Costa Rica, Jueves 25 de octubre de 2007

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Honor al tan esperado amigo centroamericano

Álvaro Murillo M. | alvaromurillo@nacion.com

Pekín, China. La tarde nublada del cuarto día del otoño pekinés fue el marco de los espléndidos honores que el presidente, Hu Jintao, rindió a su colega de Costa Rica, Óscar Arias.

El tico es el primer centroamericano en permitir que China pusiera un pie en una de las pocas zonas del mundo donde no lo tenía.

A unos 18 grados centígrados, en medio del furor del corazón de la ciudad en que transitan 1,3 millones de autos, la delegación costarricense ampliada se apoderó de la explanada del Gran Palacio del Pueblo.

La amplitud de la plaza Tiananmen, sin embargo, posibilitó un silencio que dio más solemnidad a la escena.

El pabellón tico, izado en el extremo oeste de la histórica plaza, llamó la atención de transeúntes afectados por los cierres policiales en un país en donde nadie se atreve a desafiar la autoridad.

La puntualidad china –quizá mayor que la inglesa– permitió que a las 5 p. m. el mandatario anfitrión saludara a la primera fila de la comitiva y, con Arias, caminara hacia una pequeña carpa roja en el centro de la explanada.

De inmediato, la banda, aparentemente militar, interpretó sin titubeos la música del Himno Nacional, que fue acompañada por varias descargas de pólvora. Siguió el himno chino y de inmediato un soldado pasó frente a los mandatarios y ejecutó varios pasos de ritmo marcial.

Entonces, Hu y Arias recorrieron la explanada sobre una alfombra roja para pasar frente a unos 150 miembros del Ejército.

Unos ocho periodistas presenciaron la ceremonia en una gradería metálica, desde donde hubo que correr entre las enormes paredes de mármol para llegar al salón He Bei, de la cita de Hu con Arias.

Detrás de una cortina alta con color de ayote, en la gran mesa de madera brillante, había para los 30 participantes una botella de agua, leche de coco y el infaltable té con la infaltable toallita húmeda para limpiarse las manos.

Al fondo del salón, las banderas roja con las cinco estrellas amarillas y la tricolor. La gran China celebró por lo alto su incursión en Centroamérica.

FOTOS

Nacion.com

El presidente Arias, su hermano Rodrigo, otros ministros y delegados en la reunión bilateral, ayer, en el Gran Palacio del Pueblo, en Pekín. Efe