 Vázquez junto al rey Juan Carlos de España
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MADRID (AFP) -
El presidente uruguayo, Tabaré Vázquez, recordó el martes a los emigrantes uruguayos que viven en España durante una intervención en el Ayuntamiento de Madrid, al inicio de una visita de dos días a España de carácter marcadamente económico.
El presidente uruguayo recordó a los "miles de uruguayos que han recibido de este pueblo (español) lo que no han podido lograr en nuestro país".
"Son nietos o biznietos de los mismos ciudadanos que salieron buscando las condiciones de vida que no tenían aquí. A los que Uruguay recibió con los brazos abiertos", añadió el mandatario uruguayo, quien llegó a primera hora de la tarde a Madrid.
En su primer acto oficial en Madrid, el presidente uruguayo firmó en el libro de honor del ayuntamiento madrileño y a continuación el alcalde de la capital española, Alberto Ruiz-Gallardón, le hizo entrega de la medalla que le acredita como "visitante ilustre de Madrid".
En una alocución ante la corporación municipal madrileña, Tabaré Vázquez se emocionó y tuvo que dejar de hablar durante unos momentos cuando afirmó: "Se presenta ante ustedes uno de esos descendientes de abuelos paternos gallegos muy pobres".
La emigración será con toda probabilidad uno de los temas que se abordarán el miércoles en la primera reunión bilateral que mantendrán el presidente uruguayo con el jefe del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero.
Especialmente después que en julio se impidiera la entrada en España de varios ciudadanos uruguayos, a consecuencia de un endurecimiento de los requisitos para ingresar en territorio español.
También estará presente en la agenda entre ambos gobernantes el diferendo entre Argentina y Uruguay por la instalación de dos plantas de celulosa, tema que probablemente mencionó durante un encuentro con el rey Juan Carlos I tras su llegada el martes a Madrid y antes de acudir al ayuntamiento madrileño.
El Rey de España aceptó ser facilitador entre ambos países por ese enfrentamiento sobre la instalación dos papeleras, una española y otra finlandesa, en territorio uruguayo, pero muy cerca de Argentina.
Esta facilitación la lleva a cabo en la práctica el embajador ante la ONU, José Antonio Yáñez Barnuevo.
"Estoy seguro que la sabiduría y el buen hacer de dos pueblos, tan hermanados en la historia, permitirán sentar las bases de un arreglo plenamente satisfactorio para ambos", afirmó el monarca español en su discurso en la cena de gala que ofreció al mandatario uruguayo en el Palacio Real de Madrid.
El Rey recordó como aceptó "gratamente y con sentido de responsabilidad histórica" la labor de facilitador para lograr una solución satisfactoria, al tiempo que agradeció en su discurso la "cordialidad y confianza con que han acogido a mi enviado" Yáñez Barnuevo.
Esta cena marca el fin de la primera jornada de la visita, que se reanudará el miércoles, auténtico día fuerte de su estancia, en el que se hará patente el carácter marcadamente económico de la visita.
Ambos países están interesados en incrementar las inversiones españolas en Uruguay, que goza de una tasa de crecimiento de cerca del 6% tras haber superado la crisis de 2001.
El presidente uruguayo se entrevistará a primera hora con el presidente de la patronal Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), Gerardo Díaz Ferrán.
Tras esta entrevista, Tabaré Vázquez se dirigirá a un grupo de empresarios españoles a los que expondrá las oportunidades de negocio en su país, especialmente en los sectores de las infraestructuras y la logística.
Seguidamente se trasladará al Congreso de los Diputados y después se entrevistará con el secretario general iberoamericano, el también uruguayo Enrique Iglesias, antes de acudir al Palacio de la Moncloa para la primera entrevista bilateral con Rodríguez Zapatero, con el que tratará todos los temas de la agenda bilateral.
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