Búsqueda
Avanzada
Lunes 24 de septiembre, 2007
San José, Costa Rica.

Publicidad
  Servicios | Archivo | Escríbanos | Fax gratis | Nacion.com en PDA, celular, e-mail,  

Noticias
Nacionales
Sucesos
Deportes
Internacionales
Economía
Aldea Global
Week in Review
Futbol: Campeonato 2007-2008
Sitio especial sobre cambio climático
Sitio de Mapas

Editoriales y Opinión
Opinión
Cartas
Xpresiones
Chats
Foros
Obituario

Ocio y Cultura
Viva (Entretenimiento)
Áncora (Cultura)
Caja de Cambios (Motores y transporte)
Tiempo Libre
Teleguía
Proa (revista dominical)
La Nación en Imágenes
Cinemanía
Tarjeticas
Horóscopo
Crucigrama
Calendario 2007

Especiales Noticiosos
Nueva ley de Migración
Conferencia mundial sobre sida 2006
Mundial 2006
Elecciones 2006
Especial Escogiendo Escuela
Listado Completo

Educación y Ciencia
Tribuna del Idioma

  Otros formatos
nacion.com en su PDA
nacion.com en el celular
nacion.com en formato
Noticias por e-mail

Quiénes somos
Teléfonos, fax y direcciones de La Nación
Preguntas frecuentes nacion.com
Ver edición más actual de nacion.com
Equipo de nacion.com
Emails de Redacción
Trabaje en Grupo Nación

Noticias Internacionales:

Foto Principal: 1736796
Cerca de 10.000 monjes budistas y civiles protestaron pacíficamente contra la Junta Militar en Rangún, Myanmar (Birmania), poniendo en aprietos al régimen militar que gobierna desde hace 45 años el país.
EFE
Nueva marcha ayer en Rangún

Monjes y civiles desafían a junta militar de Myanmar

Cerca de 20.000 personas marcharon por la capital birmana bajo intensa lluvia
Movimiento pasó de protestar contra aumentos a pedir democracia y libertad


Rangún. AFP. Unas 20.000 personas –al menos 10.000 monjes budistas y un número equivalente de simpatizantes– se manifestaron ayer en Rangún en una nueva marcha de desafío y protesta contra la junta militar que gobierna Myanmar (antigua Birmania).

Se trata de la manifestación más importante celebrada hasta la fecha en la principal ciudad del país desde que, hace cinco semanas, comenzó un movimiento de protesta popular contra el aumento de los precios de transportes y combustibles en el pobre país del sureste asiático.

Otros Sitios:

  • Galería sobre las protestas pacíficas en Myanmar
  • A última hora de la tarde, un grupo de más de 200 personas, entre ellas 120 bonzos (monjes), trató de tomar la avenida que conduce a la casa de la opositora birmana y premio Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi, en arresto domiciliario desde el 2003, pero la Policía les impidió el acceso.

    Los monjes se manifestaron en Rangún por sexto día consecutivo. Partieron bajo la lluvia de la famosa pagoda Shwedagon, un conjunto de templos que es una de las principales atracciones turísticas de Birmania.

    Su número fue aumentando progresivamente hasta rondar las 20.000 personas hacia las dos de la tarde, cuando la marcha llegó a la pagoda Sule, en el centro de la ciudad, donde se habían reunido otros bonzos y sus simpatizantes, según testigos.

    Los monjes budistas marcharon por primera vez descalzos. Enarbolando banderas religiosas e imágenes de Buda, los manifestantes estuvieron acompañados también por primera vez por 150 religiosas vestidas de rosa pálido.

    También por primera vez, los bonzos que dirigían la manifestación llamaron explícitamente a la población a salir a las calles.

    “Marchamos por el pueblo”, gritaron los monjes al añadir “queremos que la población se nos una”. “Queremos la reconciliación nacional, el diálogo con los militares y la libertad para Aung San Suu Kyi y los otros presos políticos”, lanzó uno de los líderes de la manifestación.

    Aung San Suu Kyi es la célebre opositora y premio Nobel de la Paz, de 62 años, que ha pasado la mayor parte de los últimos 18 años bajo arresto domiciliario por su lucha en pro de la democracia.

    Ningún incidente se había señalado al caer la noche. En un gesto sin precedentes, las autoridades permitieron el sábado que unos 2.000 bonzos y civiles pasaran frente a la casa de Aung San Suu Kyi, quien los saludó desde la puerta con lágrimas en los ojos.

    Algunos monjes llevaban ayer banderolas en las que se leía: “La bondad ganará siempre”.

    Foto Flotante: 1736798
    A la protesta de monjes budistas se sumaron ayer miles de civiles. Las manifestaciones se produjeron en diferentes ciudades del país.
    EFE

    Los religiosos, en su mayoría jóvenes, se han convertido en estandartes de un movimiento de protesta popular contra el régimen que se inició el 19 de agosto tras una brutal subida de los precios del combustible y el transporte público.

    Giro político. Según analistas en Tailandia, estos actos constituyen todo un giro de la situación política. Lo que empezó como una tentativa de protesta se está transformando en una acción de masas contra un régimen que se mantiene en el poder desde hace 45 años.

    “Si empiezan a reprimir a los monjes, eso acabará por movilizar al resto de la población, incluidos miembros del aparato militar, extremadamente reticentes a golpear a una institución sagrada y prestigiosa” en un país profundamente budista, dijo Debbie Stothard, analista del grupo de presión Altsean Burma, cercano a la oposición en el exilio.

    Habitualmente, el régimen del generalísimo Than Shwe no tolera ninguna manifestación.

    Decenas de opositores han sido encarcelados desde las primeras manifestaciones de agosto. En 1988, un levantamiento democrático fue reprimido de forma sangrienta por la precedente junta.

    “El régimen es consciente de que si dispersa violentamente las manifestaciones, dará argumentos a Estados Unidos para denunciar a Birmania”, en vísperas del inicio de la asamblea general de la ONU este martes en Nueva York, señaló Aung Naing Oo, analista birmano exiliado en Tailandia.

    El régimen birmano es muy cercano a China, al que vende gas, y está claro que Pekín presiona por una solución pacífica. Hace diez días, un alto responsable de la diplomacia china, Tang Jaixuan, destacó “la sincera esperanza” china de que Birmania “restablecerá la estabilidad de la situación anterior” a las manifestaciones.

    “China considera que la junta birmana es la única capaz de dar esa estabilidad, y si la junta reprime a los bonzos, nos podemos olvidar de esa estabilidad”, resaltó Aung Naing Oo.

    Monjes budistas, una gran fuerza

    Militares en aprietos

    Cerca de una década después de que el Ejército acalló a tiros las manifestaciones para pedir democracia, miles de monjes budistas volvieron a demostrar ayer que son una potente fuerza política y social capaz de poner en apuros a la Junta Militar de Birmania (Myanmar).

    En Birmania hay unos 400.000 monjes, casi tantos como soldados tiene el Ejército, que cada año libra cientos de combates con la decena de guerrillas étnicas independentistas.

    El regreso de los monjes a las calles se produce 19 años después de su unión a las fuerzas democráticas que protestaban contra el régimen militar. Durante las revueltas de 1988 los soldados mataron a tiros a cerca de 3.000 personas, entre ellas a un buen puñado de monjes, y detuvieron a abades de monasterios. Sin embargo, la institución budista nunca se plegó al régimen.

    Sala de Redacción
    Latinoamérica Ya
    Mundo Ya
    Deportes Ya
    Gente Ya
    Nuevas Tecnologías


    Especiales
    Especial de salud: Bienestar integral
    Festival Imperial
    Inventario completo


    Suplemento inmobiliario M
    Tarifario Grupo Nación
    Suplemento comercial Mano a mano
    Anúnciese en nacion.com
    Suscríbase a La Nación
    El Empleo.com
    Economicos.com


    Obituario
    Diario Oficial La Gaceta
    Radio Nederland