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Sala de Redacción “Zulay no es responsable de que ocultaran el cadáver” Otto Vargas M. y Alexandra Hidalgo ovargas@nacion.com San José (Redacción). El abogado Gonzalo Castellón, defendor de Zulay Rojas, rechazó esta mañana la posibilidad de que a su representada la responsabilicen por el ocultamiento del cadáver de Maureen Hidalgo, esposa del exdefensor Luis Fernando Burgos. En su primera declaración, Rojas reveló a la fiscal Lillian Gómez que desde el propio día del crimen Burgos le confesó lo ocurrido. El cuerpo de Hidalgo apareció, a mediados del año anterior, en un guindo de Las Vueltas de Macho Chingo, en Atenas. “Se responsabiliza a Zulay porque por causa de ella no pudo determinarse la causa de muerte (de Hidalgo). Eso sería casi como responsabilizarla por los golpes sufridos por el cadáver en el momento en que lo lanzaron guindo o decir que la acción de las larvas que anidaron en el cuerpo de Maureen es culpa de Zulay”, concluyó Castellón. El abogado dijo a las jueces que pese a la revelación de Burgos y las supuestas peticiones de ayuda, la exfiscal “no buscó participar en los hechos”. “El 20 de julio (del 2006) rindió (Zulay) una declaración en que puso en orden las cosas y vino a esta audiencia a ratificarla cuando lo más sencillo hubiera sido abstenerse a declarar. El único requisito que me puso (al solicitarle la defensa): yo voy a declarar: voy a ponerme en manos del tribunal”, manifestó Castellón. El abogado destacó que en determinado momento el Fiscal General, Francisco Dall”Anese, dijo a la exfiscal que Burgos lo había confesado todo (el acusado siempre ha negado cualquier relación con el asesinato) y que lo hizo en procura de una reacción por parte de la exfiscal. Para Castellón, a Zulay Rojas nadie le quiso creer el tema del miedo. “Nunca he dicho que Zulay haya sido víctima de violencia doméstica; nunca se entendió de que hablábamos cuando se mencionó el miedo”, puntualizó. El defensor dijo que al hablar de temor se refería a la reacción de la exfiscal tras enterarse de lo ocurrido a Maureen Hidalgo. “No hemos querido hacer del miedo nuestro caballo de batalla”, dijo el representante legal.
Fiscalía pide seis años de prisión contra Zulay Rojas Excompañero la acusa de ayudar a Burgos a borrar rastros del homicidioMinisterio Público dice que versión de Gioconda Batres fue ‘complaciente’ Ronald Moya rmoya@nacion.com La Fiscalía pidió ayer imponer una pena de seis años de prisión a la exfiscal Zulay Rojas Sánchez por encubrir el asesinato de la asistente judicial Maureen Hidalgo Mora. El fiscal Christian Ulate acusó a su excompañera de labores de no denunciar el homicidio el martes 11 de julio del 2006, pese a que el exdefensor público Luis Fernando Burgos le confesó ser el autor del crimen. “Ella no cumplió con su deber de denunciar el delito, pese a tener la investidura de fiscal de la República, lo que hace más reprochable su conducta”, dijo Ulate ante las juezas Patricia Araya, María de los Ángeles Arana y Linda Casas. Ulate pidió al Tribunal que se condene a Rojas a cuatro años de prisión por dos delitos de favorecimiento personal (no denunciar un hecho estando obligada a hacerlo) y a dos años de cárcel por un delito de favorecimiento real, (ayudar a alguien a desaparecer, ocultar o alterar los rastros de un delito). En su exposición, Ulate señaló que el primer delito de favorecimiento personal se dio el martes 11 de julio del 2006, en las primeras horas de la noche, cuando Burgos confesó a Rojas que había matado a su esposa y ella no lo denunció. Ella lo dijo. Ulate manifestó que la confesión quedó acreditada con base en la misma declaración de Zulay Rojas ante el Tribunal. El segundo favorecimiento personal, en opinión del fiscal, ocurrió el jueves 13 de julio del 2006 en la noche, cuando ella participó en una reunión con el fiscal general, Francisco Dall’Anese, el fiscal Willy Escalante y el jefe de homicidios del OIJ, Manuel Cabezas, para determinar las acciones que se tomarían por la desaparición de Hidalgo. Ulate indicó al Tribunal que Dall’Anese, Escalante y Cabezas declararon en el juicio que Zulay Rojas intervino para evitar que Burgos fuera indagado por el homicidio. “Ella dio opiniones para favorecer al imputado”, dijo. De acuerdo con el fiscal, Rojas cometió el delito de favorecimiento real cuando, al no denunciar el crimen, facilitó que Burgos sacara el cadáver de su esposa del apartamento y con la ayuda de alguna persona, no identificada, lo depositara en un barranco, en Concepción de Atenas. “Está claro que si doña Zulay hubiera denunciado el crimen desde el martes, como lo exigía su investidura de fiscal, ese mismo día la Policía hubiera encontrado la evidencia en el propio apartamento del imputado”, señaló. Desacredita a psiquiatra. Ulate aseguró que no es cierto que Rojas sufriera estrés postraumático una vez que recibió la noticia del crimen, lo que evitó que ella denunciara el hecho, como lo declaró la psiquiatra Gioconda Batres, aportada como testigo. “Según Batres, Zulay perdió la posibilidad de procesar información y de razonar una vez que Burgos le contó el asesinato de su esposa y por eso no lo denunció, pero eso no es cierto”, dijo Ulate. El fiscal sostuvo que una vez que Burgos se retiró del apartamento de Zulay Rojas ese martes 11 de julio, la exfiscal llamó al médico Marco Barrientos para preguntarle si había atendido a Maureen Hidalgo Mora. Señaló que esa llamada no fue más que una coartada de común acuerdo con Burgos para hacer creer que el exdefensor público andaba buscando a su esposa cuando ya tenía el cadáver de la muchacha en la sala de su casa. Añadió que el día siguiente, miércoles 12 de julio, Zulay Rojas recibió en su oficina de la Unidad de Apoyo del Ministerio Público a Burgos, lo cual revela que tampoco le tenía miedo y que se intercambiaron mensajes.
Padres de víctima piden ¢136 millones de indemnización Rónald Moya rmoya@nacion.com El abogado Alfonso Ruiz, represante civil de los padres de Maureen Hidalgo, pidió ayer al tribunal que se condene a Luis Fernando Burgos al pago de ¢136 millones por daño material y moral tras el crimen. Ruiz dijo que ¢86 millones de esa suma corresponden al daño material y ¢50 millones al daño moral. Además, solicitó que se condene a Burgos al pago de ¢18 millones por costas personales y a ¢200.000 por costas procesales. De acuerdo con la versión del abogado, el sufrimiento de los padres de Maureen (Miguel Hidalgo y Vera Mora) se originó antes de la muerte de su hija por las agresiones de la que era objeto por parte de Burgos. Ruiz señaló que el dolor se intensificó con la supuesta desaparición de su hija y con la noticia que les dio Burgos de que estaba secuestrada, lo cual “era falso pues él ya la había matado”. “Cuando Maureen aparece muerta, debido al estado del cuerpo, ellos no pueden ni siquiera reconocerlo y tampoco pueden verlo antes de que se le dé sepultura, lo cual habla por sí solo del dolor de estos señores”, señaló Ruiz. El abogado pidió al tribunal tener por desistido un reclamo civil contra la exfiscal Zulay Rojas. El querellante. Antes de Ruiz intervino el querellante Henry Vega, quien solicitó una pena de 35 años de prisión contra Burgos por homicidio calificado. También pidió condenarlo a dos años de prisión por simulación de delito pues, según su punto de vista, Burgos intentó hacerle creer a las autoridades que Maureen estaba secuestrada. Finalmente, Vega pidió condenar a Burgos a tres meses de trabajos comunales por la tenencia ilegal de dos pistolas. Defensa dice que Rojas no estaba obligada a denunciar Otto Vargas M. y Alexandra Hidalgo ovargas@nacion.com San José (Redacción). Gonzalo Castellón, defensor de la exfiscal Zulay Rojas, dijo esta manana que aunque le pese al Fiscal General, Francisco Dall’Anese, su representada no estaba en la obligación de denunciar a Luis Fernando Burgos. Según la acusacion, Burgos le confió a Rojas detalles de cómo habría dado muerte a su esposa, Maureen Hidalgo. “Tenemos a una funcionaria del Ministerio Público que es fiscal, que no estaba en funciones –estaba fuera del regimen de dispobilidad- y que recibe una confidencia o revelación de una persona con quien tuvo un vínculo sentimental”, explicó. Castellón indicó que, de acuerdo con el Código de Deberes Éticos, cuando un abogado se entera de un hecho mediante la consulta de un colega, debe guardar secreto profesional. “Si una persona me confía un hecho y yo voy y lo acuso, no lo estoy denunciando; lo estoy delatando”, consideró. A Castellón le llamó la atención que, según la Fiscalia, Burgos (quien tenía 30 años de experiencia) buscó a una persona menos experimentada en procura de consejo. Conforme el defensor, fue Dall’Anese quien redactó las conclusiones de los fiscales y fue él quien pidió la condenatoria de la exfiscal Rojas. “Probablemente el senor Dall’Anese es como aquel sacristán que toca las campanas, da el sermón, pasa el platillo y confiesa”, manifestó. El representante legal asegura que al recibir la supuesta confesión de Burgos, la exfiscal estaba fuera de su turno laboral y por eso no fungía como funcionaria del Ministerio Público; esto pese al decir del Fiscal General, quien aseguró que el cargo se mantiene durante las 24 horas del día. Defensor de Zulay Rojas afirma que ella es una víctima Otto Vargas M. y Alexandra Hidalgo ovargas@nacion.com San José (Redacción). El abogado defensor de la exfiscal Zulay Rojas, Gonzalo Castellón, dijo esta mañana que el Ministerio Público ha utilizado a su representada como testigo o como acusada, según su conveniencia. “Zulay Rojas es una víctima; víctima de una serie de circunstancias que se coaligaron, de forma funesta entre si, para perjudicarla. Estuvo en el lugar equivocado en el momento equivocado.” “Si yo creyera en maldiciones gitanas, diría que fue víctima de una conjura diabólica que en el 2006 la sometió a las pruebas que ningún ser humano podría preveer: el encarcelamiento de su hermano, la sentencia de su padre y lo que ocurrió en este caso” destacó Castellón. En sus conclusiones el abogado destacó que Zulay Rojas era la mejor testigo a disposición del Ministerio Público. Para el órgano acusador, Rojas ocultó la información que Luis Fernando Burgos le revelara con relación al homicidio de su esposa, Maureen Hidalgo. “La jefatura de la Fiscalía decidió acusarla y hacer lo humanamente posible por lograr su condena. Señores, la novela de las 5 de la tarde terminó: ahora hablemos de derecho”, enfatizó Castellón antes de arremeter en contra de la prensa que reprodujo el llanto de Zulay Rojas durante la audiencia de ayer, en la que el Ministerio Público solicitó seis años de cárcel en su contra. “Yo no tengo el menor interés en que el señor Burgos sea condenado”, agregó, al tiempo que dijo que le interesa la transparencia de la Fiscalía en su actuación. Para el defensor, los fiscales acumularon indicios y los mezclaron con presunciones en un desorden que “no logró establecer que sucedió”. Castellón señaló que Burgos utilizó a Rojas como parte de las mismas coartadas que empleó para desviar la atención sobre la sospechas en su contra. “Tengan mucho cuidado, señores fiscales del Ministerio Público y no sea que por querer obtener una victoria siembren la duda sobre su testigo más importante”, manifestó con relación a Zulay. Defensa pide absolutoria para Zulay Rojas Otto Vargas M. y Alexandra Hidalgo ovargas@nacion.com San José (Redacción). El abogado defensor de la exfiscal Zulay Rojas solicitó esta tarde al Tribunal de Juicio que la absuelva de los cargos por ocultar el homicidio de Maureen Hidalgo a manos de su esposo, Luis Fernando Burgos. El representante legal Gonzalo Castellón dijo que esa absolutoria debe basarse en un juicio de certeza negativo que confirme que Rojas no tenía obligación de denunciar a Burgos –según su decir, el acusado le contósobre el homicidio- al no estar en ejercicio de sus funciones cuando ocurrió la confesión. La defensa de Rojas también pidió que no le sean cobradas las costas del proceso. Durante la parte final de sus conclusiones, el abogado aseguró que Rojas recibió presión por parte del jefe del Ministerio Público, Francisco Dall’Anese, mientras era sometida a indagatorias como sospechosa de ocultar el homicidio. “Le dice (Dall’Anese a Rojas): no le creo, no le creo. Eso era una forma de tortura mental. Él interviene en la declaración con frases que obviamente tenían que afectar su psiquis. “Le dice que no la quería en el Ministerio Público; que era una fiscal cobarde; que no era una persona confiable y que si los fiscales dejan de hacer lo que deben no habría justicia, Eso es presión psicológica”, consideró. El abogado dijo que a ese estrado llegó su representada a decir la verdad “bajo riesgo de cualquier cosa”. “En este caso es Zulay Rojas la que reconoce la confidencia que depositó en ella Burgos Barboza. Reconoce que omitió hacerlo de forma inmediata y comunicar a las autoridades el Ministerio Público la noticia criminis (la información sobre el crimen de Maureen Hidalgo), pero al mismo tiempo nos indica que ella misma no se explica por qué no pudo realizar esa conducta, a pesar de que quería hacerlo”, destacó el representante legal esta tarde. Castellón dijo que Zulay Rojas, fiel a su formación como fiscal, llego a acusar “porque no le gusta estar en esa condición de acusada”. Para él, la exfiscal sufrió un choque muy fuerte al saber que su amigo Burgos “se transmuta en un homicida”. “De repente con quien está hablando es con un estrangulardor que le puede hacer lo mismo”.
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