|
|
|||||
|
|
En Vela Julio Rodríguez envela@nacion.com Don Jorge Manuel Dengo, hijo de don Omar Dengo, ingeniero, fundador del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), del brazo político de don Pepe; jefe de la misión reconstructora del país, tras la agresión del Irazú, en el gobierno de don Chico Orlich(62-66); primer vicepresidente de la República, en el primer gobierno de don Óscar Arias(86-90); hoy benemérito de la patria (2007) y mil méritos más… Su carta al país, el 15 de setiembre pasado, en el 186.° aniversario de nuestra Independencia, es una nueva lección para los costarricenses. Este mensaje, claro, sencillo y denso; nutrido de amor patrio –del verdadero–, amasado en el espíritu de servicio, la honradez intelectual y la visión de futuro, ha refrescado e iluminado el panorama nacional. Don Jorge ha poseído siempre el don admirable, tan escaso, de armonizar el pensamiento con la acción, la conducta y la palabra con los valores éticos, el prestigio con la grandeza de alma y la humildad, que son una y la misma cosa pues por ellas hablan las obras. Don Jorge, en otra hora decisiva para nuestro país, no se ocultó ni calló. Como suelen hacer los grandes dirigentes, habló. Y habló, como aquellos que dejan huella, sin disociar la política de la educación, imbuido de respeto a las personas, a las instituciones y a su conciencia. Su SÍ al TLC y su adhesión al referendo trascienden el tratado y la votación. Don Jorge los entrevé, como debe ser, bajo la figura de una llave, como un umbral necesario, para ponernos en pie, tras tanto tiempo perdido y tantas fatuas escaramuzas, y atacar los bastiones de la indecisión, la inhumana pobreza, la añeja política, el miedo que atenaza e inmoviliza, y la mentira, que todo lo corrompe. Hace muchos años, el programaEstado de la nación nos advirtió sobre el estancamiento de nuestro país, consecuencia no de conspiraciones externas, sino de voluntades enfermas en el plano político, académi- co, profesional y sindical. En el referendo se agiganta la decisión de la gobernabilidad, de la institucionalidad democrática y del tipo de desarrollo que queremos forjar, en el marco de una Costa Rica marginada o aislada, temerosa de “centroamericanizarse”, como dicen algunos, y que “se les paró a los gringos”, como proclaman otros, o bien una Costa Rica abierta, amistosa, unida y confiada en sí misma y en sus potentes tradiciones. Desde este punto de vista, vale la pena comparar, con todo respeto, la posición de Jorge Manuel Dengo, de Franklin Chang y de Rodrigo Gámez por el SÍ, y la de otros dirigentes políticos, académicos y sindicales por el NO. La autoridad moral señala un camino en toda decisión libre.
|
|
|||
|
© 2007. GRUPO NACIÓN GN, S. A. Derechos Reservados. Cualquier modalidad de utilización de los contenidos de nacion.com como reproducción, difusión, enlaces informáticos en Internet, total o parcialmente, solo podrá hacerse con la autorización previa y por escrito del GRUPO NACIÓN GN, S. A.
Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com Apartado postal: 10138-1000 San José, Costa Rica. Central telefónica: (506) 247-4747. Servicio al cliente: (506) 247-4343 Suscripciones: suscripciones@nacion.com Fax: (506) 247-5022. CONTÁCTENOS |