![]() |
Volker Perthes |
Las opciones de Irán
Solo Estados Unidos puede darle a Irán garantías de seguridad
Volker Perthes es director del Instituto Alemán para Asuntos Internacionales y de Seguridad (SWP), en Berlín. Este comentario fue extraído de un informe del autor para la Comisión Trilateral bajo el título ‘De confianza y seguridad: el desafío de Irán’.
Berlín – Con el presidente Bush en Europa intentando convencer a los líderes de la UE de endurecer las sanciones de la ONU contra Irán, y frente al actual debate entre John McCain y Barack Obama sobre si Estados Unidos necesita o no dialogar con los gobernantes de Irán, la cuestión del programa nuclear iraní se está recalentando. Los iraníes, para sorpresa de nadie, están observando este debate con interés. Necesitan hacer algo más que observar.
La élite política de Irán ve a Estados Unidos, más que a Europa, como su contraparte internacional apropiada. Solo Estados Unidos puede darle a la Republica Islámica las garantías de seguridad que desea ardientemente. Estados Unidos, de hecho, debería estar preparado, llegado el caso, para brindar este tipo de garantías si quiere que Irán interrumpa las partes más sospechosas de su programa nuclear.
Pero Irán debe hacer su parte para que cualquier diálogo futuro con Estados Unidos resulte un éxito. En conversaciones con miembros de la comunidad política de Irán, siempre me asombra que la resolución del conflicto nuclear (o, de hecho, otros problemas en los que Irán tiene participación) sea vista como la responsabilidad principalmente de Estados Unidos, Europa y otras potencias importantes, no de Irán.
Solución negociada. Esta pasividad no está en el interés de Irán. Por ser el jugador regional esencial de Oriente Medio, Irán puede desatar y recalentar conflictos así como contribuir a su solución. Sin embargo, pocos en el establishment iraní entienden que ser la potencia regional líder trae aparejada responsabilidad; y que solo un comportamiento responsable puede crear la legitimidad y la aceptación que Irán tanto desea.
Los estrategas políticos iraníes, por lo tanto, deben intentar desarrollar sus propias ideas para una resolución negociada del tema nuclear y otras cuestiones de seguridad regional, así como para pensar de qué manera Irán puede volver a generar confianza en sus acciones.
Los líderes de Irán deberían empezar por evitar la retórica hostil. Las declaraciones incendiarias sobre Israel exacerban la falta de confianza entre los posibles socios de Irán, y les hacen las cosas difíciles a quienes, tanto en Europa como en Estados Unidos, están interesados en forjar relaciones más favorables. Irán sugiere que quiere entablar un diálogo de alto nivel con Estados Unidos en un futuro no tan distante. Si es verdad, Irán debería tomar conciencia de que las manifestaciones violentas sobre cuestiones sensibles frenarán cualquier intento serio por iniciar un diálogo.
Irán también podría generar confianza si se volviera más transparente, en especial respecto de sus propias ambiciones estratégicas. Un buen comienzo sería publicar documentos clave a los que los iraníes hacen constante referencia pero que nunca fueron vistos –a saber, la fatwa del ayatolá Khamenei que, según se dice, establece que el Islam prohíbe la producción, acumulación y utilización de armas nucleares.
Visión estratégica. También sería útil que Irán manifestara su visión estratégica para la región. Debería aceptar las preocupaciones de sus vecinos, intentar desarrollar sus propias ideas para generar confianza y fortalecer la seguridad a nivel regional y participar en esfuerzos para crear acuerdos de seguridad en la región. También debería responder positivamente a los ofrecimientos de Estados Unidos de establecer medidas de generación de confianza entre las fuerzas militares de ambos países, particularmente sus marinas.
En cuanto a la cuestión nuclear, Irán debería intentar pasar del lenguaje de los “derechos inalienables” al de las soluciones pragmáticas. Esto ayudaría a despolitizar la cuestión. El derecho a la investigación y el desarrollo nuclear independiente bajo el Tratado de No Proliferación no está en disputa. Pero, en lugar de insistir, como una cuestión de principios, en operar el ciclo de combustible de manera independiente bajo la soberanía nacional, Irán podría comprometer a los sauditas en su idea de un emprendimiento conjunto regional o explorar diferentes opciones de consorcios multilaterales con otros países. El parlamento iraní, hoy liderado por Ali Larijani, exnegociador nuclear de Irán, podría hacer un aporte importante a la generación de confianza y la resolución del conflicto nuclear ratificando el Protocolo Adicional del Tratado de No Proliferación.
También son necesarias otras aclaraciones. Irán ¿está preparado para aceptar un acuerdo que responda a las preocupaciones europeas e internacionales sobre su programa nuclear y así ganar una cooperación económica, energética, tecnológica y científica de amplio alcance? La energía nuclear, después de todo, es solo una tecnología, y del siglo XX más que del siglo XXI. Llegado el caso, una sociedad con Europa podría ayudar a Irán a retener en el país a lo mejor de su generación joven en lugar de ver cómo los jóvenes hacen filas para obtener visas en embajadas extranjeras, o, con más frecuencia, los consulados norteamericanos en Estambul o Dubái.
Hamás y la Jihad. La voluntad de los principales países de aceptar a Irán con su condición nuclear similar a Japón depende de que Irán no solo se refiera a sí mismo como una potencia de statu quo –cosa que hace ocasionalmente–, sino de que actúe como tal. Si quiere ser visto como una potencia de statu quo, necesita aceptar los esfuerzos locales e internacionales para establecer la paz entre Israel y sus vecinos.
Para una buena negociación con Estados Unidos, Irán necesita dejar de brindar su apoyo a organizaciones militantes como Hamás o la Jihad islámica palestina, que socavan los esfuerzos por alcanzar una solución de dos Estados para Israel y Palestina. Sin embargo, incluso sin una negociación grandiosa, Irán tendrá que hacer ciertas cosas si quiere que lo vean como un jugador regional constructivo.
Tendrá que aceptar a todos los otros Estados en la región como jugadores legítimos con sus propios intereses legítimos, tanto como desea que los demás lo reconozcan como tal. También tendrá que aceptar el deseo de la inmensa mayoría de los palestinos de un acuerdo pacífico con Israel. Las autoridades israelíes a veces intentan relativizar las declaraciones más violentas sobre Israel del presidente Mahmoud Ahmadinejad como nada más que un llamado a un “cambio de régimen”. Esa no es una política de statu quo.
Irán tiene derecho a buscar aseguramientos en contra de un cambio de régimen forzado desde el exterior. Pero no puede tener las dos cosas al mismo tiempo, buscar garantías contra un cambio de régimen en casa y promoverlo en su vecindario.
![]() |
EN VELA | ![]() |
EN GUARDIA | |
| JULIO RODRÍGUEZ | JORGE GUARDIA | |||
![]() |
LETRAS DE CAMBIO | ![]() |
OJO CRÍTICO | |
| LUIS MESALLES | RODOLFO CERDAS | |||
![]() |
ENFOQUE | ![]() |
POLÍGONO | |
| JORGEVARGAS | FERNANDO DURÁN | |||
![]() |
TAL CUAL | |||
| ALEJANDRO URBINA | ||||
| SERVICIOS |
|
En tu Celular |
|
En tu PDA |
|
Fax |
|
Horóscopo |
|
Cartelera de cine |
| | GRUPO DE DIARIOS DE AMÉRICA | | ESTADOS FINANCIEROS DE LA NACIÓN | | ANÚNCIESE EN LA NACIÓN | | TARIFARIO DE LA NACIÓN | | TRABAJE EN LA NACIÓN |
|
© 2008. GRUPO NACIÓN GN, S. A. Derechos Reservados. Cualquier modalidad de utilización de los contenidos de nacion.com como reproducción, difusión, enlaces informáticos en Internet, total o parcialmente, solo podrá hacerse con la autorización previa y por escrito del GRUPO NACIÓN GN, S. A. Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com Apartado postal: 10138-1000 San José, Costa Rica. Central telefónica: (506) 2247-4747. Servicio al cliente: (506) 2247-4343 Suscripciones: suscripciones@nacion.com Fax: (506) 2247-5022. CONTÁCTENOS |
||||