimientos alimentarios de la humanidad se podrían traducir en deterioro ambiental, han propuesto un límite al crecimiento económico (es decir, que el PIB de todos y cada uno de los países del mundo crezca cero). Esta recomendación, a menos que pueda acompañarse de una utópica redistribución (que los habitantes de los países ricos se desprendan de riqueza y la pasen a muchos habitantes de África, Haití y Bolivia, por ejemplo), difícilmente sería apoyada por los pobres del mundo.

Cornucopianos. A los maltusianos se oponen los cornucopianos, quienes consideran que los miembros de la sociedad, debidamente estimulados, son capaces de descubrir cada vez más grandes cuernos de la abundancia. Los cornucopianos consideran que la división y la especialización del trabajo, las mayores inversiones, mejores tecnologías y los aumentos en la productividad de la gente, son capaces de aumentar la comedera en una proporción superior al crecimiento de la población y que cada vez la humanidad pueda estar mejor en este sentido.

Esto requiere que la producción crezca por encima de lo que crece el nivel de empleo y el capital dedicado a ella. Cuando esto realmente ocurre, se experimenta lo que se denomina desarrollo económico.

De momento, en el debate población vs comida, la realidad va dando un claro triunfo a los cornucopianos. No es preciso recurrir a pestes, guerra, infanticidio ni detener el crecimiento económico para asegurar la ración diaria de la mayoría. Quiera Dios que así siga el asunto.

ARCHIVO COLUMNISTAS
EN VELA   EN GUARDIA
JULIO RODRÍGUEZ JORGE GUARDIA
LETRAS DE CAMBIO    OJO CRÍTICO
LUIS MESALLES RODOLFO CERDAS
ENFOQUE    POLÍGONO
JORGE
VARGAS
FERNANDO DURÁN
TAL CUAL
ALEJANDRO URBINA
SERVICIOS En tu Celular En tu PDA Fax Horóscopo Cartelera de cine
| GRUPO DE DIARIOS DE AMÉRICA | ESTADOS FINANCIEROS DE LA NACIÓN | ANÚNCIESE EN LA NACIÓN | TARIFARIO DE LA NACIÓN | TRABAJE EN LA NACIÓN
© 2008. GRUPO NACIÓN GN, S. A. Derechos Reservados. Cualquier modalidad de utilización de los contenidos de nacion.com como reproducción, difusión, enlaces informáticos en Internet, total o parcialmente, solo podrá hacerse con la autorización previa y por escrito del GRUPO NACIÓN GN, S. A.
Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com
Apartado postal: 10138-1000 San José, Costa Rica. Central telefónica: (506) 2247-4747. Servicio al cliente: (506) 2247-4343 Suscripciones: suscripciones@nacion.com Fax: (506) 2247-5022. CONTÁCTENOS