Periodista
Mucho tiempo antes de ocupar la Presidencia de la República (1978-1982), don Rodrigo Carazo Odio vivió varios años en Venezuela, con su esposa y sus hijos.
En una ocasión, a su hijo Jorge le dejaron de tarea dibujar la bandera de la Patria. Y al revisar la asignación escolar, don Rodrigo notó que el niño la había coloreado con el amarillo, azul y rojo de la bandera venezolana.
“Es hora de partir”, reaccionó entonces el señor Carazo. “Los colores de nuestra bandera son ¡el azul, el blanco y el rojo!”.
Aunque las fronteras son solo líneas imaginarias que definen los territorios, las raíces dan savia de identidad y nos aferran a la tierra que nos ha visto nacer.
Uno es de donde nace, construye un hogar y forja su destino. Y está ligado, ¡por siempre y para siempre!, a la naturaleza viva en la que reposan los restos de los seres queridos. Y llora por ellos. Y reza por ellos.
Al trasladar ese legítimo orgullo por la Patria al ámbito deportivo, nuestro pacto de hermanos ha de ser un canto para la Tricolor, que en cuestión de pocos días reiniciará contra El Salvador la ruta al Mundial de Futbol 2010.
Ojalá que los jugadores tomen con parecido afán la convicción patriótica que asumió el expresidente Carazo en la oportunidad descrita, hace ya tanto tiempo.
Sabemos que los seleccionados se cotizan muy alto y por ende cuidan sus piernas. Pero si se trata de vestir la Tricolor, representarnos tendría que ser un gran honor para los elegidos del futbol.
No es una guerra. Ahora bien, aunque aspiramos a clasificar de nuevo al Mundial, está claro que no deseamos librar una guerra contra El Salvador, como la insensatez de algunos lo ha hecho ver.
Cada uno de nosotros, con los colores de la bandera en el alma, debe valorar esta eliminatoria en el contexto exclusivo del deporte.
Las precauciones anunciadas por las autoridades migratorias en relación con el posible ingreso de indeseables, como las temidas maras, compete solo a las leyes.
Lo nuestro es medir fuerzas futbolísticas, derrotar en la cancha a los cuzcatlecos, avanzar en la eliminatoria y apoyar a Rodrigo Kenton y a sus muchachos.
Claro, en este país, donde todos somos directores técnicos, cada quien maneja su propia nómina.
Es decir, si usted cree que falta un fulano en la Sele , quizás yo pienso que sobra, y así por el estilo, pero eso es otro cantar.
Lo esencial es valorar el espíritu lúdico. Y alejar la cizaña.
FOTOS

| SERVICIOS |
|
En tu Celular |
|
Weekly review |
|
En tu PDA |
|
Fax |
|
Horóscopo |
|
Cartelera de cine |
| QUIENES SOMOS | | GRUPO DE DIARIOS DE AMÉRICA | | ESTADOS FINANCIEROS | | ANÚNCIESE | | TARIFARIO | | TRABAJE EN LA NACIÓN |
|
© 2008. GRUPO NACIÓN GN, S. A. Derechos Reservados. Cualquier modalidad de utilización de los contenidos de nacion.com como reproducción, difusión, enlaces informáticos en Internet, total o parcialmente, solo podrá hacerse con la autorización previa y por escrito del GRUPO NACIÓN GN, S. A. Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com Apartado postal: 10138-1000 San José, Costa Rica. Central telefónica: (506) 2247-4747. Servicio al cliente: (506) 2247-4343 Suscripciones: suscripciones@nacion.com Fax: (506) 2247-5022. CONTÁCTENOS |
|||||