|
Mauricio Alvarado Herrera |
Mandato del pueblo
Ingeniero
Escribo estas líneas unas horas después de que Costa Rica le dijo SÍ al TLC. Nuestro país salió indudablemente ganador de este proceso porque fortalecimos esta democracia centenaria con el primer referéndum de nuestra historia. A partir de él, el TLC es ley de la República.
La mayoría de un pueblo libre y soberano se ha manifestado y, por lo tanto, su mandato debe ser escuchado y acatado.
Este no es solo un triunfo del SÍ sobre el NO, la cuestión es mucho más compleja que eso. Es la victoria de la argumentación técnica y bien fundamentada, aunque difícil de digerir, frente a la verborrea barata, pero fácilmente tragable por algunos, que lleva a la confusión a otros.
Es la confirmación del modelo de desarrollo que, por más de veinte años, tantos logros socioeconómicos nos ha dado, en lugar del frenazo en seco y el cambio de rumbo a lo desconocido. Es también un nuevo aviso a los políticos oportunistas de siempre, de que su tiempo hace mucho acabó. Ojalá lo entendieran.
Los sindicatos. ¡Ay, los sindicatos! Ustedes no mandan, manda el que es elegido libremente en las urnas. Los que tenemos oficio y trabajamos, los que con el producto de nuestro esfuerzo pagamos impuestos y renta, así lo hemos decidido. ¿Será mucho pedir que lo comprendan? Estoy seguro de que la gran mayoría de quienes votaron de buena fe por el NO sí lo hace.
La aprobación del TLC no es suficiente: cuatro convenios internacionales y nueve leyes paralelas deben acompañarlo. Es hora de que la Asamblea Legislativa demuestre su capacidad de transigir. Quienes obstruyan la discusión o rompan el quórum porque siguen descontentos con el resultado del referéndum estarán hiriendo nuestra institucionalidad. Si realmente quieren esas instituciones, es hora de que las fortalezcan.
Pueblo solidario. Una vez entrado en vigencia el Tratado, todos, como pueblo solidario y de avanzada, debemos procurar sacar provecho de las circunstancias y el entorno. El TLC no es la panacea, es un escalón más que hemos subido hacia el desarrollo, pero no es el desarrollo en sí. Habrá más tratados, más convenios y más oportunidades que debemos aprovechar.
Y el Ejecutivo tiene la tarea más importante y hermosa de todas: distribuir de manera más equitativa la riqueza que generemos, y, con ello, ayudar a cerrar la brecha entre los que más y los que menos tienen. Además, mantener controlada la inflación, hacer más competitivas las instituciones estatales, invertir en infraestructura, convenir en una agenda de desarrollo robusta y realizable, atraer inversión extranjera y fomentar nuestra capacidad productiva. La tarea es amplia, compleja y ardua.
Es hora de poner nuestro músculo y mente a trabajar, impulsados por un solo corazón.
EN VELAJULIO RODRÍGUEZ |
EN GUARDIAJORGE GUARDIA |
AL GRANOEDGAR ESPINOZA |
OJO CRÍTICORODOLFO CERDAS |
ENFOQUEJORGE VARGAS |
POLÍGONOFERNANDO DURÁN |
| SERVICIOS |
|
En tu Celular |
|
En tu PDA |
|
Fax |
|
Horóscopo |
|
Cartelera de cine |
| | GRUPO DE DIARIOS DE AMÉRICA | | ESTADOS FINANCIEROS DE LA NACIÓN | | ANÚNCIESE EN LA NACIÓN | | TARIFARIO DE LA NACIÓN | | TRABAJE EN LA NACIÓN |
|
© 2007. GRUPO NACIÓN GN, S. A. Derechos Reservados. Cualquier modalidad de utilización de los contenidos de nacion.com como reproducción, difusión, enlaces informáticos en Internet, total o parcialmente, solo podrá hacerse con la autorización previa y por escrito del GRUPO NACIÓN GN, S. A. Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com Apartado postal: 10138-1000 San José, Costa Rica. Central telefónica: (506) 247-4747. Servicio al cliente: (506) 247-4343 Suscripciones: suscripciones@nacion.com Fax: (506) 247-5022. CONTÁCTENOS |
||||