 Les Luthiers son condecorados
(AFP)
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BUENOS AIRES (AFP) -
Los integrantes del celebrado conjunto humorístico-musical argentino Les Luthiers fueron distinguidos este lunes como ciudadanos ilustres de Buenos Aires en tributo a sus 40 años con el arte de hacer reír a millones de espectadores de América y Europa.
"Contradiciendo por una vez al poeta, podemos decir que si nos une el amor y no el espanto será por la risa y por el canto", resumió con su tono grave y ceremonioso Marcos Mundstock, el gracioso locutor de los espectáculos del grupo, al agradecer la distinción.
Dando vida una vez más a su personaje, el humorista afirmó que Les Luthiers se proponían ser ilustres ya en sus comienzos, a tal punto que su canción de presentación decía "y lustre y lustre, no deje de lustrar". "En realidad, ya éramos ilustres,... ilustres desconocidos", añadió.
Hace un mes el gobierno de España otorgó a Les Luthiers la Encomienda de Número de la Orden de Isabel la Católica, la más alta condecoración española a extranjeros, que confiere a Mundstock y a sus compañeros Carlos López Puccio, Jorge Maronna, Carlos Núnez Cortez y Daniel Rabinovich el tratamiento de "ilustrísimos señores".
El hecho dio pie a otra broma del orador, que concitando la inmediata complicidad del público, sugirió asignar al título de ilustre un valor uno de "ilustrismo" y a ilustrísimo un valor de uno y medio, expresado "en ilustrías".
"De modo que entre los cinco acumularíamos 12,5 ilustrías. Si esto fuera como el millaje, tal vez en algún momento podríamos llegar al premio Nobel", remató, en una muestra del humor característico del grupo, de sutil parodia de la solemnidad.
Por ejemplo, en la famosa aria 'Voglio entrare per la finestra', el príncipe trepa por una escalera para llegar hasta el balcón de su amada, la princesa, con el propósito de "cantarle y solamente eso".
"Pero a medida que subía la escala, el príncipe pensaba menos en cantarle y más... en solamente eso", decía Mundstock en un espectáculo de los años 70, en el que se burlaban de la ópera, uno de sus ejes temáticos históricos.
Así fue como crearon al personaje Johan Sebastian Mastropiero, protagonista de sus obras con sus disparatadas creaciones, mezcla de humor al estilo de los Hermanos Marx, Jerry Lewis y Peter Sellers.
Sin embargo, Les Luthiers lograron cultivar una personalidad propia con sus impecables trajes de esmoquin y moñito negros que no han abandonado en cuatro décadas.
Una de sus funciones inolvidables la brindaron en la Avery Fisher Hall del Lincoln Center de Nueva York, el 2 de noviembre de 1980, con un espectáculo traducido íntegramente al inglés.
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