 Un periódico informa en portada sobre la designación de Fukuda
(AFP)
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TOKIO (AFP) -
El conservador moderado Yasuo Fukuda, de 71 años, se encaminó este domingo oficialmente a la sucesión del primer ministro dimisionario japonés Shinzo Abe, con la tarea de sacar a la derecha nipona de la grave crisis que amenaza su permanencia en el poder.
El Partido Liberal Demócrata (PLD), que gobierna casi ininterrumpidamente en Japón desde hace medio siglo, eligió como su nuevo líder a Fukuda, según lo previsto y con una confortable mayoría, sucediendo así también en ese cargo a Abe, de 53 años.
Con una victoria asegurada en la Cámara de Diputados, Fukuda será nombrado primer ministro de Japón el martes -más de treinta años después de que lo fuera su padre, Takeo Fukuda- y debe formar gobierno poco después.
El ex número dos del gobierno obtuvo 330 votos de parlamentarios y delegados regionales del PLD contra los 197 logrados por su único adversario, el ex ministro de Relaciones Exteriores Taro Aso, un nacionalista de 67 años.
Abe, que sigue hospitalizado por estrés, envió un mensaje para excusarse por haber "creado un vacío de poder en un momento tan crucial".
Tras anunciarse el resultado, Fukuda se inclinó ante sus pares y cerró los ojos durante largos segundos antes de hacer su primera declaración. "En primer lugar, deseo hacer todo lo posible para resucitar al PLD", declaró. "Quiero que el PLD renazca para recuperar la confianza de los japoneses y ser capaz de llevar a cabo firmemente su política", prosiguió.
El PLD atraviesa una grave crisis desde la derrota en las elecciones al Senado, a finales de julio, y la dimisión de Abe -tanto al frente de la formación como del Ejecutivo-, el 12 de septiembre. Tras el desastroso mandato de este último, marcado por repetidos escándalos y meteduras de pata, el PLD espera que el conciliador y moderado Fukuda le devuelva la calma.
Como suele ocurrir en los periodos de crisis en Japón, se ha recurrido a un político experimentado. Fukuda posee el récord de supervivencia en el delicado puesto de portavoz del gobierno (1.289 días) entre 2000 y 2004. Se le considera un "experto en resolución de conflictos".
Ex consejero del ex primer ministro Junichiro Koizumi, permaneció durante muchos años como 'hombre en la sombra' de la política nipona, destacándose por su influencia en la política exterior. Ahora, Fukuda se ha comprometido a estrechar los lazos con China y dijo que no visitará el santuario sintoísta de Yasukuni, icono del nacionalismo nipón. Koizimu fue un habitual del lugar entre 2005 y 2006, suscitando la cólera de China.
Además dio a entender que privilegiaría la zanahoria al palo en el diálogo bloqueado con Corea del Norte. Contrariamente a Abe, no parece tener prisa por reformar la Constitución pacifista de Japón.
En política interior, prometió hacer todo lo posible para mejorar la vida diaria de los japoneses y acabar con las disparidades sociales atribuidas a las reformar liberales de Koizumi. "Devo llevar a buen término las reformas sin olvidar el día a día de la gente", señaló.
Pero la tarea que le espera es difícil porque la oposición, mayoritaria en el Senado, insistió este domingo en pedir la disolución de la otra cámara, la Dieta, y la convocatoria de elecciones "lo antes posible", si bien el final de la legislatura es en 2009.
El jefe de la oposición, Ichiro Ozawa, está decidido a impedir la extensión de la misión naval en el océano Índico de apoyo a la coalición internacional en Afganistán, que lidera su fiel aliado Estados Unidos.
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