|
|
|||||
|
|
Las controvertidas UDS Carlos Santamaría Quesada Microbiólogo En noviembre del 2004, mi esposa y yo obtuvimos con mucha ilusión un crédito en una nueva modalidad del Banco Nacional (BN): las unidades de desarrollo (UDS). Según nos explicaron al adquirir el préstamo, las UDS eran una especie de moneda cuyo valor respecto al colón iba aumentando respecto al índice de precios al consumidor (IPC), de forma que se podía ofrecer una tasa de interés similar a los créditos en dólares, alrededor del 8%, pero sin la inseguridad o “riesgo cambiario” del colón. Según la publicidad, se obtenían las bondades de dos tipos de crédito (baja tasa de interés y devaluación del colón controlada) en un solo instrumento. El crédito se formalizó por un monto equivalente a ¢10.015.436. Pese a haber pagado puntualmente las cuotas mensuales del préstamo, que a agosto de este año llegaron a más de ¢140.000, nuestra sorpresa fue mayúscula al enterarnos en abril pasado de que debíamos ¢11.788.348. Ante nuestro reclamo, el argumento del funcionario del Departamento de Crédito de la sucursal de San Pedro fue que la propuesta de UDS se “cayó” pues el IPC había sido en los últimos años superior al 10% y se había eliminado el sistema de minidevaluciones, con lo que la devaluación del colón respecto al dólar se estaba “desacelerando”. Sin ser un experto en economía, estos dos eventos, en particular el primero, eran fácilmente previsibles desde mucho tiempo atrás. Descomunal aumento. Hace pocos días pagamos la operación de crédito (gracias a un nuevo préstamo en otra institución financiera) y la deuda, sin tomar en cuenta los casi ¢4 millones en cuotas que hemos pagado en todo este tiempo, era de ¢11.906.206. ¡Un aumento de más de ¢100.000 en el monto adeudado en solo 4 meses! El colón ha perdido tanto su valor que en menos de 3 años se ha devaluado más del 35% respecto a las UDS, lo que representa 2,4 veces más de lo que se ha devaluado el colón respecto al dólar en el mismo período. ¿Cuánto estaríamos debiendo a hoy si la operación de crédito se hubiese hecho en colones (o incluso dólares)? ¿Qué hubiera pasado si no nos hubiésemos dado cuenta sobre este abusivo sistema de crédito o si no hubiésemos contado con los medios para adquirir una nueva deuda y cancelar esta funesta operación de crédito? Es importante recordar que las UDS se crearon como solución al problema de vivienda de la clase media, como parte del plan de desarrollo social del BN. No hay comunicación. El mismo funcionario de crédito del BN nos comentó que, ante la ineficiencia de este instrumento de crédito, se estaba autorizando a los clientes cambiar su préstamo a colones. Lo que nos cuestionamos es que no se haya hecho ni una sola comunicación por escrito a los clientes ni una sola aclaración pública al respecto, mientras ahora tenemos encima una nueva y millonaria campaña publicitaria del BN sobre créditos para vivienda. Como consumidores, sentimos que nuestros derechos a una información veraz y oportuna son violentados, por lo que hacemos público nuestro reclamo y molestia ante el BN. Lamentablemente, aún no recibimos una respuesta formal ante la queja que planteamos vía electrónica a la Contraloría de Servicios del BN. Ojalá el BN nos brinde, a nosotros y a todos los clientes que confiamos en aplicar este instrumento, una explicación satisfactoria y pronta respecto a esta desagradable experiencia crediticia.
|
|
|||
|
© 2007. GRUPO NACIÓN GN, S. A. Derechos Reservados. Cualquier modalidad de utilización de los contenidos de nacion.com como reproducción, difusión, enlaces informáticos en Internet, total o parcialmente, solo podrá hacerse con la autorización previa y por escrito del GRUPO NACIÓN GN, S. A.
Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com Apartado postal: 10138-1000 San José, Costa Rica. Central telefónica: (506) 247-4747. Servicio al cliente: (506) 247-4343 Suscripciones: suscripciones@nacion.com Fax: (506) 247-5022. CONTÁCTENOS |