 Marcha pidiendo por Julio López
(AFP)
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BUENOS AIRES (AFP) -
A un año del secuestro de Julio López, considerado el primer desaparecido en democracia, tras ser testigo en la condena de un ex jefe policial de la dictadura (1976-83), las únicas pistas apuntan a miembros de las fuerzas de seguridad residuales de aquel régimen, dijo el lunes a la AFP una fuente de la querella.
El 'caso López' reactualizó la figura del 'desaparecido', que parecía enterrada en los oscuros años de la dictadura y se transformó en un desafío para el gobierno del presidente Néstor Kirchner, que hizo de los derechos humanos un eje de su política interna.
"Toda investigación seria sobre la desaparición de Julio debe obligatoriamente cuestionar a fuerzas de seguridad. No hay manera de secuestrar, como lo hicieron, sin el apoyo de los servicios represivos actuales", dijo Myriam Bregman, una de las abogadas de López en el juicio contra el ex jefe policial Miguel Etchecolatz.
López, un albañil jubilado de 77 años que estuvo desaparecido durante la dictadura, había dado un testimonio clave ante el tribunal que condenó a prisión perpetua a Etchecolatz.
El testigo fue visto por última vez caminando por su barrio de Los Hornos, cerca de la ciudad de La Plata (60 km al sur), el 18 de septiembre de 2006, día en que iba a presenciar los alegatos contra quien había sido su torturador.
Los familiares de la víctima han expresado su "bronca, rabia y dolor" en una reciente carta abierta al Presidente.
Según una pista que sigue el juez Arnaldo Corraza, el último testigo que vio a López lo ubicó a metros de la casa de una mujer que había sido asistente de Etchecolatz.
Una versión confirmada a la AFP por Bregman indica que López podría haber sido citado para presionarlo para que cambie su testimonio, horas antes de los alegatos contra Etchecolatz, tras lo cual nunca más apareció.
De la causa también surgen comunicaciones telefónicas sospechosas con la cárcel estatal de Marcos Paz, donde están alojados varios represores, entre ellos Etchecolatz.
La investigación es cuestionada por organizaciones de derechos humanos y sociales reunidas en el opositor Encuentro Memoria, Verdad y Justicia, que acusan al gobierno de Kirchner de no haber impulsado el esclarecimiento del caso.
Bajo la consigna "Aparición con vida ya de Julio López", el Encuentro marchará el martes desde el Congreso hasta la Plaza de Mayo, frente a la Casa Rosada (de Gobierno).
"No hay manera de actuar con zonas liberadas, con intervenciones de teléfonos, con meses de seguimiento para secuestrar a Julio, sin la complicidad de las fuerzas represivas actuales", dijo Bregman.
Kirchner impulsó la anulación de las leyes de amnistía y de los indultos que habían beneficiado a jerarcas de la dictadura.
No obstante, al desaparecer López, la primera reacción oficial fue relacionarlo con un caso de amnesia de un anciano expuesto al estrés, hasta que Kirchner admitió la posibilidad de un secuestro y lo atribuyó al intento de amedrentar a testigos de juicios contra la dictadura.
"De ninguna manera se puede afirmar que Jorge Julio López esté muerto", expresó el lunes el secretario de Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires, Edgardo Binstock.
También la organización francesa France Amérique Latine, presidida por la abogada Sophie Thonon, solicitó al gobierno que tome medidas efectivas para ubicar a López, en un carta enviada al canciller Jorge Taiana, de paso por París la semana pasada.
La dictadura argentina dejó unos 30.000 desaparecidos, según organismos de derechos humanos.
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