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/LA NACIÓN

Personaje del día
Alba Porras Alfaro

Tras la pesadilla se despertó sin nada

Nicolás Aguilar R.
naguilar@nacion.com

Hasta la mañana del miércoles, Alba Ana del Carmen Porras Alfaro, de 52 años, vivía, según dice, “humilde, pero felizmente” al lado de su familia en Maiquetía de San Rafael Arriba, Desamparados.

Como toda familia, “vivíamos a coyol quebrado coyol comido, pero nunca nos faltó nada”.

Sin embargo, el esfuerzo de muchos años de trabajo y sacrificios se esfumó súbitamente la noche del miércoles tras el desbordamiento del río Cañas.

Su casa, que levantó “trabajando sin descanso”, fue arrasada por un torrente de lodo y piedras. De no ser por varios hermanos que la ayudaron salir con el agua hasta el pecho, “no estaría contando el cuento”, dijo.

Esta mujer, al igual que muchos vecinos de Maiquetía, pasó gran parte de la noche subida en el techo de la casa de un vecino. Ayer en la mañana solo encontró “un lotecito y escombros por todo lado”.

“Mi casita estaba allí donde se ven esas latas y ese barreal. No pude salvar nada. La verdad es que ahora no tengo ni dónde caer muerta”, afirmó Porras mientras se esforzaba para no llorar. Doña Alba, como la conocen sus vecinos, recorría ayer las calles de su barrio, cabizbaja, triste, porque “la tirada es que somos pobres y nos costará levantarnos”. “No sé ni qué busco, no hay nada que salvar. Solo me queda la ropa que llevo, pero Dios manda”, expresó.

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