 Bush posa para la foto de familia de la APEC
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SÍDNEY (AFP) -
El presidente estadounidense, George W. Bush, abandonaba este sábado la Cumbre de la APEC, un día antes de los previsto, para prepararse para la batalla política que lo espera la próxima semana en su país por su impopular guerra en Irak.
Bush debe hacer una declaración formal al hastiado público norteamericano para insistir en los progresos que han sido hechos y las razones que existen detrás de su impopular estrategia.
En su día final en Sídney, Bush estimó que el nuevo vídeo atribuido al jefe de Al Qaeda, Osama Bin Laden, muestra al mundo que éste sigue siendo peligroso y justifica la "firmeza" de Estados Unidos en Irak. "Me parece interesante que Irak sea mencionado, lo que nos recuerda que Irak es parte de la guerra contra los extremistas", declaró Bush, que asistió en Sídney a la Cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC).
"El vídeo recuerda que el mundo en que vivimos es peligroso", declaró Bush tras la publicación, el viernes, de una retranscripción de la grabación en la que el jefe de Al Qaeda supuestamente se dirige al "pueblo estadounidense" y amenaza con intensificar la lucha para poner término a la guerra en Irak.
Bush hizo estas declaraciones tras la difusión por un centro norteamericano de vigilancia de sitios de internet islamistas, el SITE Institute, de la retranscripción del mensaje de Al Qaeda. "Si Al Qaeda se da el trabajo de mencionar a Irak es porque quiere alcanzar sus objetivos en Irak, que son perpetrar atentados y construir un refugio seguro", afirmó Bush durante un encuentro con el primer ministro japonés, Shinzo Abe.
"Ellos quieren un refugio seguro para lanzar ataques contra Estados Unidos o cualquiera de sus aliados. Por lo tanto es importante que demos muestras de firmeza y determinación para protegernos, negando a Al Qaeda un refugio seguro", subrayó.
El presidente estadounidense se encuentra bajo una fuerte presión para que retire al menos parte de las tropas de Irak y está batallando con un Congreso dominado por la oposición demócrata que está haciendo campaña por una rápida retirada de las tropas estadounidenses. Éstas han sufrido más de 3.700 muertos en Irak. Las estimaciones de los civiles iraquíes muertos van desde 70.000 a 655.000.
El clamor ha crecido mientras el general David Petraeus, el comandante estadounidense en Irak, y el embajador en Bagdad, Ryan Crocker, se preparan para testificar ante el Congreso la próxima semana sobre un informe de la Casa Blanca que revisa la estrategia militar de aumento de tropas adoptada hace siete meses.
Casi dos tercios de los estadounidenses estiman que Bush estaba "demasiado impaciente" para hacer la guerra en Irak y que está manejando mal el conflicto, según una encuesta Harris divulgada esta semana. Pero otro sondeo de UPI/Zogby dijo que el 54% cree que la guerra en Irak no está perdida.
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