 Los All Blacks, durante un entrenamiento
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PARIS (AFP) -
Nueva Zelanda es el gran favorito del Mundial-2007 de rugby que comienza el viernes con un duelo de alto voltaje entre una Francia candidata al título al potenciarse por su localía y Argentina, aspirante a ser la revelación si sale viva del 'grupo de la muerte'.
Por historia y presente, los All Blacks llegan a la cita francesa, una vez más, con la presión del rótulo de superfavorito y futuro campeón, pese a que ganaron una solo de las cinco ediciones precedentes, la primera, en su casa, en 1987.
Para igualar el récord los dos títulos (1991 y 1999) que ostenta su vecino y archirrival Australia, vigente subcampeón y eterno candidato, el equipo de Graham Henry además deberá tener cuidado principalmente con Sudáfrica, monarca en 1995, y Francia, un elenco en buena forma y mejor preparación que quiere imitar el éxito de los 'Bleus' en 1998.
Los neozelandeses tampoco deberán perder de vista a Inglaterra, el campeón que llega con sus acciones en baja y un Johnny Wilkinson semiherido pero que puede sorprender con su 'vieja guardia', y mirar de reojo a la Irlanda del genio Brian O'Dsicoll, que primero tendrá que sobrevivir a la llave D, con el país anfitrión y los Pumas argentinos.
Precisamente, la generación dorada albiceleste se juega una doble parada, pues terminar como revelación puede abrirle en el futuro cercano las puertas de un gran torneo anual por el que tanto pelea su entrenador Marcelo Loffreda: el Tres Naciones o el Seis Naciones europeo.
Para ello dependerá de las genialidades que logren realizar sus astros Agustín Pichot y Juan Martín Hernández, consagrados en Francia con el Stade Français, pero que ahora necesitan la gloria internacional con la casaca celeste y blanca.
Seguramente, 'su' minimundial se disputará el 30 de septiembre en el Parque de los Príncipes de París contra el XV del Trébol, rival al que vencieron en la Copa del Mundo-1999 y que les permitió alcanzar los cuartos de final por primera y única vez en su historia.
Los otros aspirantes a ganarse el rótulo de revelación son Gales, Escocia e Italia, un equipo teñido de albiceleste por la gran cantidad de argentinos que se sumaron al plantel de Pierre Berbizier con su doble pasaporte.
Los galeses y, sobre todo, los escoceses, por tradición, un buen sorteo y mejor siembra de la IRB, se han metido siempre en los cuartos, aunque esta vez los norteños deberán revalidad sus pergaminos contra los italianos, el 29 de septiembre en Saint Etienne, dado que el primer puesto de la zona parece destinado a los poderosos All Blacks, ganador de 38 de sus últimos 43 partidos en los precedentes cuatro años.
Ya sin su as Jonas Lomu, Nueva Zelanda, vencedor del último Tres Naciones, dependerá en gran medida del desempeño de su columna vertebral, integrada por McCaw, Carter, Jack y Hayman, quienes intentarán quebrar una maldición que persigue a los hombres del ya célebre haka: perdieron tres veces en semifinales (1991, 1999 y 2003) y otra en final, contra los Springboks en 1995.
Para la mayoría de los 20 equipos que participan del Mundial, el éxito pasa por otro lado.
Por ejemplo, Portugal, la 'Cenicienta' del torneo, que vivirá su primera experiencia tras desplazar a Uruguay en repechaje, siente que ya ganó con decir presente, Fiyi buscará recuperar el prestigio perdido y el omnipresente Japón pretende progresar para dar batalla en Nueva Zelanda-2011, próxima cita mundialista.
El camino hacia la conquista de la Copa William Webb Ellis es largo, comienza el viernes y termina el 20 de octubre en el Stade de France, donde el seleccionador francés Bernard Laporte sueña con abandonar su cargo con toda la gloria antes de investirse como ministro de Deportes de Francia, un país que disputó dos finales y nunca pudo festejar (1987 y 1999).
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