Costa Rica, Lunes 2 de junio de 2008

/DEPORTES

Estadísticas Resultados Posiciones Calendario Jugadores

Un vistazo a las secuelas del partido

Alajuelense lloró sin reparo y el silencio fue su consuelo

 Tras mucha espera, pocos jugadores manudos hablaron del traspié

 La Liga no asistió a la premiación; Carlos Castro recogió el trofeo

Luis Edo. Díaz | luisdiaz@nacion.com

Alajuela. El partido de ayer por la final del Torneo de Verano “terminó” antes de lo indicado: la anotación de Saprissa al 82’ hincó a los manudos, quienes se echaron a morir, al mismo tiempo que los aficionados liguistas se levantaron de sus asientos para emprender con tristeza el regreso a casa.

El enojo consigo mismo y las caras de desconsuelo invadieron al plantel rojinegro cuando el árbitro Walter Quesada señaló el final del juego, donde Saprissa se coronó tetracampeón.

En el primer juego de la final –que terminó 1-0 para los morados– los alajuelenses guardaron silencio por rebeldía a aceptar la derrota, pero ayer ese silencio colectivo tuvo un matiz más sepulcral, más frío... más justificable.

Muchas cosas se les habrá venido a la mente a los jugadores liguistas en ese crudo momento: perder el campeonato, no acabar con la racha de sequía de victorias ante los morados, y que estos celebraran con algarabía en el propio estadio alajuelense.

Al 94’, en el final del juego, la cancha del Morera Soto estaba teñida de morado y Saprissa celebraba el último cetro que se disputaba en la otrora ‘mesa de billar’ liguista; mientras tanto los manudos, con el ánimo caído, buscaron refugio en su camerino.

Alajuelense lloró en pleno partido su derrota. El guardameta Wardy Alfaro derramó algunas lágrimas antes del pitazo final, pero luego fue acompañado con el mismo gesto por Pablo Herrera, Harold Wallace y Roy Myrie.

En las graderías la historia fue la misma de siempre: aficionados del equipo victorioso abucheando a su contraparte derrotada.

La entrega de las medallas y trofeos para Alajuelense pasó casi inadvertida, pero no por tratarse de un acto descolorido, sino por la negativa –por segunda ocasión, por cierto– de los manudos de recoger sus galardones.

Por orgullo o compromiso, solamente Carlos Castro y Pablo Gabas salieron a la cancha para retirar los honores respectivos.

A su regreso a los camerinos, Castro traía el ‘platón’ de subcampeones como quien fuera un estudiante reprobado en un examen.

El silencio volvió a ser la norma en la trinchera de los locales.

Rafael Alfaro, presidente manudo, informó por medio de la encargada de prensa del club de que no daría declaraciones, lo mismo hizo la mayoría de jugadores, excepto el técnico Luis Diego Arnáez, quien habló largo y tendido de la derrota que cargaba a duras penas.

FOTOS

Nacion.com

Los manudos Carlos Castro y Pablo Gabas dieron la cara por todos sus compañeros en la entrega del trofeo que los acredita como subcampeones. El descontento y desilusión de los liguistas fue evidente. Francisco Rodríguez

SERVICIOS En tu Celular En tu PDA Fax Horóscopo Cartelera de cine
| GRUPO DE DIARIOS DE AMÉRICA | ESTADOS FINANCIEROS DE LA NACIÓN | ANÚNCIESE EN LA NACIÓN | TARIFARIO DE LA NACIÓN | TRABAJE EN LA NACIÓN
© 2008. GRUPO NACIÓN GN, S. A. Derechos Reservados. Cualquier modalidad de utilización de los contenidos de nacion.com como reproducción, difusión, enlaces informáticos en Internet, total o parcialmente, solo podrá hacerse con la autorización previa y por escrito del GRUPO NACIÓN GN, S. A.
Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com
Apartado postal: 10138-1000 San José, Costa Rica. Central telefónica: (506) 2247-4747. Servicio al cliente: (506) 2247-4343 Suscripciones: suscripciones@nacion.com Fax: (506) 2247-5022. CONTÁCTENOS