 Luis Inacio Lula da Silva
(AFP)
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BRASILIA (AFP) -
El presidente de Brasil, Luis Inacio Lula da Silva, inicia el lunes una gira por cinco países europeos, con acento en una visita a España, en busca de inversiones y la ampliación del mercado de biocombustibles.
Lula comenzará su agenda oficial el lunes 10 en Helsinki. El martes 11 se trasladará a Estocolmo, y en la tarde del miércoles 12 viajará a Copenhague, cerrando su periplo escandinavo el viernes 14 en Oslo.
Luego de dos días de descanso en un lugar aún no confirmado, Lula y su comitiva, que incluye medio centenar de empresarios, llegarán el lunes 17 a Madrid donde lo espera una programación que incluye audiencias con el jefe del ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, y el rey Juan Carlos.
La cancillería brasileña no oculta que considera dos capítulos diferentes en la gira, por la amplitud de la agenda a tratar con los dirigentes españoles.
"Con España nos unen lazos culturales e históricos, y es un país con el que tenemos relaciones modelo", dijo la responsable por el departamento de Europa del ministerio brasileño de Relaciones Exteriores, María Fontenele Reis.
Desde que Brasil inició su programa de privatizaciones, en 1998, España se situó como uno de los principales inversores en el mercado local. En 1998 llegó a ser el número uno en esa lista, con 22% del total de las inversiones externas. En 2000 representó 29% de las inversiones directas.
En la visita, Brasil y España firmarán acuerdos de cooperación científica y tecnológica en áreas como agronegocios, medicina, fármacos y biocombustibles.
Según Fontenele Reis, no está confirmado si la agenda bilateral incluirá la discusión de temas pendientes, como el interés español en la instalación de un puerto de trasbordo para su flota pesquera en el nordeste brasileño.
En los países escandinavos, Lula tendrá como objetivo principal profundizar los lazos comerciales, buscando ampliar las áreas de inversiones de esos países en Brasil y crear mercado para los biocombustibles de la nación sudamericana.
Suecia, Finlandia y Noruega ya compran etanol brasileño producido a partir de la caña de azúcar, considerado uno de los más eficientes biocombustibles. De esos tres países, finlandeses y noruegos estarían dispuestos a ampliar sus importaciones de etanol.
En el caso de Suecia, Fontenele Reis destacó que desde "2020 toda su flota de automóviles deberá ser movida por biocombustibles. Están ampliando su flota y precisarán de un volumen creciente de biocombustibles y por ahora no tienen condiciones para producir en gran escala".
En Noruega estará en las conversaciones el análisis de la situación de Haití, según la cancillería brasileña. Ya en febrero pasado, los cancilleres de ambos países expresaron su deseo de realizar emprendimientos conjuntos para fomentar el desarrollo en ese empobrecido país.
La gira europea de Lula tiene también el objetivo de atraer capitales de esos países para emprendientos en infraestructura. Lula lanzó un programa para aumentar a 5% el ritmo de crecimiento de Brasi que incluye inversiones por unos 250.000 millones de dólares en su mayoría para infraestructura.
El viaje servirá también para que Brasil ponga sobre la mesa de diálogo los subsidios europeos a la agricultura; uno de los puntos clave de las estancadas negociaciones de la Ronda de Doha para la liberalización del comercio mundial.
Brasil es uno de los líderes del G-20, un grupo de naciones emergentes que reclaman la eliminación de las barreras con las que los países desarrollados protegen su producción agrícola.
Lula visitará países que son más "liberales" en el tema de los subsidios y otros que no lo son tanto, dijo Fontenele Reis, pero aprovechará su gira para reforzar la posición brasileña.
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