 Tensión en relaciones peruano-venezolanas
(AFP)
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LIMA (AFP) -
El asilo político otorgado por Perú al dirigente sindical de Venezuela, Carlos Ortega, quien se fugó de una cárcel de su país hace un año, no debe ser motivo de conflicto entre Lima y Caracas, estimó este lunes el canciller José García Belaunde.
"No creo que conceder por razones humanitarias un asilo sea motivo de conflicto con un país; creo que esas etapas han sido superadas felizmente", subrayó el canciller ante la Comisión de Relaciones Exteriores del unicameral Congreso peruano.
García Belaunde dijo que si bien es cierto Ortega había escapado de una cárcel en su país, había sido condenado "por delitos que tienen connotación política".
El asilo fue concedido a Ortega, ex presidente de la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV), por "razones humanitarias", explicó.
"Ortega está acusado de delito de rebelión y no puede regresar a su país. Siendo un líder sindical nos parece que no ha cometido un delito común sino uno político", remarcó.
El asilo se produce luego de que el 23 de agosto el nuevo embajador de Venezuela, Armando José Laguna, presentó sus credenciales ante el presidente Alan García en un proceso de normalización de relaciones tras desencuentros del mandatario venezolano Hugo Chávez y su par peruano, cuando éste era candidato en 2006.
El embajador Laguna dijo tener información de que Ortega se encuentra en Lima. "Manejamos la información de que el señor Ortega estaba en el Perú, de hecho tenemos fotografías de él en un restaurante aquí en Lima", dijo el diplomático a la AFP.
Desde Caracas, el ministro venezolano del Interior, Pedro Carreño, reconoció como un "acto soberano" la decisión peruana de asilar a Ortega, señalando que su país respeta la decisión del gobierno de Lima.
En Lima la Confederación de Trabajadores del Perú (CTP), brazo sindical del gobernante Partido Aprista, anunció que recibirá "con los brazos abiertos" a Ortega por considerarlo un político opuesto "al gobierno dictatorial de Chávez".
"Carlos Ortega es mi amigo personal y pido al gobierno peruano que se le brinden las garantías necesarias para su vida", dijo Elías Grijalba, secretario general de la CTP, señalando que desconocía si Ortega se encontraba en Perú.
"Yo he estado en contacto directo con la Confederación de Trabajadores de Venezuela, pero no lo he visto y no sé su paradero, pero estoy a favor de él", dijo Grijalba.
Sin embargo, una fuente vinculada a esa central sindical que pidió el anonimato dijo que Ortega ha estado oculto en Lima con apoyo de la CTP. "Lo tuvimos oculto un tiempo porque su vida corre peligro, de ahí pasó a la clandestinidad", añadió.
Ortega se fugó de la prisión militar de Ramo Verde el 13 de agosto del año pasado junto a otros militares encarcelados, los coroneles Jesús y Darío Faría, así como el hermano de éstos, el capitán Rafael Faría.
El ex líder sindical cumplía una condena de 16 años por rebelión civil e instigación a delinquir y fue uno de los promotores del paro petrolero que se extendió de diciembre de 2002 a febrero de 2003, lo que le llevó a asilarse en marzo de 2003 en Costa Rica para evitar un proceso judicial.
Después de permanecer un tiempo en clandestinidad, el ex presidente de la CVT fue capturado en febrero de 2005 en Caracas por las autoridades venezolanas.
Perú también concedió asilo a militares simpatizantes de Hugo Chávez en noviembre de 1992 durante el gobierno de Alberto Fujimori.
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