Costa Rica, Lunes 14 de abril de 2008

/DEPORTES

Estadísticas Resultados Posiciones Calendario Jugadores

PRIMERA FILA

Roberto García H. | rgarcia@nacion.com

Periodista

En esto del periodismo, la objetividad es una ley escrita con letra indeleble.

Y en el futbol, uno como periodista procura guardar distancia, porque el propósito es describir, con la mayor objetividad, la realidad de un encuentro.

Pero está de Dios que a los que nos dedicamos a esto, en alguna ocasión nos ha pasado algún chile, como se dice popularmente.

Fue hace muchos años. Jugaban Herediano y Goicoechea en la cancha del Rosabal Cordero. Yo me encontraba en mi labor de cronista en el viejo palco de “lo que el viento se llevó”. ¿Se acuerdan? Estaba en el sector sur y una tarde lo derribó una tormenta.

Transcurría el segundo tiempo, faltaban escasos 15 minutos para el final y Herediano ganaba cómodamente por 3 a 0.

Goico , que agonizaba en el último lugar de la tabla, ensayó un tímido avance. Uno de sus delanteros quedó en una clara posición de remate y, en eso, se me ocurrió gritar: “¡Tirá, tirá, tirá!”.

¡Santo Dios! No me había percatado de que me encontraba justo en el palco de la directiva florense. De inmediato se volvió don Víctor Hugo Víquez y, con cara de pocos amigos, me increpó: “¡Ydiay!, ¿vos vas con ellos?”

¡Quedé frío! “No, no, don Víctor, usted perdone, solo obedecí a ese impulso tan humano de ayudar al más débil”, respondí. Y de inmediato me volví a concentrar en mis apuntes del encuentro.

Entonces, Goicoechea hizo el gol de la honrilla. Restaban escasos dos minutos. Y en eso, ¡saz!, otro gol de Goico . Tres a dos...

Prudente, como he sido siempre, decidí alejarme del palco de los dirigentes. Y unas gradas más abajo, cuando al juego le quedaba si acaso el último suspiro, otro avance guadalupano culminó en las redes rojiamarillas.

Los humildes inquilinos del sótano (léase Goicoechea), celebraron el tres a tres con verdadera locura. Se movió la pelota en el centro del campo y casi al instante el árbitro dio por finalizado el partido, que si hubiera durado un poquitico más, seguramente los de Goico hubieran sacado de las brasas una victoria de campanillas, tal era el trance y la inspiración que los empujaba en aquel sorpresivo final.

Salí del estadio apenas pude, lejos de la mirada de don Víctor Hugo y de sus compañeros.

Quizás él ni se acuerda de este incidente, pero yo estuve “sudando tacacos” en un cuarto de hora eterno, solo por culpa de esta fiebre incurable que me embarcó a gritar: “¡Tirá, tirá, tirá!”.

FOTOS

Nacion.com

SERVICIOS En tu Celular En tu PDA Fax Horóscopo Cartelera de cine
| GRUPO DE DIARIOS DE AMÉRICA | ESTADOS FINANCIEROS DE LA NACIÓN | ANÚNCIESE EN LA NACIÓN | TARIFARIO DE LA NACIÓN | TRABAJE EN LA NACIÓN
© 2008. GRUPO NACIÓN GN, S. A. Derechos Reservados. Cualquier modalidad de utilización de los contenidos de nacion.com como reproducción, difusión, enlaces informáticos en Internet, total o parcialmente, solo podrá hacerse con la autorización previa y por escrito del GRUPO NACIÓN GN, S. A.
Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com
Apartado postal: 10138-1000 San José, Costa Rica. Central telefónica: (506) 2247-4747. Servicio al cliente: (506) 2247-4343 Suscripciones: suscripciones@nacion.com Fax: (506) 2247-5022. CONTÁCTENOS