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Sala de Redacción Hidalgo fue asesinada cuando salía a su trabajo Otto Vargas M. y Alexandra Hidalgo ovargas@nacion.com San José (Redacción). El asesinato de la exasistente judicial Maureen Hidalgo tuvo lugar la mañana del 11 de julio del 2006, minutos después de que la victima se alistara para salir a su trabajo en el Poder Judicial. Para el fiscal Miguel Abarca, el cadáver de Hidalgo llevaba zapatos de vestir y un pantalón café claro con rayas. Esas prendas (que describió como ropa de trabajo) son diferentes a las que vestía la esposa de Luis Fernando Burgos el día anterior a su muerte, cuando las camaras de un centro comercial la captaron con un pantalon beige. “A dona Maurren tuvo que haberle dado muerte (Burgos) no la noche del lunes, sino la manana del martes, después de que se alistara para salir. Los zapatos, que estaban sumamente limpios (al momento del hallazgo en un guindo de Atenas), no parecen de una persona ante en el trajin de la calle. La suela estaba complemente limpia”, indicó. El fiscal destacó que si bien la autopsia no determinó con total certeza que la causa de muerte fuera por asfixia (aunque lo dio como la mayor probabilidad), eso coincide con el decir de algunos testigos a quienes Burgos habria brindado detalles del crimen. “El patrón de agresiones del aquí acusado es que él la tomaba por el cuello”, manifestó Abarca. Agregó que dos de los testigos (Zulay Rojas, acusada en la causa, y Anthony Calderon) reprodujeron con mímica los ademanes utilizados por el sospechoso para explicarles como acabó con su esposa. Con relación a la exfiscal, Abarca dijo que se vio obligada a revelar detalles de la conversación sostenida con Burgos (en la que le contó detalles del crimen) dada la confesión de un testigo. “No duda esta representación que cuando Zulay dice que el acusado le llegó a contar que le había dado muerte a Maureen, si estaba hablando con la verdad”, indicó. El fiscal recordó que varios de los testigos contaron que en las horas posteriores al homicidio, Burgos estaba en un estado de “desesperación absoluta”. “Y no era para menos, si es que tiene el cuerpo de su esposa en su casa y tiene que deshacerse de él”. El fiscal sostiene que Burgos llevaba la ropa sucia y las faldas por fuera. Estaba sin rasurar y tenía mal aliento al buscar a esas personas. “Estaba totalmente quebrado…anímicamente”, indicó.
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