 Director italiano Emanuele Crialese
(AFP)
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VENECIA, Italia (AFP) -
Una verdadera cosecha de filmes raros, experimentales, a veces tristes y con derroche de imágenes innovantes, han sido presentados en las varias secciones de la 64 edición del Festival de Venecia que se clausurará el próximo sábado.
En la lista de los filmes raros se puede incluir "Andarilho" (Andariego), del brasileño Cao Guimaraes, de 42 años, artista plástico reconocido por sus instatalaciones y autor de cortos y medio metrajes, quien presentó este martes su obra en la sección Horizontes, una de las más innovativas del certamen veneciano.
Dedicado al vacío de la locura y a la soledad, se trata de una suerte de filme-documento, basado en imágenes fijas de varios vagabundos, cuyas extrañas reflexiones sobre la vida, pesimistas y complicadas, coinciden con el clima cinematográfico que se respira este año en el Lido veneciano.
Según esa lectura interpretativa se pueden enumerar otros dos filmes presentados entre lunes y el martes, "The sun also rising" (El sol sale todavía), del renombrado director y actor chino Juan Wen, quien propone hermosas imágenes pictóricas acompañadas con cuatro historias ininteligibles.
El filme, que compite por el León de Oro, habla de una viuda loca, de triángulos eróticos y mujeres que atraviesan desiertos en busca del amor, confirmando el sentimiento de desolación y soledad que reinan en muchas películas.
Los refinados cinéfilos que se encuentran en el Lido, según escribió Eugenio Renzo de Cahiers du Cinema, sostienen que se trata del resurgir de un cine que regresa a su lenguaje básico, la imagen, e involucra al espectador con lo visivo sin el empleo de otras fórmulas narrativas.
Como filme excéntrico puede ser clasificado también "I'm not there" (No estoy allí) del estadounidense Todd Haynes, una biografía anómala y no autorizada del legendario cantante folk Bob Dylan, protagonizada por seis actores diferentes, entre ellos una mujer, la actriz Cate Blanchett.
La película, indefinible, que se "inspira en las canciones y las varias vidas de Bob Dylan", describe las varias almas del artista rebelde, sus etapas, de aquella psicodélica de los años 70 a la poética mundana pasando por el soul.
La cinta salta sin lógica en el tiempo, une pasado con presente y se inicia con una imagen inusual: el cadáver del artista, quien vive y colea aún tranquilamente por el mundo.
Las extravagancias, los pensamientos y las extrañezas de Bob Dylan seducen por momentos y decepcionarán seguramente al espectador que esperaba escuchar las míticas canciones del cantante rebelde, mito de la juventud de los años 60.
En efecto la banda sonora se inspira libremente en el célebre compositor y fue toda realizada por el cantante Stephen Malkmus.
Haynes, reputado cineasta independiente estadounidense, quien fue nominado al Oscar en el 2002 por su filme "Far from Heaven (Lejos del paraíso), figura entre los cineastas más innovadores y experimentales del momento.
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