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La memoria necesita ejercitarse

¿Invertimos en conservar en buen estado nuestro cerebro y, por ende, nuestra memoria?

Jenny Mora Vargas
casasolcr@gmail.com
Psicogerontóloga

En el diario vivir, a todas las personas nos preocupa perder la memoria, pero pocas son las que hacen algo por mantenerla y recuperarla. Mientras tanto, nos preocupamos por tener una buena figura, por si nuestra ropa está a la moda, por si tenemos un buen carro, un celular, un iPod, un televisor de tal o cual pantalla, y por si nuestros hijos tienen los juguetes y cosas que quieren. Sin embargo, ¿cuántos de nosotros gastamos dinero invirtiendo en conservar en buen estado nuestro cerebro y, por ende, nuestra memoria?

La necesitamos para aprender y tiene gran influencia en el desarrollo de nuestra conducta y actitudes, capacidad de lenguaje, habilidades matemáticas y aptitudes para trabajar, así como en el desarrollo de nuestros potenciales artísticos y habilidades atléticas. Las relaciones sociales están determinadas por la forma en que una persona procesa la información y depende de la organización de nuestros pensamientos.

Eso que comúnmente llamamos suerte no es tal, sino nuestra habilidad mental para adaptarnos a las necesidades de la manera más efectiva y sacar buen provecho de las circunstancias que se nos presentan, cosa que no podríamos realizar sin un buen funcionamiento cerebral y sin una buena memoria.

Las personas piensan que el cerebro y la memoria se utilizan solamente para el trabajo, para cualquier respuesta mental o para recordar cosas específicas, pero no es así, la memoria vital define precisamente quiénes somos, qué nos gusta, qué opinamos de las cosas, además de nuestros sentimientos, la esencia de nosotros mismos.

¿Qué es la memoria? La memoria es la capacidad de almacenar la información que recibimos para que pueda ser utilizada en todo momento. Lo que los sentidos reciben es recogido y grabado químicamente en las células cerebrales, se transforma en una parte física del cerebro y crea una huella memorística. A este proceso lo llamamos memorización.

Contrariamente a lo que muchas personas creen, el cerebro posee gran habilidad para cambiar. Esta capacidad se llama plasticidad cerebral y, gracias a ella, podemos modificar nuestra conducta y respuestas conforme a las demandas del ambiente, lo que a su vez determina nuestro presente y futuro.

Existe evidencia de que a niveles microscópicos la plasticidad cerebral responde a los estímulos ambientales que influyen en la organización del cerebro y, por ende, en la respuesta que la persona va a dar; esto, pese a que la estructura del cerebro está genéticamente determinada. Por esto es importante que trabajemos en el mantenimiento y rehabilitación de nuestra memoria.

Atención a cambios. Si usted ha notado algún cambio en su memoria y no existe ninguna prueba de que el cerebro está sufriendo cambios bioquímicos o estructurales (por ejemplo, si le han detectado golpes por pobre irrigación sanguínea u otros cambios que su médico haya encontrado) tome una pausa y busque ayuda. Si su estado general de salud es bueno, el estrés, la depresión y el sedentarismo mental son generalmente la causa principal de la pérdida de memoria, ya que estos mecanismos cerebrales pueden interrumpir el buen funcionamiento cerebral y el proceso memorístico.

Recuerde: aunque el cerebro no es como los músculos del cuerpo, es un órgano que necesita entrenamiento. Su desarrollo viene dado por la estimulación y demandas mentales. La falta de estímulos y esfuerzo mental constituye una de las principales causas del envejecimiento cerebral.

Además, se produce un círculo vicioso, en el cual el envejecimiento contribuye al aislamiento y este, al envejecimiento.

El envejecer conlleva cambios en nuestras facultades, pero, por fortuna, los seres humanos podemos conservar las facultades intelectuales toda la vida. A pesar de que sobre algunos aspectos del envejecimiento es poco lo que podemos hacer, existen muchas posibilidades de mejorar nuestras relaciones intelectuales, sociales y espirituales. ¡Usted sí puede hacer mucho!

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