![]() |
Jorge Guardia | jguardia@nacion.com |
En Guardia
Economista
Un nuevo discurso nacional ha nacido en Costa Rica. Brotó mientras los técnicos intransigentes y algunos dirigentes se lanzaban dentelladas a la yugular en los debates, sin notar que los corazones del SÍ y el NO, en la noche, copulaban.
Es hijo natural del referendo, tan natural como los brotes espontáneos de la gente. Engendrado simultáneamente por el SI y el NO, fue bautizado con el nombre de “SÍ, pero NO”, en honor a sus progenitores. Sí a las relaciones comerciales con EE. UU., pero no a la injusticia social, la pobreza y la desigualdad.
Los dirigentes, claro está, corrieron a reivindicarlo. El primero fue el PAC, con su (limitada) agenda de mitigación. Luego, el Gobierno reclamó su paternidad en una carta de respuesta al PAC aduciendo que se escondía en sus promesas de campaña. Después, la fracción del PUSC intentó patentar sus cromosomas en un vano esfuerzo por ocultar su remordimiento por abrazar incondicionalmente la apertura sin reconocer las vibrantes palpitaciones del ventrículo izquierdo de su corazón socialcristiano ( La Nación , oct. 17). Pero fue la Conferencia Episcopal quien reclamó derechos adquiridos en un singular documento intitulado Momento privilegiado para Costa Rica ( La Nación , oct. 18). Pónganle atención. Porque hay en él un inusual acto de contrición por no haber defendido a tiempo lo que en el fondo pensaban sobre el TLC, globalización, pobreza y equidad.
Los obispos se inspiraron en la Conferencia del Episcopado Latinoamericano aparecida en Aparecida: “la globalización es conducida por una tendencia que privilegia el lucro y competencia y sigue una dinámica de concentración de poder y riqueza en manos de unos pocos”. ¿No era eso, precisamente, lo que decía el NO? Así lo reconocen al afirmar que el 48% de los votos emitidos dijo NO y otro 40% (del padrón) se abstuvo de votar. Sus razones tendrán, agregaron. Por eso, interpretan el referendo como “el clamor del pueblo de alcanzar una nueva manera de conducir la economía, un nuevo modelo de desarrollo, la construcción solidaria de un proyecto de país y la oportunidad de dar un giro al rumbo de desarrollo hacia una forma de convivencia más inclusiva, equitativa, justa y solidaria”. Todo eso huele a NO. O, mejor dicho, a SÍ, pero NO. ¿Se confesaron los curitas directamente con Dios? Ahora oran por el diálogo. Me parece bien. Yo también confieso haber tenido el corazón partido entre las del SÍ y las del NO. Y ahora me inclino por las dos. Pero dudo poderlas retener (sería un milagro) y, mucho menos, hacerlas concordar, aún en aras del libre comercio, justicia e igualdad. Esa será, como la de los obispos, mi propia penitencia.
EN VELAJULIO RODRÍGUEZ |
EN GUARDIAJORGE GUARDIA |
AL GRANOEDGAR ESPINOZA |
OJO CRÍTICORODOLFO CERDAS |
ENFOQUEJORGE VARGAS |
POLÍGONOFERNANDO DURÁN |
| SERVICIOS |
|
En tu Celular |
|
En tu PDA |
|
Fax |
|
Horóscopo |
|
Cartelera de cine |
| | GRUPO DE DIARIOS DE AMÉRICA | | ESTADOS FINANCIEROS DE LA NACIÓN | | ANÚNCIESE EN LA NACIÓN | | TARIFARIO DE LA NACIÓN | | TRABAJE EN LA NACIÓN |
|
© 2007. GRUPO NACIÓN GN, S. A. Derechos Reservados. Cualquier modalidad de utilización de los contenidos de nacion.com como reproducción, difusión, enlaces informáticos en Internet, total o parcialmente, solo podrá hacerse con la autorización previa y por escrito del GRUPO NACIÓN GN, S. A. Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com Apartado postal: 10138-1000 San José, Costa Rica. Central telefónica: (506) 247-4747. Servicio al cliente: (506) 247-4343 Suscripciones: suscripciones@nacion.com Fax: (506) 247-5022. CONTÁCTENOS |
||||