 Los bolivianos buscan un consenso
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LA PAZ (AFP) -
El gobierno del presidente socialista Evo Morales impulsó este martes dos escenarios de diálogo, uno político y otro regional, para destrabar la Asamblea Constituyente que desde hace un año no puede aprobar una nueva Carta Magna y tiene sólo tres meses para concluir su labor.
El diálogo político es coordinado por el vicepresidente Alvaro García con delegados de los partidos con representación en el foro constitucional para este miércoles y el regional por el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, con líderes civiles de Chuquisaca y La Paz.
"Esta semana es de diálogo y espero que la próxima y los siguientes meses también", afirmó un optimista ministro de Gobierno (Interior), Alfredo Rada, quien acotó que estos escenarios de consenso tienen el objetivo de darle tranquilidad y paz a la ciudadanía.
La Asamblea Constituyente, instalada en agosto de 2006 con el fin de aprobar una nueva Constitución, no ha aprobado hasta la fecha ni un sólo artículo, por las inflexibles posiciones del oficialismo y la oposición acerca del tipo de sociedad que se quiere impulsar.
Las autonomías territoriales e indígenas, el modelo económico, la reelección presidencial, la distribución de tierras, un congreso bi o unicameral y un cuarto poder con los movimientos sociales son algunos de los temas que han enfrentado a los constituyentes.
Los delegados están divididos fundamentalmente en dos bloques: el del oficialista Movimiento Al Socialismo (MAS), que ocupa el 52% de los 255 escaños, y el de la oposición, compartido por las agrupaciones de derecha Podemos y Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) y la centroderechista Unidad Nacional, que controlan apenas un tercio de la Asamblea.
El foro deliberativo tiene como fecha tope para aprobar una nueva Carta Magna diciembre próximo y sin un último esfuerzo de concertación interna "se hace cuesta arriba aprobar una nueva Constitución", reconoció el delegado de Podemos en el foro, Carlos Alberto Goitia.
El plazo de entrega de la nueva Carta Magna fenecía originalmente en agosto, pero un acuerdo político lo amplió hasta diciembre.
Promotor del diálogo, García reconoció la necesidad de un entendimiento entre todas las fuerzas que componen esta instancia deliberativa y citó a una reunión el miércoles en La Paz.
Sin embargo, este acercamiento interpartidario estará supeditado al éxito de la segunda mesa de concertación convocada por el gobierno entre líderes civiles de los departamentos de Chuquisaca y La Paz, previsto para las próximas horas.
El ministro Quintana, brazo derecho del presidente boliviano, se reunirá primero con líderes civiles de Sucre, capital de Chuquisaca, con el propósito de intentar moderar su demanda de recuperar la sede de gobierno, aunque el dirigente del sector John Cava aseguró que el pedido se mantiene invariable.
El segundo paso del gobierno es que tras su primera cita, los líderes cívicos de Chuquisaca y La Paz se sienten a acordar una fórmula sobre el centenario diferendo por la capitalidad plena.
Chuquisaca y La Paz han reflotado en los últimos meses una añeja disputa por la sede de gobierno. La primera exige recuperar las sedes de los poderes Ejecutivo y Legislativo que se hallan en La Paz, tras ganarlas en una guerra civil en el siglo XIX.
Si se logra alcanzar acuerdos en los dos escenarios, es probable que la Asamblea Constituyente vuelva a trabajar, un mes después de que se suspendiera su funcionamiento, imposibilitada de laborar por las presiones callejeras que ejercían sobre ella los líderes y la población de Sucre.
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