 Protesta contra el sitio en la Franja de Gaza
(AFP)
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JERUSALÉN (AFP) -
Israel abrió este miércoles la vía a sanciones económicas contra la franja de Gaza después de que el gabinete israelí de seguridad declarase este territorio como "entidad hostil" para Israel.
Esa declaración podría suponer, según fuentes israelíes, cortes en el suministro de electricidad y combustibles en un territorio habitado por 1,5 millones de personas y que está bajo control del movimiento islamista radical Hamas desde hace tres meses.
Representantes de la ONU calificaron esta medida de contraria al derecho internacional por estar dirigidas contra "poblaciones civiles", mientras que Estados Unidos aseguró haber recibido garantías de Israel de que la iniciativa no afectará a la situación humanitaria de los habitantes de Gaza.
La secretaria de Estado estadounidense, Condoleezza Rice, fue incluso más allá y señaló este miércoles que Hamas también es una "entidad hostil" para Estados Unidos.
La medida del consejo de seguridad israelí fue tomada por unanimidad en respuesta al lanzamiento de obuses contra intereses de ese país, como ocurrió la pasada semana cuando resultaron heridas casi 70 personas.
"El movimiento islamista Hamas es una organización terrorista que ha tomado el control de la franja de Gaza y la ha convertido en entidad hostil. Esta organización lleva a cabo actividades hostiles contra el estado de Israel y sus ciudadanos por lo que es responsable de sus actividades", justificó el consejo en un comunicado.
"Como continuación a las operaciones militares dirigidas contra las organizaciones terroristas, Israel impondrá restricciones al poder emanado de Hamas como la limitación de circulación de mercancías, así como el abastecimiento de carburante y electricidad", agregó el comunicado.
"Estas restricciones se aplicarán tras estudiar su aspecto jurídico teniendo en cuenta las cuestiones de orden humanitario en Gaza con el fin de evitar una crisis humanitaria", concluyó.
A pesar de su retirada de Gaza, Israel continúa siendo considerado una fuerza de ocupación "porque de hecho controla los accesos terrestres, marítimos y aéreos de ese territorio y, por lo tanto, tiene la responsabilidad de asegurar a su población los productos de primera necesidad", explicó un responsable de la ONU que reclamó el anonimato.
El presidente de la comisión parlamentaria israelí de Relaciones Extranjeras y de Defensa, Tzahi Hanegbi, justificó la medida adoptada: "Tarde o temprano habrá que llevar a cabo una operación masiva en Gaza, por lo que hasta entonces no tenemos por qué abastecerles de agua y electricidad".
El ministro de Defensa, Ehud Barak, descartó por el momento una "gran ofensiva terrestre" en Gaza, en una entrevista a la radio pública.
La decisión de Israel provocó la rápida reacción de Hamas. Su portavoz, Fawzi Barhum, responsabilizó a Israel "de la escalada de violencia y de toda masacre o estupidez que se cometan".
El portavoz del gobierno de Gaza, Taher Al Nunu, denunció que se trataba de "un castigo colectivo". "Vamos a tomar todas las precauciones de seguridad necesarias puesto que tomamos en serio las amenazas de Israel", advirtió.
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