|
|
|||||
|
|
Miedo y pecado Pablo Mata Ferreto Abogado y Administrador ¿Dónde radica la autoridad moral para señalar la estrategia del miedo en las argumentaciones en torno al TLC? La respuesta impone hacer una precisión conceptual entre la expresión de un temor fundado en realidades objetivas y el infundir miedo mediante la sistemática fabricación y propalación de falacias. La consideración del primero como uno de los factores de interacción en determinada dinámica no es solo legítimo, sino tantas veces deseable y necesario, como lo atestigua el logro de una eficaz evacuación ante los peligros de un evento natural potencialmente devastador. La utilización de lo segundo es un fraude social, es tratar de hacer prevalecer una visión, apoyándose en falsedades deliberadas con un móvil no aparente. Cabe preguntarse quiénes y en favor de qué particulares intereses han asustado con la vaina vacía, al afirmar que el TLC tiene jerarquía superior a la Constitución, que entrega la soberanía, que contando con aprobación multilateral se puede renegociar, que suprime las potestades del Estado en seguridad, ambiente, vida o educación pública, que nos dejará sin agua ni territorio insular, que implicará la quiebra de sectores agrícolas, que la Iniciativa de la Cuenca del Caribe (ICC) es eterna e inmutable, etc. Algunos casos. Por el contrario, es riguroso y legítimo expresar temor cuando este se sustenta en realidades objetivas, cuando estudios de campo revelan que la no aprobación del TLC implicará la no generación de muchos empleos adicionales en el sector exportador, cuando se pone techo a nuestra capacidad para conquistar mercados, cuando fuentes primarias revelan la inminente pérdida de puestos de trabajo o incluso de las ya iniciadas inversiones para enfrentar el salto productivo derivado del Tratado, cuando ya existe interés de compañías de alto valor tecnológico que, ante un desenlace negativo, se abstendrían de invertir, cuando nuestras ventas hacia Centroamérica ahora tendrían que competir en desventaja contra las de los Estados Unidos y otros vecinos, y cuando cualquier habitante deba supeditar sus necesidades en telecomunicaciones y seguros a lo que las respectivas instituciones nos puedan ofrecer. Es la preocupación por las consecuencias claramente perjudiciales de una postura. Del mismo modo, es virtuoso el temor que emana del rigor lógico, como la consideración de que el NO entraña efectos previsibles como la afectación negativa del clima de inversión y del posicionamiento de Costa Rica en el mapa productivo mundial, la pérdida de algunos de los beneficios de la ICC o el efecto adverso que tendría la noción de país hostil para el turismo estadounidense justamente cuando la oferta en ese sector se expande a nuestros alrededores. En suma, es la honestidad en su tratamiento la que hace del miedo un ardid o una expresión de responsabilidad.
|
|
|||
|
© 2007. GRUPO NACIÓN GN, S. A. Derechos Reservados. Cualquier modalidad de utilización de los contenidos de nacion.com como reproducción, difusión, enlaces informáticos en Internet, total o parcialmente, solo podrá hacerse con la autorización previa y por escrito del GRUPO NACIÓN GN, S. A.
Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com Apartado postal: 10138-1000 San José, Costa Rica. Central telefónica: (506) 247-4747. Servicio al cliente: (506) 247-4343 Suscripciones: suscripciones@nacion.com Fax: (506) 247-5022. CONTÁCTENOS |