 Lula y Zapatero en Madrid
(AFP)
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MADRID (AFP) -
El presidente del gobierno y la élite empresarial elogiaron este lunes al presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, en visita oficial a España, por la buena salud de la economía de su país y se comprometieron a incrementar las inversiones, especialmente en el Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC).
"En nuestro gobierno hemos clasificado a Brasil como país prioritario en política comercial", aseguró José Luis Rodríguez Zapatero en un encuentro de Lula con empresarios en el que subrayó que "el crecimiento y la estabilidad brasileñas "sirven de referente y de ejemplo a otros países".
El "gobierno y las empresas españolas han hecho una apuesta decidida y preferente" por el país, recordó el jefe del gobierno español, que llamó a Lula a fijar "nuevos rumbos y nuevos objetivos, especialmente en el sector comercial".
Zapatero recordó que España es el segundo país que aporta inversiones a Brasil por detrás de Estados Unidos, con una inversión acumulada de 35.000 millones de dólares.
Por su parte, las empresas brasileñas también han apostado por invertir en Brasil en los sectores siderúrgico y textil, aunque su presencia aún es pequeña.
"Podemos hacer mucho más", llamó Lula, que señaló que la balanza comercial de 5.000 millones de dólares con España "es aún pequeña".
El Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC) que vino a presentar Lula a España "ha venido a reforzar" las perspectivas de la economía brasileña para las empresas españolas, dijo por su parte César Alierta, presidente de Telefónica.
Alierta anunció que su empresa, que es el primer grupo extranjero en Brasil en inversiones, invertirá hasta 2020 más de 7.000 millones de euros en el país.
El presidente de Telefónica y el de otras empresas con amplia presencia en Brasil, como el banco Santander --segunda extranjera en el país por inversiones-- elogiaron el buen momento económico que vive Brasil y aseguraron que seguirán presentes con mayores inversiones.
Pero el presidente de las cámaras de comercio españolas, Javier Gómez Navarro, subrayó como sombras en la relación comercial los "problemas regulatorios" encontrados en Brasil por algunas empresas españolas y el gran superávit de Brasil en su balanza comercial con España.
También echó en cara a las empresas brasileñas que al querer desembarcar en Europa piensen más en Londres y París que en España, y pidió a Lula que abandone el proteccionismo para conseguir un acuerdo de mayor liberalización comercial en la ronda de Doha.
Por su parte, Zapatero pidió a los empresarios que mantengan sus "esfuerzos para incorporar los criterios de responsabilidad social y ser así ejemplo".
Lula también debía ser recibido por el Rey Juan Carlos I y visitar la sede de la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB).
El presidente brasileño firmó cuatro acuerdos con el jefe del gobierno español: dos para la apertura de centros culturales en ambos países y la celebración de festivales culturales, uno para compatibilizar permisos de conducir en ambos países y otro sobre familiares de diplomáticos.
En la declaración conjunta firmada por Lula y Zapatero, recordaron la participación de Brasil como país invitado en la feria Arco 2008 de arte contemporáneo en Madrid.
Por la mañana, el presidente brasileño se entrevistó con el rector de la Universidad de Salamanca, José Ramón Alonso.
Brasil está pontenciando la enseñanza del español como segunda lengua y en breve será el país con la mayor red de centros del Instituto Cervantes, ya que contará con nueve.
Lula llegó a Madrid el viernes por la noche. El sábado fue invitado junto a su esposa a un almuerzo por el jefe del gobierno español en la finca de Quintos de Mora, en la provincia de Toledo, al sur de Madrid, además de visitar la ciudad de Toledo.
El domingo continuó su visita de carácter privado en la ciudad de Segovia, cerca de Madrid.
El lunes a última hora regresará a su país tras una gira que le llevó antes a Helsinki, Estocolmo, Copenhague y Oslo.
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