 Bill y Hillary Clinton
(AFP)
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NUEVA YORK (AFP) -
El ex presidente Bill Clinton, que realiza una activa campaña por su esposa Hillary pero evita hacerle sombra, publicó este martes el libro "Dar" sobre filantropía planetaria, una actividad que va como anillo al dedo a este potencial "primer caballero" de Estados Unidos.
El ex mandatario sigue ejerciendo sin dificultad su carisma a los 61 años pero el equipo de campaña de Hillary calibra al milímetro sus apariciones en actos de campaña --como lo hizo en Iowa este fin de semana-- para no opacar a la candidata a la investidura demócrata para la Casa Blanca.
"Él es una enorme baza para todo, desde cautivar una audiencia hasta ponerse a una multitud en el bolsillo, pasando por recaudar dinero", comentó Steven Hess, profesor de ciencias políticas de la Universidad George Washington.
"El problema es que al mismo tiempo, tiene que ser cuidadoso de no avasallar a su esposa como candidata y eso es muy difícil, dado el imán de atención que él representa", agregó Hess en entrevista con AFP.
En su libro "Giving" (Dar), publicado este martes simultáneamente en Estados Unidos y Europa, el ex presidente revela al lector "Cómo cada uno de nosotros puede cambiar el mundo" dando tiempo o dinero en iniciativas individuales.
La publicación dio lugar a una firma de autógrafos en Nueva York y presentaciones en programas de alta audiencia en televisión, incluyendo los shows de Oprah Winfrey, David Letterman, o una entrevista con Larry King.
Desde que salió de la Casa Blanca en 2001, Clinton mantuvo su popularidad, creó una fundación que respalda causas globales como la lucha contra el Sida, la pobreza o el cambio climático y se dedicó a ganar dinero dando conferencias.
Su libro es un llamado a acciones fuera del ámbito gubernamental y abunda en ejemplos particulares, desde donaciones del presidente de Microsoft Bill Gates hasta una niña modesta de California que organizó la limpieza de una playa.
La caridad a escala global hacen ganar popularidad a Bill Clinton y consolidan su imagen de posible "primer caballero", alejado de la política cruda en un país que sólo ha conocido primeras damas.
"En este momento está haciendo todo lo posible para mostrarse en papel de esposo y de potencial primer... caballero", comentó Hess. "Al mismo tiempo, hay mucha gente que se pregunta qué papel podría desempeñar en una presidencia de Hillary, por eso debe ser muy cuidadoso en cómo define eso".
En un mitin en Iowa este domingo, Clinton apenas habló ocho minutos como introducción al discurso de su esposa, favorita en las encuestas en la carrera por la investidura demócrata para 2008, seguida por el senador Barack Obama.
"Él va aparecer en actos, será útil para recabar fondos, pero no va a pronunciarse sobre las cuestiones fundamentales en debate, eso es prerrogativa de la candidata", opinó Steven Brams, profesor de ciencias políticas en la Universidad de Nueva York.
Según el experto, "el rol que va a desempeñar deberá ser definido con mucho cuidado, él no va a ser el primer portavoz en temas de campaña, sino que estará recabando apoyos".
En una entrevista con Oprah Winfrey a difundirse este martes, Clinton minimizó su papel en la campaña, aunque dijo que de vez en cuando Hillary le pedía su opinión sobre cuestiones estratégicas.
"Pero ella sabe tanto más de estas cosas que yo, que hace rato me alejé de estos temas", dijo Clinton, que declaró estar contento con su nuevo papel.
En su libro, Clinton insiste en la vocación social de su mujer y su compromiso con causas como la ayuda a los pobres, desde sus años de estudiante en la universidad de Yale, donde la conoció, hasta su acción en el Senado.
"Hillary hizo las cosas que hizo porque quería cambiar las cosas", escribe Clinton en su libro, recibido con circunspección por la crítica, que le reprocha ser un tedioso recuento caritativo. "El libro de Clinton tiene buenas intenciones, pero no necesariamente es buena prosa", titula el Boston Globe.
No es imposible que el papel de Clinton vaya evolucionando a medida que avance la campaña, cuya parte sustancial comenzará en enero próximo con las primeras primarias. "Va a llegar un momento en que los dos van a abrir doble fuego, y lo harán en direcciones distintas", vaticina Hess sobre los Clinton.
Si Hillary llega a la Casa Blanca, Brams imagina a Bill dando una mano a su esposa "como negociador en cuestiones delicadas", mientras que Hess anticipa que tendrá sin duda un papel importante en diplomacia.
La reconstrucción de la imagen de Estados Unidos en el resto del mundo es uno de los principales desafíos para el sucesor de George W. Bush, y en ese sentido el capital de simpatía de Bill Clinton es una munición importante.
"Bill Clinton no puede ser reelecto en Estados Unidos, pero si pudiese presentarse a presidente del mundo, ganaría", bromea David Corbin, del King's College de Nueva York.
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