LN OPINIÓN

Costa Rica, Lunes 1 de diciembre de 2008

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Gabriel Zamora | gzamora@DataLegal.org

Una herramienta eficaz para estafar

 La desprotección de datos personales es un problema que no debe ser tomado a la ligera

Abogado

Si algún estafador quisiera sacar provecho de su patrimonio, cuenta con una idónea herramienta para su propósito, la cual consiste en solicitarle a un conocido que le suministre la clave de acceso a alguna de las seis protectoras de crédito que operan en Costa Rica y así obtener su información confidencial.

Acceso a información confidencial. Los datos confidenciales que el delincuente va conocer son sus ingresos salariales, lugar de trabajo, dirección de domicilio, números de teléfono (incluyendo privados y celulares), información fotográfica y datos de sus familiares. Este malhechor va creando un perfil suyo como potencial víctima. Determina si es un buen “negocio” cometer el acto ilícito al enterarse bien de cuánto dinero percibe usted mensualmente, de cómo localizarle, cómo contactarle; además tiene información de su cónyuge, hijos, padres y hermanos; información que le será de gran utilidad en su logística delictiva.

Pero ¿cómo es posible que ladrones, estafadores y secuestradores tengan acceso a su información tan confidencial? ¿De qué fuentes se colectan los datos? ¿Quiénes se prestan para vender ilícitamente sus datos confidenciales a las protectoras de crédito, exclusivos del ámbito de su intimidad? ¿Por qué el Estado no ejerce ningún tipo de control? ¿Cómo se presta una institución tan respetada como la CCSS para mercadear información privada y tan delicada como lo son los salarios de todos los asegurados de este país? ¿Qué intereses particulares y económicos existen para no aprobar una ley de protección de datos en Costa Rica?

No tenemos las respuestas a todas estas preguntas. Lo que sí tenemos claro es que la Sala Constitucional se ha manifestado en múltiples ocasiones en contra de ciertas actuaciones de estas protectoras de crédito. Hay gran cantidad de sentencias que han obligado a los representantes de las protectoras – bajo apercibimiento de prisión – a no suministrar a terceros información confidencial de otros.

No estamos en contra de que este tipo de empresas operen en Costa Rica. Su fin es ayudar a minimizar el riesgo crediticio en las entidades financieras, proporcionando información que sirve para conocer el historial crediticio de personas físicas y jurídicas; con ello contribuyen a formar la cultura del buen pagador entre la población.

Esta misión tan loable de las protectoras de crédito empieza a empañarse cuando la información brindada constituye una trasgresión al derecho fundamental de la intimidad. No solo se da el suministro de datos públicos, se incursiona sin ningún reparo en registros privados y confidenciales de las personas.

Como ejemplos, en la sentencia N.º 2004-14723 de la Sala Constitucional se le ordenó a una protectora de crédito a “no divulgar información de carácter privado, como el monto de salarios e ingresos promedios en períodos determinados y su empleo para fines diversos a los que motivaron su recolección”. En el 2003 hubo otra sentencia (Nº 2003-5994) en que la Sala obligó a otra protectora a “que en el término improrrogable de cinco días contado a partir de la notificación de esta sentencia, dispongan la eliminación de su base de datos de cualquier información familiar del recurrente”. Más recientemente (sentencia Nº 2006-13463) se consideró necesario “el consentimiento del interesado para el registro de datos personales como son la información fotográfica, direcciones y números de teléfono”.

Derecho de consumidor. No existe excusa para quejarse de que usted y sus datos confidenciales estén siendo pisoteados inmoralmente. Usted puede contactar a todas las protectoras de crédito para exigirles que actúen a derecho con su historial de datos personales. Si en estas empresas le mienten, diciéndole que todo lo que hacen es legal y toda la información suya que suministran y venden a terceros es proveniente de fuentes públicas, acuda a un abogado, preferiblemente especialista en protección de datos personales, para que le asesore de la mejor manera.

Mientras no se dé la aprobación de una ley de protección de datos personales, va a persistir una lenta evolución en el país en lo concerniente a este tema, podría incluso estancarse o invertirse, provocando un retroceso hacia la mercantilización del individuo. La desprotección de datos personales en Costa Rica es un problema que no debe ser tomado a la ligera, sobre todo con protectoras que se ven involucradas justa o injustamente con estafas bancarias.

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