El guardameta en su soledad
Periodista
En Argentina, tierra de porteros, Amadeo Carrizo es el más grande.
Como parte de un especial de arqueros publicado el pasado mes de abril por El Gráfico argentino, dijo esto de la posición más solitaria del futbol: “Los goles te enseñan corregir. Y de los goles boludos no se salva nadie. Para ser un buen arquero hay que comerse 200 goles. El tema es que no sean los 200 en el mismo partido”.
Con el que recibió ante el Puntarenas F. C., a Marco Herrera, arquero de la Universidad de Costa Rica, solo le quedan por recibir 199 goles del tipo que habla Carrizo.
En otras palabras, comenzó realmente su proceso de maduración y esa es la enseñanza que le debe quedar al joven arquero universitario.
Quienes escogen jugar ese puesto deben tener una psique a prueba de bombas porque un fallo es un gol en contra y nadie se acuerda, ni él mismo, de lo bueno que pudo haber hecho.
Dicen que el futbol no tiene memoria y en el caso del arquero es aún más elocuente la sentencia: “Hacé mil y una buenas atrapadas, pero fallá en una y no haz hecho ninguna”.
Así de cruel es el asunto con los arqueros...
Aguafiestas. El problema es que los porteros son los tipos que nacieron con la finalidad de impedir el momento más sublime: el gol.
El Gráfico narra la historia de Carlos Bowers, un argentino de fines del siglo XIX, enamorado de la posición de guardameta; “bicho raro” de una época en la que el portero no era considerado un jugador de futbol.
“Lo traían de acá para allá para que atajara en equipos de los que ni el nombre conocía, porque encontrar arquero era más difícil que encontrar un árbitro”, reseñó la revista en ese informe especial.
A pesar de los pesares, el puesto tiene su encanto y ventajas.
Un ejemplo al vuelo: Ernesto Ché Guevara se decantó por la puerta por una razón de salud: padecía asma y solo ahí podía descargar su ansia futbolera. Cuentan que no era malo...
Es un puesto muy solitario con el que se vive con la soga al cuello.
Para Marco Herrera –y todos los arqueros que se han equivocado y equivocarán–, ahí va la reflexión del soviético Lev Yashin, ya fallecido, el mejor portero de toda la historia: “Los goles sufridos acechan, siempre.
“Uno no recuerda los que salvó, sino los que le metieron. El arquero que no tenga ese tormento interno no tiene futuro”.
Palabra de portero.
FOTOS

| SERVICIOS |
|
En tu Celular |
|
En tu PDA |
|
Fax |
|
Horóscopo |
|
Cartelera de cine |
| | GRUPO DE DIARIOS DE AMÉRICA | | ESTADOS FINANCIEROS DE LA NACIÓN | | ANÚNCIESE EN LA NACIÓN | | TARIFARIO DE LA NACIÓN | | TRABAJE EN LA NACIÓN |
|
© 2007. GRUPO NACIÓN GN, S. A. Derechos Reservados. Cualquier modalidad de utilización de los contenidos de nacion.com como reproducción, difusión, enlaces informáticos en Internet, total o parcialmente, solo podrá hacerse con la autorización previa y por escrito del GRUPO NACIÓN GN, S. A. Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com Apartado postal: 10138-1000 San José, Costa Rica. Central telefónica: (506) 247-4747. Servicio al cliente: (506) 247-4343 Suscripciones: suscripciones@nacion.com Fax: (506) 247-5022. CONTÁCTENOS |
||||