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Foto Principal: 1717207
Alejandro Montero Greenwood (13) jugaba para el equipo Boxer’s de Cartago, con el que fue bicampeón nacional.
Archivo de Marvin Caravaca
Alejandro Montero Greenwood

Balonmano
Tres paros cardíacos matan a jugador de balonmano

Murió la noche del miércoles en el gimnasio Esperanza Herrán de Tres Ríos
En el sitio no había un profesional en medicina que le diera los primeros auxilios

Harold Leandro y
Fernando Gutiérrez
hleandro@nacion.com

Tres paros cardiorrespiratorios acabaron con la vida del jugador de balonmano Alejandro Montero Greenwood, la noche del miércoles mientras jugaba un partido de la Primera División.

Así lo confirmó el parte médico que se rindió a la hora de certificar su deceso, ocurrido en el gimnasio municipal de Tres Ríos (Cartago), Esperanza Herrán.

A 40 días de cumplir 47 años, Montero disputaba con sus compañeros del equipo Boxer’s un partido ante el equipo local, Tres Ríos, que arrancó a las 7:30 p. m.

Mario Granados, compañero en Boxer’s, explica el deceso.

“Llevábamos 25 minutos del encuentro, cuando de pronto se desvaneció sin que mediara ninguna causa de juego, Fue algo muy similar al caso de (el jugador español) Antonio Puerta”, explicó uno de los dos árbitros del cotejo, Jorge Hernández.

De inmediato, compañeros, rivales y jueces corrieron a darle los primeros auxilios.

No obstante, como el balonmano es un deporte amateur en Costa Rica, no es exigido tener un médico en los partidos oficiales.

Como no había en el sitio un profesional que pudiera darle la atención, fue atendido por Hernández, quien aprendió a dar masajes del corazón.

“Lo hice durante diez minutos, pero no logré mucho, pues le dieron tres paros. Intenté respiración de boca a boca, pero observé que manaba sangre de la boca y no es recomendable hacer este procedimiento si sucede esto”, dijo Hernández.

A los diez minutos de que Montero se desvaneció llegó la Cruz Roja, pero sus miembros indicaron que nada podían hacer ya.

Mario Naranjo, árbitro, habla del suceso.

Divorciado y vecino de Oreamuno de Cartago, Montero tenía 27 años de laborar en la Fuerza Pública de la Vieja Metrópoli, donde ocupaba el puesto de intendente.

Antes, fue investigador del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), en la sede de Cartago.

Pionero. Sus amigos lo recuerdan como un pionero del balonmano, cuando este deporte fue introducido en el país por Marcos Rojas y Rafael Bolaños, profesores del Instituto Tecnológico de Costa Rica.

El árbitro Jorge Hernández explica cómo trató de revivirlo.

Desde adolescente se inscribió como jugador y compartía esta pasión con el apoyo que le brindaba al Club Sport Cartaginés.

Fue campeón centroamericano en 1995 en Guatemala y bicampeón nacional y de copa (2004-2005).

En el 2006 se proclamó monarca de copa en Costa Rica.

Ayer asistiría al INS para que le dieran una cita con el fin de operarse la rodilla derecha, de la cual estaba lesionado.

Sin solución. Herman Brunner, presidente de la Federación de Balonmano, explicó ayer que la muerte de Montero era inevitable.

“El era un hombre de 46 años, tuvo paros cardíacos, una situación que no tiene nada que ver con el balonmano”, aseveró el dirigente.

Añadió que este hecho le pudo suceder en cualquier lugar.

“El muchacho no estaba tan joven. La verdad es que atletas de todo el mundo son examinados, van a su casa y mueren allí, nadie lo puede prever. Es muy difícil que esto tenga algo que ver con el deporte”.

El cuerpo de Montero se veló anoche en la capilla de la parroquia de San Rafael de Oreamuno.

Será sepultado hoy a las 11 a. m. en el cementerio de esa localidad.

Sus compañeros de la Fuerza Pública le harán escolta de honor hasta el camposanto.

Así mismo, los integrantes del equipo Boxer, con los que jugó hasta el último minuto de su vida, irán con la camisa que identifica a ese equipo, que ha sido campeón nacional en varias oportunidades.

Testimonios

Nada que hacer

Nombre: Alejandro Pacheco

Relación: Compañero de Boxer’s

Al minuto 25 de juego del partido entre Boxer y Tres Ríos, Alejandro Montero se desvaneció, le dio un paro cardiorrespiratorio y desgraciadamente falleció. Lo tratamos de atender, pero cuando llegó la Cruz Roja, siete minutos después, ya estaba muerto. Son cosas que uno jamás espera que pasen. Él era uno de los más veteranos del equipo y nunca presentó ningún síntoma, se alistó como siempre, con muchas ganas por jugar. Voy a luchar en la Federación para que se exija a todos los jugadores que, antes de cada campeonato, se hagan exámenes de rigor.

Igual que Puerta

Nombre: Jorge Hernández

Relación: Árbitro

El muchacho me dijo que ya no iba a atacar más, que se iba a quedar atrás. En esos casos, es responsabilidad de uno de los árbitros quedarse con el último jugador y yo me quedé con él. Al rato se desvaneció como el español del Sevilla, Antonio Puerta. De inmediato paré el juego y se puso morado. Procedí a darle masajes en el pecho, para lo cual estoy capacitado. Lo hice durante diez minutos, pero no puede lograr mucho. Cuando intenté darle respiración de boca a boca, me di cuenta que manaba sangre y en esos casos, en mejor no hacer este procedimiento. Le dieron tres paros y se me “engarrotó” varias veces. Cuando llegó la Cruz Roja, ya estaba muerto.

Sin capacitación

Nombre: Mario Naranjo

Relación: Árbitro

Es muy difícil hablar del tema. De un momento a otro, se quedó en la parte defensiva y luego lo vimos desplomarse. Llevamos 25 minutos de juego. Todos corrimos a auxiliarlo, pero a nosotros los árbitros no nos preparan para estos casos. Mi compañero, Jorge Hernández, sí tiene conocimientos y trató de ayudarle, pero nada pudo hacer. Hacía un ruido muy extraño al respirar.

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