 Primer ministro español, José Luis Rodríguez Zapatero (D) y presidente uruguayo, Tabaré Vázquez
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MADRID (AFP) -
El presidente uruguayo, Tabaré Vázquez, consiguió durante su visita de dos días a España, que concluyó este miércoles, reforzar las relaciones bilaterales y económicas con el jefe del gobierno español y la garantía de que los uruguayos que viajan a este país recibirán un trato "humano".
Además aseguró que hay "signos muy claros" que permiten esperar un acuerdo con Argentina sobre las papeleras "a corto plazo". "En los próximos días y semanas habrá oportunidad de conocer" los motivos de su optimismo, prometió, sin dar más detalle que un encuentro de cancilleres la semana próxima al margen de la Asamblea General de la ONU, en Nueva York.
El presidente uruguayo expresó su "agradecimiento" por la labor de facilitación del Rey de España en el diferendo con Argentina por las papeleras.
Juan Carlos I ofreció el martes una cena de gala a Vázquez en la que dijo estar "seguro que la sabiduría y el buen hacer de dos pueblos (...) permitirán sentar las bases de un arreglo plenamente satisfactorio".
En su primera visita bilateral a España, el presidente uruguayo tuvo oportunidad de estrechar los lazos con el jefe del gobierno español, quien a su vez describió a Vázquez como "un dirigente político auténtico, cargado de valores y de sentido común".
De Zapatero obtuvo la promesa de que se "intentará" no devolver a más ciudadanos uruguayos que llegan a los aeropuertos españoles.
Pero se trata de una garantía mínima, ya que España endureció recientemente las reglas para entrar en el país, exigiendo más cantidad económica y una carta de invitación para los que lleguen a una casa privada.
Por lo menos Zapatero pidió expresamente a las autoridades aduaneras, policiales y de inmigración "que los uruguayos reciban el mejor trato, el más humano", a su llegada a España, en palabras de Vázquez.
Ambos se comprometieron a divulgar la información sobre las nuevas normas españolas.
Entre enero y julio llegaron a España 24.600 uruguayos en viajes turísticos y para visitar a la familia. "Cerca del 25% se han quedado y 100 han sido rechazados", precisó Vázquez.
Zapatero recordó que "Uruguay es un país que acogió a muchos españoles fruto de la emigración económica y política". "Hoy también hay uruguayos en España: queremos que se sientan como tienen que sentirse en un país hermano".
En el terreno económico, Zapatero dejó claros los dos objetivos de España: invertir y exportar más a Uruguay.
Como muestra de la inversión española, Vázquez nombró el proyecto del grupo español Ence de una planta de celulosa como "el mejor ejemplo". Este y otros proyectos contribuyen a haber alcanzado recientemente "un récord histórico" de presencia extranjera en el país, dijo.
España es el país europeo que más invierte en Uruguay, con 2.000 millones de dólares acumulados, pero sólo el 13º mundial en exportaciones y el cuarto europeo por detrás de Alemania, Italia y Francia, con 79 millones de euros en ventas.
Por su lado, los empresarios españoles elogiaron los buenos índices económicos alcanzados por Uruguay, pero a cambio le pidieron acceso a sectores con fuerte presencia de monopolios públicos y reglas más claras para las empresas extranjeras.
Asimismo le reclamaron más reformas estructurales "para reducir al mínimo las vulnerabilidad de su economía".
Por otra parte, las autoridades portuarias de ambos países firmaron un acuerdo de colaboración que se añade a un acuerdo marco suscrito el martes en Valencia (este de España) entre la Comunidad Portuaria Uruguay Marketing -asociación público-privada para la gestión y el marketing de los puertos- y la Fundación Valencia Port.
Respecto a la demanda de extradición española a Uruguay del miembro de ETA Jesús María Lariz Iriondo, Vázquez aseguró que la justicia de su país "no tiene ningúna acción legal ni jurídica contra ningún ciudadano español".
Vázquez formuló una condena cerrada del terrorismo y subrayó la "absoluta colaboración" de ambos países en ese terreno.
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