 Dura pulseada entre Argentina y el FMI
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BERLIN (AFP) -
Argentina no renegociará su deuda con el Club de París si como condición debe someterse a un plan del Fondo Monetario Internacional (FMI), afirmó este lunes en Berlín la senadora Cristina Fernández de Kirchner, candidata presidencial a las elecciones argentinas de octubre próximo.
"Hay razones políticas, económicas y lógicas para no aceptar una negociación condicionada a un plan del FMI", dijo la primera dama argentina al hablar ante unos 40 empresarios, banqueros y funcionarios ministeriales en la Confederación Alemana de Cámaras de Industria y Comercio (DIHK).
"Argentina está dispuesta a renegociar su deuda con el Club de París, pero sin el condicionamiento de someterse a un plan del Fondo", enfatizó Fernández de Kirchner, ante sus interlocutores alemanes, varios de ellos funcionarios del ministerio federal de Economía, con cuyo titular, el democristiano Michael Glos, la senadora se reunirá el martes en Berlín.
Fernández de Kirchner prometió ante la confederación de cámaras alemana que su país, "que va bien actualmente, como lo demuestran las cifras (de crecimiento, descenso del desempleo y de la pobreza, y aumento de sus reservas internacionales), seguirá marchando por este mismo rumbo" en los próximos cuatro años si es elegida presidenta de Argentina el próximo 28 de octubre.
La senadora se refirió a las declaraciones formuladas el pasado miércoles en Buenos Aires por el francés Dominique Strauss-Kahn, candidato favorito a la dirección del FMI y dijo que era "moderadamente optimista" sobre las posibilidades de que Argentina en un futuro mejore sus relaciones con ese organismo internacional.
Fernández de Kirchner, quien emprendió una visita de 48 horas a Alemania visitando la sede central del grupo automotor Volkswagen (VW) en Wolfsburgo (norte), será recibida el martes por la canciller alemana Angela Merkel en la sede del gobierno alemán.
Posteriormente, la primera dama y candidata presidencial argentina se reunirá con Glos para analizar las posibilidades de reforzar la cooperación económica germano-argentina.
"Argentina no es un paraíso, pero es un lugar de oportunidades, donde se puede invertir y ganar dinero", dijo Fernández de Kirchner tratando de alentar a los empresarios a invertir en su país.
El país sudamericano ofrece, en su opinión, "una magnífica oportunidad de negocios", después de que el gobierno de su esposo, el presidente Néstor Kirchner, desarrollara lo que denominó "un modelo de acumulación con matriz diversificada", en el que la producción agraria no es incompatible con la industrial.
Las reacciones de los empresarios y banqueros presentes fueron diversas al término de la reunión. Viktor Klima, ex canciller de Austria y representante de VW en Argentina, opinó ante la prensa que el mercado automotor argentino, donde su empresa producirá este año 91.000 unidades, "es promisorio".
VW, que planea incrementar sus ya fuertes inversiones en América Latina, cedió gentilmente a la delegación argentina encabezada por la senadora Fernández de Kirchner una flota de 20 vehículos para sus desplazamientos en Alemania, constató un periodista de la AFP.
Por otra parte, un ex director de un importante banco privado alemán señaló a la AFP bajo condición de anonimato que "si uno repasa la historia político-económica de Argentina desde el siglo XX a la fecha constata que cada 10 años aproximadamente sus gobernantes cometen el mismo error: mayor intervención del Estado en los asuntos económicos y en el sector energético. Esto vuelve a repetirse ahora nuevamente y es señal de que a no muy largo plazo Argentina podrá experimentar de nuevo otra crisis", afirmó.
La candidata presidencial argentina señaló en la reunión ante la pregunta de un empresario del sector energético preocupado sobre las perspectivas en los próximos cuatro años, que el gobierno argentino seguirá diversificando la producción de energía con una mayor participación de la extracción carbonífera en el sur del país (Río Turbio), para alimentar centrales termoeléctricas, la puesta en servicio de la central atómica Atucha II, con tecnología alemana del grupo Siemens, y la apertura del gasoducto del noroeste para traer gas desde Bolivia.
Para Argentina, la clave en la solución de sus problemas energéticos en los próximos años, según Fernández de Kirchner, pasa por Bolivia y Venezuela, los mayores productores de hidrocarburos de América del Sur.
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