 El presidente del BCE
(AFP)
|
FRANCFORT, Alemania (AFP) -
El Banco Central Europeo (BCE) y el Banco de Inglaterra decidieron el jueves mantener sin cambios sus tasas de interés directriz frente a la volatilidad de los mercados financieros mundiales.
Apenas 45 minutos después de que el Banco de Inglaterra anunciara que mantenía sus tasas de interés en 5,75%, el BCE anunció que dejaba las suyas en 4%, el nivel en el cual han permanecido desde junio pasado.
Australia, Brasil y Canadá también congelaron esta semana sus tasas de interés, a la espera de una evaluación más completa de los efectos globales de la crisis de créditos inmobiliarios de riesgo en Estados Unidos ("subprime").
El BCE, conocido como el "guardián del euro", dejó sin cambios su tasa directriz pese a que inicios de agosto, justo antes de que se desatara la crisis, había sugerido abiertamente una nueva vuelta de tuerca de la política monetaria.
Tanto el Banco de Inglaterra como el presidente del BCE, el francés Jean-Claude Trichet, dijeron el jueves que era "demasiado pronto" para sacar conclusiones de la turbulencia en los mercados.
El período de "intensa volatilidad" podría en el futuro resultar ser un movimiento de corrección que llevaría a una "mejor apreciación del riesgo", argumentó Trichet. Pero también podría tener un verdadero impacto económico.
"No se puede descartar nada", afirmó.
Trichet dejó no obstante abierta la posibilidad de realizar nuevos ajustes de las tasas de interés en la zona euro para mantener controlados los precios, al señalar que persisten los riesgos inflacionistas en los 13 países que comparten el euro y que las previsiones de crecimiento para la región siguen siendo "favorables".
Las tasas de interés del BCE "aún permanecen en una fase adaptativa", dijo Trichet, señalando que las condiciones financieras aún son favorables y por ende constituyen un potencial peligro inflacionista.
El BCE actuará "de manera firme y oportuna" para asegurar la estabilidad de precios en la eurozona, afirmó.
Pero el banco no subiría sus tasas hasta que la calma regrese a los mercados, dijo el jefe del BCE.
"La volatilidad en los mercados financieros y la reapreciación del riesgo en las semanas recientes han conducido a un aumento de la incertidumbre, por lo cual es apropiado recolectar información adicional y examinar nuevos datos antes de sacar más conclusiones para la política monetaria", estimó.
"Vigilaremos de cerca todos los desarrollos", prometió.
Varios políticos de la eurozona habían urgido al BCE no ajustar nuevamente las condiciones monetarias, luego de que el banco subiera las tasas en ocho oportunidades desde diciembre de 2005.
El presidente francés Nicolas Sarkozy -que lideró una campaña para que los políticos tengan mayor influencia en las decisiones del BCE y para reducir la fortaleza del euro, que a su juicio perjudica las exportaciones y el crecimiento- intentó sacar crédito el jueves por la decisión del banco.
"Esto prueba al menos que a fuerza de hablar y de plantear debates, las cosas progresan un poco", declaró el jefe de Estado francés tras conocer la decisión del BCE.
Pero Trichet rechazó con firmeza esta interpretación, e insistió en que la independencia del BCE es una parte esencial del Tratado de Maastricht de la Unión Europea.
"Somos totalmente independientes. No hay duda sobre eso", dijo.
Según los analistas, el BCE sólo está comprando tiempo antes de volver a subir las tasas.
"Desde una perspectiva macro, el banco siente que altos niveles de confianza, un ritmo de crecimiento robusto y un rápido crecimiento del dinero podría justificar un aumento de las tasas, pero quiere evaluar los efectos de los recientes desarrollos en los mercados monetarios", indicó Philip Shaw, analista de Investec.
El analista de UniCredit Aurelio Maccario estimó que "bajo la superficie del mercado monetario, el BCE sigue con una mentalidad de ajuste".
Maccario predijo dos nuevas alzas de las tasas, "una en el cuarto trimestre de 2007 y la última en la primera mitad del año próximo".
|