 Cárcel de máxima seguridad en El Salvador
(AFP)
|
SAN SALVADOR (AFP) -
El Salvador registra un récord de 17.013 reclusos en sus 20 centros penales con capacidad para 7.300 personas, y las autoridades esperan que la Asamblea apruebe un decreto para liberar a unos 1.600 reos enfermos y ancianos en un intento por reducir el hacinamiento.
"Acumulamos un total de 17.013 reclusos, es un récord histórico. Sólo en el penal La Esperanza, conocido por Mariona, ingresan a diario un total de 60 personas", declaró a la AFP el portavoz de la Dirección de Centros Penales (DCP), Alberto Uribe.
Uribe atribuye a "la eficacia policial" y a los nuevos jueces "especiales" que resuelven los casos con mayor celeridad ese crecimiento de la población carcelaria, que para finales de año podría situarse en torno a los 20.000 reclusos.
El director de esta institución, Gilbert Cáceres, reconoció por su parte que con el aumento de reclusos "incrementó el nivel de hacinamiento en el sistema".
Una de las medidas que pretende adoptar el gobierno para reducir la población carcelaria es la aprobación, por la Asamblea Legislativa (Congreso), de un decreto para liberar a unos 1.600 reclusos enfermos, ancianos o que hayan cumplido la mayor parte de su condena y han mostrado buena conducta.
De este decreto están excluidos los violadores, homicidas y secuestradores.
En espera de esas medidas, los Consejos Criminológicos ejecutan diferentes planes para "incrementar los tratamientos en los internos y mantener la estabilidad" de los centros penitenciarios, aseguró el portavoz de la DCP.
A pesar de las limitaciones presupuestarias, las autoridades también han incrementado la oferta de trabajo para combatir "el ocio carcelario".
Con base a la conducta, las autoridades hacen reacomodos de internos en función de la infraestructura penitenciaria actual, pero la situación podría complicarse ya que la falta de espacio hace que los pandilleros sean remitidos a penales de reos comunes.
Hasta agosto, los casi 6.000 pandilleros detenidos eran concentrados en tres centros penales.
Cáceres adelantó que en el transcurso de la semana la DCP comenzará a utilizar una parte del recién construido Centro Penal de Izalco, 60 km al oeste de San Salvador, con capacidad para 800 internos.
Diferentes organismos humanitarios arremeten contra la política represiva del gobierno y se pronuncian por la aplicación de planes preventivos para salir al paso de la delincuencia y pandillas.
El Salvador, con escasos 20.742 km y 5,8 millones de habitantes, afronta una ola de violencia que a diario deja un promedio de nueve homicidios y decenas de asaltos a mano armada.
|